jueves, 12 de septiembre de 2013

Siria/Jordania - La historia de Fadeela



Mientras prosigue el conflicto en siria desde hace más de dos años, el número de civiles que huyen del caos de los combates no deja de aumentar. En Jordania, son más de 500.000 los que han encontrado refugio. Entre ellos, Fadeela, beneficiaria del programa de Tierra de hombres (Tdh – Ayuda a la infancia) en el norte del país. Después de haber vivido el horror de la guerra, debe afrontar la dureza diaria del refugiado.
Fadeela, 38 años, ha vivido en la ciudad de Homs, bajo los disparos y las bombas durante más de 20 meses. Ella ha perdido todos sus bienes, su apartamento ha sido totalmente destruido durante los combates que han asolado la región. Ella se ha visto obligada a huir del país en dirección a Jordania, con sus doce hijos, su suegra y sus tres cuñadas, dejando atrás a su marido, taxista. Desde entonces no sabe nada de él.
Al llegar a Jordania, al campo de Zaatari al norte del país, le espera otra prueba. No puede alojarse más que en una diminuta caravana, donde se instala con su familia (en total son 17) con un calor sofocante. Después de dos meses de vivir en estas condiciones, ella decide pedir dinero prestado a los conocidos y marcha a instalarse a la ciudad de Al-Mafraq, donde alquila una casa con tres habitaciones por la suma de 400 $ al mes. Aunque más confortable que su anterior alojamiento, el apartamento es demasiado pequeño para una familia tan numerosa.
Después, lucha por cubrir las necesidades de su familia. Pero sin recursos, Fadeela se encuentra en una situación preocupante. Identificada por el equipo de Tdh, nuestra Fundación le ayuda dándole víveres y productos de primera necesidad. Para poder beneficiarse de una ayuda regular por parte del Estado de Jordania, Fadeela y su familia deben estar inscritos en UNHCR (Agencia de las Naciones Unidas para los refugiados). Tdh también ha intentado  ayudarla.
Fadeela se siente ahora menos sola y desamparada. Ella espera que sus hijos puedan beneficiarse pronto del sistema de salud jordano y ser escolarizados, para poder volver a tener una vida más normal. Pero sabe que el camino para encontrar la vida de antes de la guerra será largo y difícil. Para subrayar esta evidencia, a su última hijita le ha puesto el nombre de “Hajer”, que significa “la que emigra”.