lunes, 16 de septiembre de 2013

Protegerse para ayudar mejor

Violencias, sublevaciones o accidentes, el personal humanitario está sin cesar expuesto a múltiples peligros en su actividad profesional. En cuanto que las organizaciones humanitarias son cada vez más a menudo el blanco de agresiones, la cuestión de la seguridad está más que nunca de actualidad. Tierra de hombres (Tdh – Ayuda a la infancia) toma está problemática muy en serio y propone una gama de herramientas para proteger mejor a sus empleados.
Desde hace algunos años, la violencia sobre el personal humanitario se hace cada vez más numerosa. El aura positiva que envolvía a la profesión se va debilitando y la imparcialidad de las acciones humanitarias es a veces puesta en duda por las poblaciones locales. El trabajador humanitario no es tan intocable como en el pasado. El paradigma ha cambiado y la necesidad de ofrecer una protección eficaz para los empleados es más que nunca necesaria.
Aunque los expatriados son los que se sienten más amenazados, en realidad son los empleados nacionales y locales los más afectados por las agresiones. Las organizaciones humanitarias cada vez retiran a más empleados expatriados de las zonas de alto riesgo y se “apoyan” sobre los colaboradores locales. La cuestión de la seguridad del personal reclutado sobre el terreno es una problemática que necesita desde ahora una atención particular.
1. Cada vez más agresiones
Después de un periodo de calma en 2010, la tasa de agresiones hacia el personal humanitario ha ido creciendo desde 2011. Una amplia mayoría de estos ataques están localizados en un número limitado de países. Afganistán, Somalia, Sudán, el Sur de Sudán y Pakistán han concentrado ellos solos el 72% de los incidentes reportados. La presencia de un conflicto armado, la inestabilidad política y la debilidad del Estado para mantener el orden son las características determinantes que definen  la peligrosidad de una región. Los riesgos son variados: ataques armados, manifestaciones hostiles, bandidaje y sublevaciones
Desde ahora, el personal humanitario representa un blanco estratégico para los secuestros, que son a la vez una fuente de ingresos, de herramienta política y vectores utilizados por los grupos armados para difundir sus reivindicaciones. Las emboscadas en el camino es el modo operativo más utilizado. Para prevenir, las soluciones puestas en marcha pasan por una mayor restricción en los desplazamientos y por utilizar más frecuentemente el transporte aéreo. Pero a pesar de estas precauciones, el número de secuestros de trabajadores internacionales y locales no deja de aumentar.
2. La ruta de todos los peligros
Si las violencias y las agresiones son el centro de las preocupaciones en materia de seguridad, el principal peligro al que está expuesto el personal humanitario son los accidentes. La rutina es el enemigo de la seguridad y a fuerza de trabajar en un contexto peligroso, el riesgo para un empleado de bajar la guardia es omnipresente, la imprudencia acecha y el incidente llega rápidamente. Los accidentes de carretera son una de las primeras causas de mortalidad de los expatriados, los que están llamados a desplazarse frecuentemente, en regiones a menudo siniestradas o con un estado deplorable de las carreteras y las normas de circulación poco respetadas.
3. La aproximación de Tierra de hombres
La seguridad en Tdh es un aspecto que se ha tomado muy en serio. Nuestra Fundación interviene en varios países clasificados entre los más peligrosos para el personal humanitario. Tdh ha establecido en 2008 una estricta política en materia de seguridad que reúne un conjunto de principios, normas y herramientas para disminuir al máximo el riesgo que corre su personal.
Esta política descansa sobre un plan de seguridad y sobre la responsabilidad individual. Es el deber del empleado esforzarse en disminuir los riesgos ligados a sus actividades, evaluar si el nivel de riesgo que se corre es aceptable para el tipo de ayuda que se da a los beneficiarios (principio de proporcionalidad), estar al corriente del contexto de su zona de actividad y compartir la información. Cada uno de nuestros colaboradores tiene derecho a retirarse de una situación que se juzga de alto riesgo y en ningún caso la vida de una persona debe ponerse en peligro para proteger los bienes de la organización.
Tdh estimula la cooperación y el intercambio de información. Participa también en la red EISF (European Interagency Security Forum) que reagrupa a más de 50 ONG. Este fórum tiene un espacio para el intercambio de datos y de conocimiento.
Las reuniones, los “workshops” y las investigaciones son organizados a través del EISF con el objeto de mejorar la gestión de la seguridad en el sector humanitario.
Recordemos que Tdh está presente sobre el terreno para responder a una necesidad y no para imponer su ayuda. Ser aceptada por la población, integrarse y ser percibida positivamente son algunos de los medios para prevenir actos hostiles. Pedimos a nuestros colaboradores que sean respetuosos con los individuos, las creencias, las costumbres y las leyes. Cada uno de ellos representa a Tdh donde esté y su actitud debe ser el reflejo de nuestros valores.
Para saber más sobre cuestiones de seguridad en el medio humanitario, la pagina web de l’AWSD (The AID Worker Security Database) publica numerosas estadísticas e informes sobre el tema.