miércoles, 18 de septiembre de 2013

Mauritania - Tdh lucha contra la servidumbre de los niños y niñas


Ellas se levantan al alba, deben efectuar las tareas más penosas y están expuestas a la violencia física o sexual. Estas niñas, a veces de solo 6 años, son trabajadoras domésticas. En Mauritania, el fenómeno está ampliamente extendido entre los hogares más pobres de la sociedad. Tierra de hombres (Tdh – Ayuda a la infancia) en su programa de lucha contra la explotación, lucha por proteger a estas niñas de las peores formas de abuso para asegurar que sus derechos fundamentales sean respetados.
A caballo entre el desierto del Sahara y el África negra,  Mauritania está clasificada entre los Estados más pobres del mundo. En este extenso pero poco poblado país, numerosas niñas nacidas en los lugares más desfavorecidos son enviadas a casas particulares para trabajar como empleadas domésticas y atender a las necesidades de su familia. Privadas de la presencia de sus padres, aisladas y alejadas de su hogar, ellas son particularmente vulnerables a los abusos que son frecuentes: trabajo agotador, falta de atención, maltrato físico o sexual.
Según una encuesta realizada conjuntamente por Tdh y su colaborador local, la Asociación de Mujeres Jefes de Familia (AFCF), resultó que cerca del  60% de estas niñas tienen menos de 12 años. Su corta edad y su escaso nivel educativo hacen de ellas las víctimas ideales  para la explotación. Ellas están poco inclinadas a protestar, no conocen generalmente sus derechos y no saben a quién recurrir para pedir ayuda.
Tdh, en colaboración con AFCF, lucha para proteger a estas jovencitas de las peores formas de abuso y para apoyarlas en su reinserción. El proyecto, puesto en marcha en los 9 departamentos de la capital del país, Nouakchott, consiste en identificar a las víctimas, acogerlas, protegerlas y restaurar sus derechos fundamentales tales como el derecho a la educación y a la salud. Las víctimas identificadas tienen la posibilidad de ser escuchadas, de tener acceso a la asistencia, de ser apoyadas psicológica y jurídicamente y, si es necesario, de ser albergadas en un centro de tránsito. Se han puesto a disposición lugares para cursos de alfabetización y de costura cuando la escolarización no es posible.
Actuar a priori
Nuestra Fundación lleva a cabo también una campaña de sensibilización sobre los derechos infantiles e informa a las familias de los riesgos que corren las niñas dedicadas a la servidumbre y así lucha a priori contra el fenómeno. Con esta misma óptica, Tdh apoya el desarrollo de actividades que generan ingresos a las familias a fin de que puedan velar por sus hijas en su casa en lugar de enviarlas a trabajar. También nuestra Fundación trabaja junto a las autoridades para que las herramientas legislativas existentes en materia de protección a la infancia sean aplicadas realmente.
Con su programa, Tdh ha podido acudir en ayuda de 2.500 trabajadoras domésticas. Más de 15.000 padres han sido sensibilizados en la problemática de la explotación de estas pequeñas.
A pesar de las medidas tomadas por las autoridades para luchar contra este fenómeno queda todavía mucho por hacer y Tierra de hombres se compromete a apoyar a todos los actores implicados en esta lucha.