miércoles, 14 de agosto de 2013

Jordania - Los niños y niñas afectados por la guerra en Siria

Según ’UNICEF, más de tres millones de niños y niñas sirios están afectados por el conflicto armado, menores cuyo porvenir es ahora incierto. Las poblaciones  civiles son las primeras víctimas de una violencia que desde hace más de dos años ha costado la vida a cerca de 93.000 personas y provocado el desplazamiento de más de 4.250.000 personas en Siria. País vecino de Siria, Jordania mantiene sus puertas abiertas a las familias que huyen de los combates y de los bombardeos en los cuales ellos a menudo han perdido todo, incluso a miembros de su familia. El número total de Sirios registrados o esperando hacerlo en Jordania en el Haut-Commissariat pour les Réfugiés(UNHCR) sobrepasa las 500.000 personas. Más de la mitad de ellos son niños y niñas.
Presente desde hace varios años en Jordania, Tierra de hombres (Tdh – Ayuda a la infancia) trabaja junto a los niños y niñas sirios y sus familias en las comunidades de acogida del norte del país. En colaboración con UNICEF, Tdh asegura igualmente actividades psicosociales y de protección en el campo de refugiados Emirates Jordan Camp (EJC), situado cerca de la ciudad de Zarqa.
Niños y niñas testigos de las atrocidades
Ahmed, 41 años, ha visto como su taller de ropa en Dar ha sido destruido por un misil y se ha visto obligado a huir a Siria con su mujer y sus cuatro hijas. Yasser, 48 años, ha dejado detrás de él su trabajo de agente inmobiliario que ya no le permitía satisfacer las necesidades de su familia. Safwan, 40 años, ha debido abandonar su pequeño restaurante de Homs para buscar refugio en Jordania acompañado de su mujer y de sus cuatro hijos.
Entre los refugiados sirios, millares de niños y niñas han sido las víctimas y han sido testigos de las peores escenas de la guerra. Ziyad, 12 años, hijo de Safwan, ha sido herido en una pierna por la metralla durante un ataque de misiles. Durante un mes, él y su familia se han escondido para escapar de los tiradores emboscados. El jovencito tiene secuelas de su herida y de la experiencia traumática de la guerra y del exilio.
Enas Sleem es animadora en el campo de refugiados EJC donde se encuentra el “Centro amigo de los niños y niñas” de Tdh. Ella se acuerda de la llegada de una pequeña al campo, testigo de la muerte de sus padres: “La pequeña vivía postrada y lloraba todo el tiempo”. “Los niños y niñas refugiados están nerviosos, ansiosos y a menudo asustados cuando llegan al campo”, cuenta otro animador de Tdh.
Sobre el camino de la resiliencia
Muy  a menudo, los menores refugiados no han tenido acceso a la escuela desde hace meses en Siria. Han perdido, además del resto, un marco social esencial par su desarrollo. Para reintroducir una forma de normalidad en su vida Tdh ha puesto en marcha actividades psicosociales en el campo EJC erigido conjuntamente por la Cruz Roja de los Emiratos Árabes Unidos (UAE RC) y el gobierno jordano
Más de 800 niños y niñas se han apuntado junto a Tdh para las actividades psicosociales y los animadores acogen diariamente a 300 menores en los “Espacios amigos de los niños y niñas”. Los menores se encuentran entre ellos, comparten actividades  recreativas estructuradas y ponen poco a poco palabras a sus sentimientos y angustias. El objetivo buscado es mejorar el bienestar psicosocial de estos niños y niñas buscándoles un marco que les permita comprender lo que han vivido, encontrar la confianza en si mismos y en los demás y lanzarse de nuevo hacia el futuro.
Las actividades psicosociales de Tdh son beneficiosas para los menores. Algunos encuentran un poco de serenidad y duermen mejor, otros vuelven a aprender a tener confianza. Enas Sleem cuenta que “ahora la pequeña participa activamente en las sesiones”. Gracias al contacto con los animadores de Tdh  y con sus compañeros, Ziyad también ha recobrado la sonrisa. “Esto llevará tiempo pero va a recuperarse”, asegura Hassan Khawaldeh, supervisor de las actividades. Tdh trabaja también en grupo con los padres y con la comunidad de refugiados a fin de que tengan en cuenta las necesidades de protección de sus niños y niñas y participen en el reforzamiento de su resiliencia.
Tdh agradece la colaboración del reportero Blaise Kormann por los desgarradores testimonios que nos ha aportado. Al igual que las familias que han querido contarnos su recorrido,  otros miles son víctimas del conflicto y viven  en condiciones inaceptables. La movilización internacional en su favor debe proseguir y reforzarse.