viernes, 16 de agosto de 2013

Burkina Faso - Dinero y harinas enriquecidas para afrontar la estación de las lluvias

Para asistir a las poblaciones más vulnerables en un país donde la inseguridad alimentaria y nutricional prevalece, Tierra de hombres (Tdh – Ayuda a la infancia) ha lanzado una operación de distribución de dinero y de harinas infantiles enriquecidas. Esta innovadora intervención para la organización debe permitir a numerosos beneficiarios afrontar un periodo del año particularmente difícil para los hogares más pobres.
Tdh trabaja en Burkina Faso a fin de asegurar la seguridad alimentaria y nutricional en un país que sufre una gran pobreza, condiciones climáticas difíciles y una cruel falta de infraestructuras. La estación de lluvias es un periodo particularmente inquietante para la población de las zonas rurales; los stock de víveres se acaban y los precios son elevados. La desnutrición es omnipresente y los niños y niñas a menudo pagan el mayor tributo.
Una red social para las poblaciones más vulnerables
La operación desplegada por Tdh con el apoyo financiero de la Oficina Humanitaria de la Comisión Europea (ECHO) permite a más de 2.200 hogares entre los más pobres (o sea una estimación de 13.000 beneficiarios) recibir sumas de dinero suficientes para alimentarse correctamente y satisfacer sus necesidades esenciales. Junto  esta ayuda financiera, el proyecto ha puesto en marcha una distribución de harinas enriquecidas para 2.000 niños y niñas menores de 2 años. Este alimento rico en vitaminas, proteínas y oligo-elementos posee un alto valor energético. Esta hecho a base de mijo, soja y cacahuetes cultivados localmente y responde a las necesidades nutricionales de un niño o niña pequeño. Esta harina constituye un arma eficaz contra la desnutrición infantil. 
Una suma para gestionar ellos mismos
Cuando el contexto lo permite, la transferencia monetaria es un método de asistencia que ofrece la ventaja de garantizar una cierta autonomía al beneficiario. Con este dinero, podrá –según su elección- comprar alimentos o semillas, pagar los gastos de salud del hogar, la escolaridad de sus hijos, hijas e incluso, en el mejor de los casos, invertir en alguna actividad que le genere ingresos.
“Esta suma me permitirá pagar al menos dos sacos de mijo, lo que nos permite resistir por lo menos tres meses”, nos explica Domodo, 39 años, que vive con sus cuatro hijos en un pueblecito de la provincia de Sourou. El programa ha permitido a este viudo recibir 30.000 francos CFA (alrededor de 55 CHF). Para Zerbo, un alumno de instituto de 19 años, que vive con su abuela, una parte del dinero recibido le servirá para financiar un criadero de aves. Espera así poder asegurarse unas ganancias suplementarias durante largo tiempo.
Esta operación se inscribe en la continuidad de las acciones de Tierra de hombres en Burkina Faso donde está presente desde 1987. Lleva a cabo allí proyectos en el campo de la salud, de la nutrición, de la protección infantil y de la justicia juvenil.