viernes, 28 de junio de 2013

Tdh celebra el Día de la Infancia Africana

El pasado 16 de junio, la delegación de Burkina de Tierra de hombres (Tdh – Ayuda a la infancia) conmemoró el Día de la Infancia Africana en Pabré con la presencia de los niños y niñas refugiados malienses. La jornada dio lugar a actividades recreativas así como a debates sobre algunas prácticas sociales y culturales nefastas para los derechos de la infancia.
El Día de la Infancia Africana tiene lugar cada 16 de junio, en homenaje y conmemoración de la masacre de un centenar de niños y niñas a causa del apartheid en África del Sur el 16 de junio de 1976 durante una marcha por sus derechos en Soweto.
Promulgado en 1991 por la Organización de la Unidad Africana, a partir de entonces esta jornada se celebra cada año en África con el fin de atraer la atención de los dirigentes sobre la situación de la infancia.
En 2013, el tema era: “Eliminar las prácticas sociales y culturales nefastas que afectan a los niños y niñas”.
En el corazón de un campo de refugiados maliense
Es en el campo de refugiados maliense de Sag-Nioniogo en la comunidad rural de Pabré, situado a unos 20 kilómetros de Ouagadougou, donde Tdh ha organizado la ceremonia conmemorativa en la que han participado también los colaboradores de Tdh.*
Según David Kerespars, delegado de Tdh en Burkina , la jornada permitió abordar prácticas comunes como la mutilación genital femenina, el matrimonio forzado y otras formas de violencias sufridas por las niñas y niños en los campos de refugiados y en las comunidades anfitrionas. En lo que concierne al matrimonio precoz, Azeta Belem, administrativa en CONAREF, explica que “la comunidad considera esto como una práctica normal” reforzando así la ley del silencio y dificultando las acciones.
La sensibilización, arma principal
A lo largo de la jornada, los niños y niñas se han sensibilizado a si mismos y a sus padres sobre los peligros y las consecuencias de prácticas como la mutilación genital. Arrancados brutalmente de su hábitat y a veces separados de las personas que les son queridas, los menores malienses participaron también en la jornada tomando parte de los espectáculos, prueba de su integración y de la solidaridad del pueblo de Burkina hacia ellos. El representante de la alcaldía de Pabré, Jules Ilboudo, unió su voz a la de los protagonistas para denunciar las prácticas que van en contra de los derechos de la infancia.
Además de las acciones de sensibilización, se organizó una fiesta popular para los 800 niños y niñas presentes (500 del campo y 300 de los pueblos vecinos) donde realizaron juegos gratuitos y recibieron numerosos regalos. Para David Kerespars, este día ha sido simplemente la ocasión de “ver a estos niños y niñas felices”.
*HCR (Alto Comisariado para los Refugiados), UNICEF, la Cruz Roja, IEDA (international Emergency and Development Aid) y Conaref (Comisión Nacional para los Refugiados).