lunes, 3 de junio de 2013

Bangladesh – Tdh apoya a la población noche y día

Aunque la tormenta que se abatió el 16 de mayo sobre el sur provocó pocas víctimas, las lluvias incesantes que le acompañaron provocaron graves inundaciones agravadas por las condiciones de vida de miles de bangladesíes. Desde ese momento, los equipos de Tierra de hombres (Tdh – Ayuda a la infancia) trabajaron duro para acudir en su ayuda.
En Patharghata, la situación fue particularmente preocupante. En esta región donde el 85%  de la población vive de la pesca y de la agricultura, los campos fueron inundados y las cuencas de retención que sirven para alimentar los filtros de arena para el agua de beber se contaminaron o fueron destruidos
La principal urgencia fue el aprovisionamiento de agua potable, pues, según las zonas, entre el 70% y el 90% de las familias se encuentraban privadas de ella y por culpa de la crecida de las aguas, las letrinas inundadas contaminan el entorno. 
Una reacción de gran magnitud
El 18 de mayo, Tdh organizaó una reunión con las ONG presentes en la región para responder de manera coordinada y eficaz a las necesidades de las comunidades.
En Patharghata y Charduni, 5.000 familias, o sea alrededor de 20.000 personas recibieron la ayuda de Tdh tras la tempestad.
Los centros de salud volvieron a estar a pleno rendimiento y cuatro clínicas móviles fueron activadas para aproximarse a las poblaciones a veces muy alejadas del mundo.
En una semana, más de 5.000 pacientes fueron atendidos principalmente por heridas o diarreas (40% de los casos son niños).
El esfuerzo prosigue
Los equipos de Tdh van a seguir con sus actividades de asistencia rápida, completando las distribuciones de agua potable en los pueblos y en los centros médicos con los bienes de primera necesidad perdidos o estropeados por las inundaciones.
También van a hacerse cargo de las mujeres embarazadas, de los recién nacidos y de los niños menores de 5 años, sobre todo para asegurarse de que reciben una alimentación equilibrada y que las madres no interrumpan su lactancia.
Incluso si parece difícil el alegrarse, en medio de este desastre, una luz de esperanza: el 90% de las 96 huertas familiares elevadas (con el objetivo de evitar las inundaciones) construidas por Tdh en el marco del proyecto piloto de reducción de los riesgos de desastres resistieron muy bien y cerca de la mitad de las plantaciones de legumbres no fueron dañadas. Estos jardines podrán continuar produciendo hasta 25 kg de legumbres mensuales por familia durante el monzón.