miércoles, 5 de junio de 2013

20 años de la Convención de La Haya - La Federación Internacional de Tierra de hombres hace balance

Los 20 años transcurridos nos enseñan que la simple ratificación de la Convención de la Haya (CLH) no es ni de lejos suficiente, según la Federación Internacional Terre des hommes/Tierra de Hombres (FITDH). Sin una puesta en marcha eficaz, incluso la CLH es impotente para prevenir las prácticas abusivas en el campo de la adopción internacional. Una buena aplicación de la CLH depende de la voluntad política de los Estados participantes a través de la legislación y de procedimientos adecuados y el refuerzo de los controles.
Con 90 Estados firmantes, la CLH ha tenido un éxito considerable. A partir del artículo 21 de la CDE, la CLH tiene como objetivo poner en marcha un protocolo a fin de prevenir la venta o la trata de niños y niñas. Sin embargo, como toda convención multilateral, que resulta de negociaciones diplomáticas, la CLH es un instrumento imperfecto. Tierra de hombres (Tdh – Ayuda a la infancia), como experto en adopción internacional desde hace más de 50 años, ha seguido la evolución y los efectos de la aplicación de la CLH en los diferentes países, tanto en los de acogida como en los de origen. Hasta comienzos del año 2000, la adopción internacional ha conocido un boom importante, mientras que después el número ha caído de manera espectacular. En 2004, 45.000 niños y niñas llegaron a los 20 países principales de acogida, en 2010 solo eran 29.000. 
¿Por qué este descenso cuando miles de niños y niñas se encuentran en las instituciones necesitando una familia? Se estima que alrededor del 80% de estos niños y niñas que se encuentran en las instituciones tienen todavía familia por lo que no son adoptables. Los Estados de origen han hecho también esfuerzos considerables para encontrar soluciones sobre el terreno a través de la preservación familiar y sobre todo de la adopción nacional, respondiendo así al principio de subsidiariedad enraizado en la CLH y que prevé el recurso de la adopción internacional como última solución. Además, países como China o Rusia, que permitían miles de adopciones internacionales al año, han revisado su funcionamiento interno, lo que implica una disminución significativa de las adopciones. Una última razón para el descenso de las adopciones internacionales es el fenómeno de las madres de alquiler. Cada vez más parejas han recurrido a este medio de procreación donde hay un vacío legal generalizado que favorece la “comercialización” de los niños y niñas incluso antes de su nacimiento.
El objetivo inicial de la CLH era reformar la situación de la adopción internacional, vista como “caótica”, “corrupta” y particularmente sujeta a abusos. Ofrece un marco donde los principios fundamentales descansan sobre una colaboración internacional y sobre las responsabilidades compartidas entre los países de origen y los de acogida. Desgraciadamente, se constatan carencias fundamentales en la puesta en marcha. Algunos países de origen han ratificado la CLH sin haber revisado nunca su legislación, ni sus procesos de adopción. En cuanto a los países de acogida, a menudo vigilan poco las prácticas dudosas de los países de origen. Un ejemplo deplorable es el de Haití después del terremoto de 2010. Miles de niños y niñas fueron evacuados de urgencia para ser adoptados en el extranjero, teniendo todavía sus familias en el terreno. En este tipo de situación, la búsqueda de la familia debe ser la prioridad mayor y no debe contemplarse la adopción internacional mientras que estos esfuerzos de búsqueda sean en vano y no sea posible ninguna solución nacional estable.
Es preciso esperar que los Gobiernos, las instituciones y las personas relacionadas en la adopción internacional hayan tratado de emprender las reformas necesarias. Hasta ahora,  muchos implicados en la adopción internacional han intentado minimizar la frecuencia y la importancia de las prácticas abusivas. Sin una toma de conciencia de que los problemas existen y que es preciso remediarlos, la CLH servirá de coartada más que de herramienta eficaz para instaurar un sistema de adopción internacional ética, estructurada y transparente.
Información: Marlene Hofstetter, responsable del área de adopción Terre des hommes -  aide à l’enfance (Tdh), Lausana, +41787167734, o Rudolf Gafner, portavoz de Tdh +41797429873.