martes, 7 de mayo de 2013

Kenia - Para que el agua corra de nuevo


Después de las terribles sequías que azotaron Kenia en agosto de 2011 y amenazaron de hambre a más de 12 millones de personas, Tierra de hombres (Tdh – Ayuda a la infancia) intervino de urgencia en la provincia de Garissa al nordeste del país. Tdh primero llevó apoyo material y técnico a la población. Actualmente, los equipos están siempre sobre el terreno y optan por una visión a más largo plazo. Gracias a su conocimiento del terreno y a la relación de confianza creada con la población, Tdh desarrolla un proyecto de construcción y de renovación del sistema del agua y del saneamiento en el distrito de Lagdera, con la puesta en marcha de un programa en los establecimientos escolares sobre todo.
Situado en la provincia de Garissa al nordeste del país, el distrito de Lagdera no ha escapado al peor fenómeno de sequía de los 60 últimos años que ha afectado a Kenia. Más de 70.000 personas, la gran mayoría pertenece a una sociedad de pastores han debido hacer frente a niveles de agua particularmente bajos y a tierras áridas.
A fin de mejorar las condiciones de acceso al agua de la población en la región, Tdh lanza un proyecto para aprovisionar de agua a las escuelas y a los centros de salud de los pueblos de Baraki, Gurufa y Shanta Abaq con instalaciones de nuevas infraestructuras. El 80% de los equipamientos están fuera de uso y deben también ser rehabilitados: “En una región donde existen solo cuatro pozos funcionando en 80 km a la redonda , el problema no es la construcción sino el mantenimiento”, explica Bruno Pascual, especialista de Tdh en agua, saneamiento e higiene. Junto con el refuerzo de acceso al agua, el proyecto intenta construir instalaciones sanitarias básicas, especialmente letrinas para evitar que una parte de la población no esté obligada a defecar al aire libre. Los agentes comunitarios también van a ser sensibilizados y formados en las prácticas de higiene más corrientes. Servirán de intermediarios a Tdh y tendrán el papel de explicar a su alrededor estas prácticas a las comunidades.
La escuela en el corazón de la acción
Paralelamente, Tdh apoya a 11 escuelas que acogen a 3.750 alumnos y alumnas. Las personas serán las encargadas de supervisar la limpieza y el buen funcionamiento de las nuevas instalaciones. El alumnado seguirá sesiones de lavado de manos, higiene personal, utilización de los aseos, el agua potable y el mantenimiento del entorno. Pero los niños y niñas tendrán que jugar también un gran papel y deberán ellos mismos vigilar la higiene en el distrito. Gracias al programa “Child to child” que ya ha dado sus frutos en otros países de intervención de Tdh como Pakistán, los menores podrán poner en marcha obras de teatro u organizar conciertos sobre la problemática del agua que presentarán en otros colegios.
En definitiva, el proyecto va a permitir a esta población de alrededor de 20.000 personas prepararse para responder más eficazmente a las sequías que sobrevienen regularmente sobre la provincia beneficiando de un acceso al agua y de instalaciones sanitarias básicas. En una región extremadamente vulnerable a los riesgos del clima, desarrollando las capacidades de los actores sobre el terreno, Tdh permite a las comunidades no ser dependientes y tomar su destino en la mano