jueves, 4 de abril de 2013

La cooperación en el campo del agua favorece la paz, acerca a los pueblos y preserva el entorno


Bajo el signo de la cooperación en el campo del agua, el año 2013 permite transmitir mensajes simples sobre el papel fundamental del acceso al agua, pero no solo en términos sanitarios.
En primer lugar, la cooperación en el campo del agua construye la paz. En efecto, sobre cuestiones tan vitales como la gestión del agua, el aprovisionamiento de agua potable y los servicios de saneamiento pueden permitir ir más allá de las tensiones culturales, políticas y sociales estableciendo una relación de confianza entre las regiones y los Estados sobre todo.
En segundo lugar, la cooperación en el campo del agua es esencial para el desarrollo socio-económico, para la lucha contra la pobreza, para la justicia social, la igualdad de sexos y la gestión perdurable del entorno. Una forma de gobierno inclusiva, participativa y respetuosa en cuestiones de género así como la cooperación entre las partes pueden contribuir a vencer las desigualdades y prevenir los conflictos motivados por el acceso al agua. Contribuyen pues a disminuir la pobreza, al desarrollo socio-económico y a mejorar las condiciones de vida y el acceso a la educación, en particular para las mujeres, las niñas y los niños.
En tercer lugar, la cooperación en el campo del agua crea beneficios económicos. La cooperación permite una utilización más eficaz y duradera de los recursos de agua, sobre todo por los planes de gestión conjunta que entrañan beneficios mutuos y mejora las condiciones de vida.
En fin, la cooperación en el campo del agua es determinante para preservar los recursos del agua y proteger el entorno. La cooperación en el campo del agua favorece el compartir los conocimientos científicos, las estrategias de gestión y las buenas prácticas. Estos conocimientos compartidos son de una importancia fundamental para la protección del entorno y del desarrollo perdurable.
Tierra de hombres trabaja directamente sobre el terreno
Tdh se activa para ayudar concretamente a las poblaciones afectadas por la falta de agua y desprovistas de saneamiento. En Guinea y Haití, la fundación refuerza la prevención contra el cólera y la desinfección de los lugares sospechosos o de los hogares epidémicos. En India y Bangladesh, Tdh ha rehabilitado las infraestructuras de alimentación del agua, del saneamiento y ha construido centenares de aseos ecológicos familiares en la región de Bengala después de las diversas catástrofes naturales. En Afganistán, Tdh se compromete a rehabilitar los colectores de nieves ancestrales, los “yakhdans” para transformarlas en agua potable y utilizable en las regiones montañosas donde desde un punto de vista técnico y económico, el acceso al agua es casi imposible. En total, Tdh mejora el acceso al agua potable, mejora el saneamiento y las prácticas higiénicas en 12 países y acudió en ayuda de 330.230 personas en 2012.