viernes, 5 de abril de 2013

Benin - Para que los niños y niñas nunca estén mejor que en su casa


En el transcurso de los últimos años, la opinión de la comunidad internacional sobre las adopciones ha evolucionado bien. Mientras que las adopciones internacionales habían aumentado de manera consecuente entre finales de la II Guerra Mundial y finales del Siglo XX, actualmente, las agencias de Naciones Unidas, las principales ONG de protección a la infancia, así como un buen número de Estados están de acuerdo con la necesidad de encontrar alternativas a las adopciones entre Estados. Este cambio de paradigma, aprobado por Tierra de hombres (Tdh – Ayuda a la infancia), favorece desde ahora el mantener al niño o niña en el seno de su familia biológica. En Benin, Tdh ha lanzado en 2012 un proyecto piloto destinado a colocar a los menores, solos y víctimas de maltrato o explotación, en familias de acogida antes de buscar a su familia biológica. Un año después es la ocasión de abordar el proyecto más en detalle.
En Bénin, los niños y niñas viven en la calle sin apoyo familiar y otros son víctimas de maltrato. Para acudir en su ayuda, las familias de acogida están listas para acogerles y cuidarles durante el tiempo que cueste encontrar a su familia. El proyecto integra a numerosos actores y voluntarios tales como el Ministerio de Familia y UNICEF. De hecho, cuando un abuso es constatado en el seno de una comunidad, el niño o niña es trasladado a la OCPM (Oficina Central de Protección a los Menores), a fin de ponerlo a cubierto. Los equipos de Tdh escuchan al menor y recuerdan con él su trayectoria, sus deseos y se ponen inmediatamente a la búsqueda de una familia susceptible de ocuparse de él a la espera de encontrar a su propia familia.
Las familias de acogida no son elegidas al azar. Son 28 familias de Cotonou que han sido evaluadas, seleccionadas, acreditadas y luego sensibilizadas a las dificultades que van a encontrar en los niños y niñas maltratados y explotados. El colocar a un menor en una familia en vez de en otra depende del perfil del niño o niña, así como de la disponibilidad de las familias seleccionadas. Como mínimo se organizan dos encuentros anuales con estas familias huéspedes a fin de intercambiar sus diversas experiencias  y también para formarles sumariamente en los derechos de la infancia.
Una vez el menor está con una familia de acogida, los equipos de Tdh comienzan la búsqueda de su familia biológica basándose en la información dada por el niño o niña. En el 80% de los casos, los familiares son encontrados rápidamente y el menor puede regresar junto a los suyos. Para el 20% restante, en algunos casos, deben emprenderse investigaciones suplementarias, en otros, los equipos constatan que el niño o niña corre un riesgo al volver a su casa y se prevén otras opciones. Más allá del hecho de ayudar al menor a encontrar a su familia, Tdh le busca una solución adaptada a su futuro: la reintegración en su escuela, un nuevo establecimiento escolar o un lugar de aprendizaje.
De ahora a finales de 2013, Tdh espera acudir en ayuda de cerca de 1.000 niños y niñas. Hasta ahora todos los menores llegados al OCPM, correspondientes al perfil de los niños y niñas establecido por Tdh han podido ser tomados a su cargo. Convencido de que nada sustituye al núcleo familiar, Tdh se compromete a que cada niño y niña pueda beneficiarse de un entorno seguro, de bienestar y de protección.