domingo, 31 de marzo de 2013

Tierra de hombres apoyó la “Jornada Mundial del Agua” el 22 de marzo


La Asamblea General de Naciones Unidas adoptó el 22 diciembre de 1992, una resolución que declara al 22 de marzo “Jornada Mundial del Agua”. El año 2013 está marcado con el sello de la cooperación internacional en el campo del agua. Para alcanzar los Objetivos del Milenio para el Desarrollo (OMD) y responder a las crecientes necesidades en términos de acceso al agua, saneamiento e higiene, el refuerzo de la cooperación en este campo aparecía como una solución innovadora y duradera. Actualmente, han tenido lugar importantes reuniones para presentar a los representantes de Naciones Unidas los principales mensajes de The world we want , consulta temática mundial sobre el agua sobre el problema de desarrollo desde 2015. Antoine Delepiere,  asesor del agua, saneamiento e higiene de Terre des hommes / Tierra de hombres (Tdh) , repite para nosotros algunas cifras que conciernen al acceso al agua en el mundo así como las actividades de Tdh en este campo.
Los Objetivos del Milenio para el Desarrollo vencen en 2015: uno de los principales objetivos que ambicionaba y que debía conseguirse era reducir a la mitad el porcentaje de población que no tiene acceso al agua potable. En efecto, mientras que en 1990 todavía el 24% de la población mundial no tenía acceso a un recurso de agua mejorada (sobre las bases indicadas por OMD), en 2010 este porcentaje cae al 11%. Sin embargo, detrás de este progreso se esconden todavía grandes desigualdades regionales y nacionales, además de rurales y urbanas. A pesar de los esfuerzos consiguientes, el África subsahariana lleva un retraso importante y conserva las tasas de cobertura en recursos de agua mejorada más bajo del mundo. En lo concerniente al saneamiento, el objetivo no se alcanzará antes de 2025. Actualmente, cerca de una persona de cada tres no tiene siempre acceso a baños decentes y un habitante de cada seis defeca todavía al aire libre.
Combinando estos elementos, constatamos que 738 millones de personas no tienen acceso a un recurso de agua mejorada (inevitablemente no potable) y que 2,5 mil millones viven sin instalaciones sanitarias básicas. Las consecuencias de estos dos factores son catastróficas: 2,2 millones de personas mueren cada año en el mundo de diarreas debidas a la precariedad de su entorno sanitario, a un escaso acceso al agua y a prácticas de higiene inapropiadas. La mala calidad del agua y las prácticas de higiene inadecuadas son responsables de numerosas enfermedades (diarrea, cólera, poliomielitis y otras) favoreciendo la desnutrición, en particular infantil. Contrariamente a las ideas recibidas, la penuria alimentaria no es el único factor del desarrollo de la desnutrición, en más del 50% de los casos, esta patología está ligada a las infecciones.