martes, 12 de marzo de 2013

Burkina Faso - En el corazón de la ayuda aportada a los refugiados malienses


Para el equipo de Tierra de hombres (Tdh – Ayuda a la infancia)  en Burkina Faso, la misión del día consiste en volver a Inabao (zona fronteriza con Mali) donde se encuentran 600 refugiados, identificar entre ellos a los niños y niñas y sus necesidades y contribuir a su trasporte al campo de Goudebo, más al sur. Es en Inabao donde hay numerosos malienses refugiados allí a fin de huir de los combates y de las exacciones. El acceso sigue siendo complicado y las condiciones de seguridad son frágiles, solo el personal local puede llegar allí. Privado de campos para refugiados propiamente dichos (las normas de Naciones Unidas exigen que un campo se encuentre al menos a 50 km de las zonas de combate), el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los refugiados (HCR) a pesar de todo ha podido implantar un centro de tránsito para registrar y hacerse cargo de los nuevos refugiados.
Dori, al norte de Burkina Faso en la región de Sahel, son las 6 de la mañana. Es la hora de la partida hacia Inabao. El convoy está compuesto por una decena de vehículos. Muy despacio, la larga línea de polvo se introduce en el Sahel de Burkina. Después de tres horas de ruta, parada de 10 minutos para efectuar una visita de rutina al campo militar de Tin Akof, pero una vez de vuelta a los vehículos, los miembros del equipo avisan que el convoy se apresta a entrar en la zona de riesgo de Inabao: la atmósfera cambia y la tensión se refleja en sus caras.
Cuando el convoy alcanza Inabao son las 10h de la mañana. La policía garantiza la seguridad. En efecto, a solo 18 km de allí se encuentra la famosa zona de no derecho donde los grupos armados no oficiales  permanecen presentes a pesar de la recuperación de las grandes ciudades del norte. Muy conscientes del peligro los miembros del equipo desean proseguir la misión en la cual se han comprometido. Sobre el terreno, a 40º C a la sombra, sin ninguna estructura puesta a su disposición. El registro de los refugiados se hace en tiendas de campaña. La mayoría procedentes de Gossi o Gao a más de 100km de Inabao, los refugiados llegan a menudo extenuados, desorientados y, además, muy marcados por lo que han vivido. La mayoría de ellos incluso han debido dejar todo lo que tenían detrás de ellos.
En adelante, es preciso efectuar el pre-registro de los niños y niñas no acompañados y separados. Gracias sobre todo a Tdh y HCR, se ha puesto en marcha un dispositivo para permitir a los equipos a proceder a la puesta de brazaletes de identificación. El registro continuará en el campo de Goudebo donde hay ya 10.000 malienses refugiados y donde la acción de Tierra de hombres permitirá a los niños y niñas acceder a los servicios de protección y a la educación.
A las 14 horas, los equipos retoman la ruta con la satisfacción del deber cumplido. La angustia durante la llegada a Inabao se desvanece como los granos de arena al paso del convoy. La calma reina y la fatiga hace mella durante el resto del viaje. Después de 4 horas de camino, el equipo está ya de regreso en Dori. A semejanza del testimonio de Mamadou Aliazi Toure, jefe de zona para Tdh en la región de Sahel, este viaje marcará desde luego los espíritus: “Habiendo recorrido el Sahel a través de los campos de refugiados, habiéndose codeado con la miseria y la inseguridad de las poblaciones refugiadas a diario, se ofrecen dos posibilidades, volverse totalmente insensible al sufrimiento de los demás o imaginar su propia vida en estas condiciones y decidir actuar”
Hermoso día de trabajo…