miércoles, 6 de marzo de 2013

Bangladesh - Tdh trabaja contra el círculo vicioso de la desnutrición


El distrito de Barguna, situado al borde del golfo de Bengala, es una de las regiones más pobres de Bangladesh . Debido a los ciclones, terremotos, a las frecuentes inundaciones y privados de estructuras asistenciales adaptadas, la población debe hacer frente a una desnutrición endémica. Las mujeres, las niñas y niños son los más afectados por este azote. El 42% de los menores tienen bajo peso, muchos desde el nacimiento. El importante proyecto llevado a cabo por Tierra de hombres (Tdh – Ayuda a la infancia) intenta mejorar la salud y la nutrición de las mujeres, las niñas y niños de la región de Patharghata basando su acción en una triple aproximación de prevención, de realización de jardines sobre-elevados para hacer frente a las catástrofes naturales, y de puesta en marcha de clínicas comunitarias. Bangladesh es uno de los países del mundo más susceptible de encontrarse afectado por los cambios climáticos en el futuro. Se asocia a este riesgo el hecho de que su población tenderá a los 220 millones de personas en 2050, por lo que la lucha contra la desnutrición es todavía más urgente.
Cuando pobreza y catástrofes naturales van de la mano
Además de las rudas condiciones climáticas y de la pobreza que reina en la región, otros dos factores han llevado a Tdh a seleccionar el distrito de Barguna. El primer elemento es que cuando los tiempos son duros económicamente, las familias tienden a hacer sacrificios alimentarios, cuantitativa y cualitativamente, provocando sobre todo la interrupción prematura de la lactancia, premisa de un círculo vicioso de desnutrición para el niño y niña. El segundo elemento fundamental para comprender la amplitud del fenómeno es la ausencia de sistemas de salud especializados. No existen verdaderas “maternidades” en la región y el personal de los hospitales a menudo está mal formado. Además, el material está inadaptado en cuanto a locales y productos de primera necesidad (reservas de sangre, medicamentos). Estas importantes carencias engendran situaciones muy graves que pueden llegar hasta la muerte de la madre, del niño o de la niña.
Mejor prevenir que curar
El proyecto, comenzado en abril de 2012 y que continuará hasta diciembre de 2014, está cofinanciado por la Chaîne du Bonheur y puesta en marcha sobre el terreno en colaboración con la ONG local. El proyecto contiene tres aspectos de acción complementarios.
En primer lugar, la prevención no solo para las mujeres sino para la familia en su conjunto. Tdh desea que sean los miembros de la comunidad, una vez sensibilizados, quienes compartan sus experiencias sobre maternidad. Para combatir la desnutrición desde el principio, Tdh postula aclarar a las familias sobre los riesgos de la interrupción prematura de la lactancia. En efecto, no existe mejor arma que la lactancia exclusiva durante los seis primeros meses para asegurar la buena salud del niño y niña.
En lo que concierne al segundo aspecto, en colaboración con Greendots, Tdh construye huertos, pozos y letrinas especialmente concebidos para atenuar las consecuencias de las inundaciones. Las familias más pobres tienen así un fácil acceso a las legumbres nutritivas, al agua potable y a letrinas mejor adaptadas. Este segundo elemento pone el acento en la importancia de beneficiarse de recursos alimentarios alternativos en caso de catástrofes naturales así como sobre los beneficios de la higiene en la prevención de cualquier clase de enfermedad, sobre todo para completar los esfuerzos de las madres en su lucha contra la desnutrición.
Para terminar, el último elemento sobre el cual Tdh pone su acento para combatir este azote consiste en mejorar los sistemas sanitarios en la región, sobre todo las clínicas especializadas en maternidad. Las clínicas comunitarias, situadas en lugares remotos donde no existen establecimientos de salud pública, operan una o dos veces a la semana, a veces incluso directamente en casa del paciente. Están gestionadas por médicos locales, que diagnostican, tratan y transfieren los casos más graves a los hospitales principales de la región. En caso de necesidad,  se les suministra transporte y Tdh asegura el seguimiento a lo largo del tratamiento y tiempo después.
Combatir la desnutrición requiere un esfuerzo constante y la puesta en marcha de acciones interdependientes como la prevención contra la interrupción de la lactancia, el desarrollo de medidas de higiene y de recursos nutritivos alternativos así como el establecimiento de clínicas a fin de asegurar el seguimiento de la madre, de la niña y del niño. Esta triple aproximación demuestra la experiencia de Tdh en los campos de salud y nutrición y prueban que medidas simples pueden ser extremadamente eficaces. 
Por una toma de conciencia colectiva
Mientras que Tdh prosigue su presión junto a las autoridades locales y gubernamentales, pasa el testigo a la población para reforzar la prevención y los conocimientos de cada uno, así como a los médicos locales para que gestionen ellos mismos las clínicas puestas en marcha. Al comienzo del proyecto, Tdh espera acudir en ayuda de 1.000 mujeres y de más de 3.000 niños y niñas. Sin embargo, más allá de las cifras, Tdh desea desarrollar respuestas concretas para luchar contra la desnutrición y también crear una conciencia colectiva bien fundada de prácticas como la planificación familiar, el registro de los nacimientos y una nutrición adaptada a las madres, niñas y niños.