martes, 12 de febrero de 2013

Nicaragua - El diálogo, para evitar bandas y prisión


Situado entre el sur de Costa Rica y el norte de Honduras, Nicaragua es el Estado más pobre de América latina. Esta miseria endémica ha contribuido a la emergencia de una violencia que afecta a toda la sociedad nicaragüense. En este contexto extremadamente difícil, los jóvenes no están a salvo. Cerca de 160 menores están actualmente encarcelados y más de 4.700 fiscales penales trabajan contra los adolescentes cada año. En vista de la situación, Tierra de hombres (Tdh – Ayuda a la infancia) trabaja para aportar alternativas a la privación de libertad de niños y niñas. Diariamente, trabaja en estrecha colaboración con el Gobierno que hace gala de una voluntad real de mejorar su sistema de justicia juvenil. Además de las acciones pedagógicas, de los seguimientos psicológicos y de las formaciones propuestas, Tdh ha sido solicitada por el poder estatal para acompañar a la Brigada de menores de la policía nacional en sus actos de prevención. A imagen de las actividades presentadas, un joven al cual le han propuesto una alternativa a la prisión es un joven que tendrá ganas de reinsertarse.
Desarrollar una cultura de paz en las escuelas
El proyecto piloto “Yo prevengo desde mi escuela” que se podría traducir por “yo hago prevención en mi escuela” ha sido llevado a cabo conjuntamente por Tdh y el colegio Doris Maria Morales Tijerino, de Managua. 17 adolescentes y 2 profesores han sido formados en los temas de violencia escolar a fin de que aborden con sus compañeros o los alumnos de los establecimientos vecinos de temas como la resolución de conflictos, el trabajo en grupo o la estima personal. El objetivo principal es desarrollar una cultura de  paz y entendimiento en todos los centros de los alrededores. Estos seminarios que son impartidos de agosto a diciembres han permitido tratar los casos de agresiones extremadamente corrientes en las escuelas de Nicaragua. Una vez sensibilizados, los educadores y sus compañeros han deseado proseguir con estos talleres a fin de atender al mayor número de jóvenes de los barrios vecinos. Carmen de Felice, delegada de Tdh en Nicaragua, ha dado las gracias personalmente a todos los participantes y ha hablado de un verdadero éxito.
Proseguir el diálogo con los jóvenes privados de libertad
La acción de Tdh en Nicaragua incluye pues un aspecto preventivo de la violencia pero también un apoyo a los adolescentes detenidos en las prisiones del país. A pesar de los esfuerzos realizados por el Gobierno, hay una falta considerable de medios para poder desarrollar centros de rehabilitación especializados y los jóvenes se encuentran encarcelados en los mismos centros penitenciarios que los adultos. En este medio, más que difícil, Tdh intenta instaurar un diálogo con los menores privados de libertad así como con sus familias y los diferentes actores implicados.
El 15 de enero de 2013, en presencia de los representantes de Tdh, ha tenido lugar un encuentro con los padres de los jóvenes del centro penal para adolescentes de Tipitapa (Departamento de Managua). Los padres, madres y tutores así como los funcionarios de la Corte Suprema de Justicia y del sistema penitenciario se han reunido alrededor de una misma mesa para abordar las relaciones entre los jóvenes del centro así como los medios disponibles para mejorar las condiciones de detención. La discusión ha permitido sobre todo a las familias pedir una mayor flexibilidad en los procesos de revisión de los casos a fin de no provocar importantes retrasos, pues los jóvenes privados de libertad serían las primeras víctimas. El nuevo juez presente se ha comprometido con todos sus equipos a ampliar los esfuerzos para solucionar estos retrasos.
Además, el encuentro ha permitido a los representantes de Tdh mostrar que el comportamiento de los adolescentes ha mejorado considerablemente en el interior del centro. No existen ya verdaderamente bandas organizadas y los jóvenes se agrupan y juntos toman parte en las actividades. Paralelamente a su trabajo de sensibilización junto a los adolescentes, Tdh ha animado a las familias a proseguir el diálogo con sus niños. En efecto, para que los esfuerzos se perpetúen deben ser desarrollados por todos. Hay que recordar que, en Nicaragua, más de 3.500 jóvenes son todavía miembros de una banda.