viernes, 1 de febrero de 2013

Colombia - Intervención a favor de los niños y niñas víctimas del conflicto armado


Más de 50 años de conflicto armado en Colombia han dejado graves secuelas en la población y en las partes involucradas en este conflicto. Los miembros de grupos paramilitares han depuesto oficialmente las armas en 2005 después de un proceso de desmovilización. Sin embargo, muchos de estos antiguos paramilitares encuentran una segunda vida en grupos criminales y en las actividades ilícitas, como el comercio de la droga o la extorsión a la población civil.
En este contexto de crimen organizado, el día a día de la población que vive en el Departamento de Córdoba  llega a ser muy difícil y peligroso, obligando a numerosos colombianos a abandonar sus hogares. Tierra de hombres (Tdh – Ayuda a la infancia) ha puesto en marcha un nuevo proyecto para acudir en ayuda de los niños y niñas víctimas de las consecuencias del conflicto armado: reclutamiento por los grupos armados, desplazamiento forzado, violencia sexual, desescolarización y otras. El proyecto propone también aportar respuestas psicosociales a los menores afectados por el conflicto y luchar contra la desnutrición de los niños y niñas menores de cinco años.
La salud
Tdh intenta mejorar las condiciones sanitarias de los niños, niñas y sus familias, reduciendo la desnutrición infantil, siguiendo con las mujeres embarazadas y mejorando las prácticas higiénicas y el acceso al agua potable para toda la población.
Para hacer esto, 120 agentes comunitarios (principalmente madres) son formados para acudir en ayuda de sus comunidades. Podrán también intervenir sobre cuestiones ligadas a una alimentación equilibrada y sobre la prevención de las enfermedades infantiles, hacer promoción de buenas prácticas de higiene y diferir a las mujeres y menores enfermos hacia los centros de salud adaptados.
En el transcurso de los ocho primeros meses de 2012, 82 niños y niñas fueron ya diagnosticados de desnutrición y transferidos  al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF). 153 miembros de la comunidad comenzaron, a finales de agosto, una formación sobre la nutrición y las enfermedades infantiles más comunes.
La protección a la infancia
En este contexto, los grupos armados utilizan la pobreza, la discriminación y la falta de educación para enrolar a los niños y niñas como espías, traficantes e incluso como soldados. Tdh lucha para reforzar los mecanismos de  protección a la infancia.
Más de 120 personas (padres y madres de alumnos, educadores y profesores) son formadas para reforzar la protección a la infancia. En esta perspectiva de formación, Tdh organiza también cursos junto a los profesionales de la infancia.
En el transcurso del primer semestre de 2012, 15 niños y niñas en riesgo de sufrir violencia o que la han sufrido, han sido identificados y se benefician en delante de una acogida adaptada.
Prevención de las urgencias
Además de los conflictos armados, la región de Córdoba sufre crónicamente de catástrofes naturales, sobre todo inundaciones. Tdh propone su asistencia junto a las comunidades con las que trabaja, priorizando los establecimientos escolares, a fin de que puedan estar preparados para reaccionar en caso de catástrofe.
Concretamente, se trata de desarrollar mecanismos de protección, que contengan un plan de gestión de las urgencias. El objetivo es minimizar los desplazamientos internos inducidos por las catástrofes naturales. Las acciones se llevarán a cabo en colaboración con la Defensa Civil Colombiana y la Cruz Roja Colombiana.
A día de hoy, Tdh y Defensa Civil han comenzado a  dispensar una formación sobre la manera de coordinar los esfuerzos en materia de prevención de catástrofes. En junio de 2012, el barrio de Villa Jimenez sufrió graves inundaciones y su población recibió hasta octubre de 2012 una asistencia directa de urgencia.
A largo plazo
El conjunto de las actividades descritas en este proyecto tienen como objetivo reforzar la confianza y el saber hacer de las comunidades colombianas a través de un proceso participativo, en el cual el compartir conocimientos y experiencia tiene un lugar preponderante. Las comunidades podrán también hacerse cargo ellas mismas y las sinergias creadas con los diferentes actores contribuirán a ofrecer una solución perdurable a los problemas de los menores víctimas del conflicto armado colombiano.