martes, 29 de enero de 2013

Burkina Faso - Tdh no abandona a los refugiados de Mali a su suerte


Mali sufre desde hace algunos meses graves problemas sociopolíticos provocados por la llegada de miles de refugiados provenientes de Burkina Faso. Sin embargo, para un buen número de ellos, el pasar al “país de los hombres íntegros” no significa el fin de sus sufrimientos, sino al contrario. Varios testimonios, dan fe del maltrato infligido a los refugiados de Mali en los campos, de los cuales la mayoría son mujeres, niños y niñas. A fin de hacer frente a este azote, Tierra de hombres (Tdh – Ayuda a la infancia) ha organizado una serie de conferencias para sensibilizar y formar a los diferentes actores en la violencia de género.
En plena actualidad, Mali está desde hace más de un año manteniendo un conflicto entre el ejército y diversos grupos armados. Sin embargo, los efectos de estos enfrentamientos se sienten más allá de las fronteras del Estado. Para muchos malienses, el exilio a Burkina Faso ha sido la única salida para escapar de los horrores de la guerra. Sin embargo, las condiciones de vida en los campos de acogida son extremadamente penosas y la violencia hacia las mujeres, niñas y niños es una realidad.
Presente desde hace 25 años en Burkina Faso, Tdh ha decidido reaccionar poniendo en pie un programa de “protección de los refugiados”. Para esta ocasión, se han organizado seminarios en diferentes ciudades del país para abordar la violencia de género. El objetivo principal era reforzar los conocimientos de los miembros de la red de protección a la infancia a fin de que puedan detectar, identificar y reinsertar a las víctimas. En esta ocasión, Tdh ha invitado también a los agentes de acción social y a los representantes de la policía con el objetivo de hablar sobre los medios que tienen a su disposición para desarrollar prevención y lucha.
Estas conferencias, realizadas desde noviembre de 2012 a enero de 2013 en Bobo-Dioulasso, Ferreiro, Goudebou, Sagniniogo y Ouagadougou, han permitido mostrar que la mayoría de los casos desgraciadamente muy a menudo pasan en silencio. Herman Zoungrana, jefe de los programas de protección de Tdh, precisa que las autoridades no poseen forzosamente los medios para comprender las agresiones, pero estima que la sociedad tiene también su parte de responsabilidad no sintiéndose vinculada a esta situación de violencia.
En uno de los países menos desarrollados del mundo, donde la mitad de la población tiene menos de 15 años, la puesta en común de todas las partes implicadas en la protección de la infancia es una necesidad. En este contexto, el proyecto “protección de los refugiados”  iniciado por Tdh y financiado por el Alto-Comisionado para los Refugiados (HCR) y por UNICEF va a permitir a todos los actores luchar contra la violencia de género de una manera coordinada.