jueves, 27 de diciembre de 2012

Bangladesh - Cientos de personas trabajan para levantar colinas sobre las que reinstalar sus casas


Desde hace dos semanas, sobre el islote Rosulpur, al norte de Bangladesh, cientos de hombres y mujeres trabajan cada día para levantar colinas sobre las cuales reinstalarán sus casas.
Agosto 2007, sobre el islote Rosulpur
Un islote fértil, rodeado por dos gigantescos ríos que bajan desde el Himalaya y sobre el cual viven miles de “charlanders” (literalmente habitantes de un islote), está cubierto por las aguas fluctuantes del Brahmapoutre y del Dudhkumor. Es una inundación mayor de lo habitual. Los “charlanders” desmontan precipitadamente sus casas, reúnen el ganado y huyen para continuar su vida en la orilla opuesta, en Raulia.
Septiembre 2012, cinco años más tarde sobre el islote Raulia
Las inundaciones de los últimos años han erosionado rápidamente la tierra, y las casas instaladas en la orilla del río amenazan con desaparecer. Los “charlanders” se ven obligados a abandonar esta tierra de acogida  y marchan a reinstalarse sobre el islote Rosulpur, la “tierra” es tan fértil, que los científicos dicen que se mantendrá estable por lo menos durante los próximos cinco años.
10 de diciembre de 2012 islote Rosulpur
295 personas trabajan desde hace una semana, en cadena, con cestos repletos de tierra arenosa sobre la cabeza para construir un gran montículo que acogerá sus casas. Los “charlanders” saben bien, que para intentar vivir a largo plazo sobre Rosulpur, es necesario tomar ciertas medidas. Sus casas y sus infraestructuras sanitarias no resistirán las próximas inundaciones, salvo si ellas están sobre-elevadas: una de las opciones de adaptación a estas catástrofes –cada vez más exacerbadas por el cambio climático- es construir montículos sobre los cuales poner sus casas y sus infraestructuras sanitarias.
Cuando se gana menos de un dólar diario, incluso el tiempo dedicado a acarrear tierra (aunque accesible y gratuita), y algunas herramientas necesarias para estos trabajos tienen un coste. Por otro lado, la técnica de sobre-elevación de las casas, los planes técnicos y la coordinación de los equipos de trabajo, requieren un presupuesto, conocimientos y competencias que las ONG pueden ofrecer.
Para estimular la resistencia de 150 familias (alrededor de las cuales 500 son niños y niñas) y permitirles vivir dignamente sobre el islote Rosulpur, Tierra de hombres Italia, Tierra de hombres Lausana y Tierra de hombres Holanda han desarrollado conjuntamente un proyecto de “reducción de riesgos ligados a las catástrofes naturales”. El objetivo de este proyecto es construir varias decenas de montículos sobre los cuales se construirán 150 casas, acompañadas de letrinas y de unas quince bombas de agua.
Los trabajos han comenzado en diciembre de 2012: todos los adultos de las familias identificadas participan en los trabajos, son remunerados por jornada: un trabajo de hormigas donde cada cesto de arena contribuye a la elevación de un montículo de 2,5 metros de altura, y ofrecen una media de 84 a 140 metros cuadrados por vivienda. En marzo de 2013, cada una de las familias habrá podido reinstalar sus casas sobre estos montículos sobre-elevados y afrontar sin temor las próximas inundaciones el verano próximo.
Los “charmen” son los habitantes de estos islotes llamados “chars”. A menudo, emigrantes estacionales, que marchan durante varios meses al año para trabajar en las grandes ciudades en la construcción, en las fábricas de ladrillos o en los campos. A pesar del sueldo por debajo del dólar diario, sus semblantes están radiantes con la idea de poder re-habitar su isla, y comenzar a producir sus cosechas estacionales y ver crecer a sus niños. El proyecto de Tierra de hombres deberá a ayudarles a resistir mejor los riesgos climáticos de los próximos años y evitarles una nueva mudanza durante las próximas inundaciones.
En diciembre de 2012 Tierra de hombres Italia, Tierra de hombres Lausana y Tierra de hombres Holanda, han comenzado un proyecto conjunto de seis meses para disminuir y prevenir los desastres humanos ligados a las catástrofes naturales al norte de Bangladesh.
Este proyecto de “Reducción de los riesgos ligados a los Desastres naturales” (DRR en ingles), prevé también la compra y el stock de 1.500 packs de urgencia (mantas, velas, camas, jabones, pastillas de purificación de agua, bidones de gasolina, etc), para una distribución de urgencia a las familias más vulnerables, en previsión de una próxima catástrofe natural.
En el marco de su proyecto salud-nutrición, Tierra de hombres Lausana trabaja una vez a la semana en una clínica satélite cercana a estos pueblos, donde son organizadas diferentes actividades ligadas a la salud y a la nutrición infantil (seguimiento del peso de los niños y niñas menores de cinco años, cursos de cocina, sesiones de sensibilización sanitaria, higiene y nutrición del menor, etc.).