miércoles, 12 de diciembre de 2012

Afganistán - Una esperanza para la vida


En el transcurso de una visita a una familia beneficiaria, una mujer ha pedido a una de las comadronas de Tierra de hombres (Tdh – Ayuda a la infancia) que acuda para asistir de urgencia a su nuera que estaba a punto de parir. La comadrona ha cogido un kit de alumbramiento y ha entrado en la casa donde ha encontrado a la mujer embarazada en un estado crítico, muy pálida y sangrando abundantemente. La comadrona rápidamente ha aplicado las medidas curativas iniciales y ha ayudado a la madre poniéndole un suero.
Ella ha recomendado al marido llevar a su mujer al hospital más próximo para una asistencia de urgencia, pero el marido no estaba de acuerdo y ha pedido que su mujer dé a luz en casa, aunque ella podría morir. En consecuencia, la comadrona ha hecho todo lo posible. Como la paciente sufría hemorragia placentaria, la comadrona ha seguido correctamente los protocolos para la ocasión. Así, la placenta ha sido liberada y se ha parado la hemorragia. Este día, la mujer ha tenido suerte.
Al día siguiente, la comadrona de Tdh ha vuelto a visitar a la madre para asegurar un seguimiento, una asistencia médica y proveerle de material y de los kits necesarios. Sin embargo, en el transcurso de la visita siguiente, la comadrona efectuó un chequeo médico completo que mostró que esta mujer había sido golpeada violentamente durante su embarazo. Ella había perdido sus dientes, pues era frecuentemente golpeada. La comadrona de Tdh también observó que los hijos sufrían de desnutrición crónica. La mujer confesó a la comadrona que se había casado muy joven.
La comadrona continúa visitándola regularmente y ha transmitido la asistencia médica que requiere y mensajes de salud a los miembros de su familia, especialmente a su marido. También ha discutido con él las condiciones de salud de sus hijos y de su mujer y le ha aconsejado que los lleve al programa de nutrición complementario a fin de recibir un  tratamiento contra la desnutrición. Después de algún tiempo, la comadrona ha observado resultados positivos, la salud tanto de la madre como la de los hijos ha mejorado. La madre estaba muy agradecida por el trabajo realizado por el Programa de Visita a Domicilio de Tdh y por el trabajo de la comadrona. Ella ha contado a la comadrona de Tdh que era: “Su ángel guardián, así como el de su familia”.