martes, 13 de marzo de 2012

India - “Nuestra historia”, testimonios de víctimas de trata de seres humanos


La trata de seres humanos constituye la tercera actividad criminal más importante del mundo, estimada entre 7 mil y 10.000 millones de dólares de beneficios. Sólo en el sur de Asia, 1,5 millones de mujeres, niños y niñas son víctimas de trata cada año. India constituye el punto de partida, de tránsito y de destino principal de la trata. Y como en todas partes, la explotación sexual es la forma de trata más extendida.
El tráfico de seres humanos: un mercado floreciente
Numerosas razones son las que hacen particularmente vulnerables a las mujeres, niños y  niñas a la trata de seres humanos. Son los más afectados debido a los efectos conjugados de pobreza, ruptura familiar, discriminación social y cultural (discriminación de género, marginación de castas/tribus/comunidades), conflictos y catástrofes naturales. Enteramente dependientes de las circunstancias, llegan a ser presas fáciles de los traficantes que saben fácilmente introducirlos en sus redes. Además, estas dificultades sociales son también un freno para su reintegración en sus familias o comunidades.
En India y Nepal, Tierra de hombres (Tdh – Ayuda a la infancia) desarrolla un proyecto para la repatriación y reintegración social de los menores víctimas del tráfico. El objetivo es que cada “superviviente” de la explotación sexual sea capaz de aceptar lo que él ó ella ha vivido y pueda vivir en la sociedad como una persona independiente y ciudadana del país.
Testimonios, para progresar
Tdh y su colaborador indio Sanlaap, han querido poner en marcha una encuesta para revisar su estrategia de reintegración de las víctimas. Era particularmente importante saber si la reintegración de los supervivientes de la explotación social había sido realmente eficaz, teniendo en cuenta sobretodo las dificultades sociales. Cada testimonio, tan elocuentes unos como otros, presentan elementos claves para poder progresar y mejorar las intervenciones a favor de los supervivientes de la trata.
10 jovencitas que habían sido acogidas en el centro de ayuda de Sanlaap de 2006 a 2009 y que actualmente todavía son ayudadas, han querido recordar su reintegración social.
Este documento cuenta sus historias. Evoca sus situaciones, capacidades, necesidades y preocupaciones, sueños y aspiraciones. Aporta cómo quieren que sean las enseñanzas para una reintegración mejor de estos supervivientes y emergen varias recomendaciones (último capítulo)
El ejemplo de la joven Pinky
Pinky, una joven brillante y locuaz, fue casada cuando era todavía adolescente. Su marido, la abandonó algunos meses más tarde y la obligaron a regresar a casa de sus padres, que no tenían bastante dinero para alimentar a sus otras dos hijas. Pinky encontró entonces un hombre que le prometió encontrarle un trabajo. Acabó en la droga y la llevaron a otra ciudad: a un burdel. Dos años más tarde, fue rescatada por Sanlaap, colaborador de Tdh y acogida en su centro. Allí recibió apoyo psicosocial y siguió varios cursos de formación profesional, antes de ser devuelta a su familia tres meses más tarde. Aunque, sus padres estaban muy contentos de reencontrarla, ella debió casarse un año después. El matrimonio iba bien, hasta que su familia política se enteró del pasado de Pinky. Y la repudiaron cuando estaba esperando un niño. Acompañada por Sanlaap, finalmente Pinky y su padre se han juntado para abrir un salón de te, actualmente el mayor orgullo de la joven. Su padre se ha comprometido con una organización de lucha contra la explotación sexual de menores y ayuda a las familias de su pueblo a encontrar a sus niños y niñas desaparecidos o víctimas de tráfico.