sábado, 18 de febrero de 2012

Togo - Los niños y niñas del gran mercado de Lomé

En Togo, como en muchos países, cientos de niños y niñas de los pueblos emigran hacia las grandes ciudades para encontrar un poco de fortuna y de confort. Sin embargo, a menudo se encuentran en situación de vulnerabilidad frente a la precariedad, la ausencia de cuidados, alimentación, techo, ocio o educación y están expuestos a cualquier forma de violencia. Según una encuesta realizada por Tierra de hombres (Tdh – Ayuda a la infancia), el 75% de los menores presentes en el Gran Mercado de Lomé trabajan a tiempo completo como vendedores ambulantes, explotados durante horas por una escasa recompensa.
Trabajar en el gran mercado de Lomé
Tdh trabaja desde 2005 a favor de los niños y niñas “en movilidad”: migran desde el campo para encontrar un trabajo en la capital del país, Lomé. En 2011, la delegación de Tdh ha realizado una encuesta a 1.208 niños y niñas del Gran Mercado de Lomé, principal lugar de trabajo de los menores. El 75% de ellos trabajan a tiempo completo. La mitad tienen menos de 14 años y no están escolarizados. Las tres cuartas partes de estos niños y niñas no viven con sus padres: uno de cada cuatro viven en la calle, en el recinto del Gran Mercado o bajo los tejadillos y están expuestos a condiciones de extrema vulnerabilidad. Los demás, que viven en casas, la mayoría son contratados como empleados domésticos en el seno de su “hogar” de acogida y compaginan su trabajo en el Gran Mercado con un trabajo diurno de tareas domésticas.
Proteger al menor migrante
Para luchar contra los riesgos de maltrato en la infancia, el Gobierno de Togo ha entrado en una dinámica convirtiendo la protección de los derechos de niños y niñas en una de sus prioridades. Pero a pesar de los dispositivos legislativos, del importante número de intervinientes, de los numerosos programas de lucha contra la trata y otras intervenciones junto a los menores víctimas de maltrato, la situación es muy preocupante. El proyecto de Tierra de hombres (Tdh – Ayuda a la infancia) consiste en crear un sistema para proteger al niño o niña migrante. La migración puede –a veces engendrar efectos benéficos para los menores - pero también desembocar en situaciones de explotación, tráfico, maltrato y abuso. El objetivo es garantizar al niño o niña una protección, con su beneplácito, donde se encuentre. Por lo tanto, todo su entorno debe estar implicado (padres, madres, tutores, empleadores, hospederos, comunidades, Gobierno, etc.), para poder crear una red que propondrá alternativas a la migración y se hará cargo de los menores víctimas de explotación.
Este proyecto se ha puesto en marcha ahora en los dos barrios de la ciudad donde viven la mayoría de los niños y niñas trabajadores, Abové y Bé-Hédzé Kpota. El Gobierno de Togo y los miembros de las comunidades han dado su beneplácito y aprobado su determinación a la puesta en marcha de acciones para proteger a los menores. Con el apoyo de Tdh, de las comunidades y del Estado, después de haber sido formados en los derechos y en la protección de la infancia, se han hecho cargo ellos mismos de organizar estas acciones y llevarlas a la práctica. Actualmente, las actividades psicosociales se han propuesto ya a los niños y niñas, y les permiten tener acceso al tiempo libre y crear también un espacio de debate con sus padres, familias y comunidades. Este primer paso abrirá una oferta completa de servicios para los menores y adolescentes: educación formal, cursos de alfabetización, formación profesional, elaboración de partidas de nacimiento, nuevas actividades psicosociales, prevención, escucha, mediación y acompañamiento.