jueves, 19 de enero de 2012

Sri Lanka - Comprometer a las personas jóvenes para reconstruir las comunidades

En 15 comunidades costeras de Batticaloa, son los jóvenes los que se implican de una manera importante para el desarrollo de sus comunidades y asegurar su propio bienestar. En efecto la delegación de Tierra de hombres (Tdh – Ayuda a la infancia) invita a estos adolescentes a reagruparse para construir pequeños proyectos que les garantizarán ocio, educación y un entorno de vida más agradable.
Reconstruir las comunidades
Estos dos últimos años, 41 de estos pequeños proyectos han visto la luz gracias a estos “clubs de jóvenes”. Los adolescentes se han encargado de identificar los problemas encontrados en su comunidad y poner en marcha soluciones. Algunos de estos proyectos han consistido en renovar escuelas o centros de ocio y de deporte para los niños y niñas y organizar eventos y competiciones deportivas. Otros clubs han rehabilitado los caminos y accesos a las playas y zonas agrícolas para que las comunidades aumenten su producción. Se han organizado cursos especiales con el fin de mejorar la alfabetización y la formación profesional de los miembros de su comunidad. Algunos clubs se han encargado de crear un entorno más sano en el corazón de sus pueblos: limpiezas, gestión de basuras, sensibilizaciones para la higiene y la salud. Igualmente los jóvenes se explican ante toda su comunidad a través de exposiciones artísticas (principalmente fotográficas) por las cuales reivindican sus derechos a la salud y a la protección. Tal es el caso de un jovencito de Batticaloa que nos explica: “Después de la guerra contra los LTTE, volví a mi casa, me sentía culpable e incomodo al ver a las gentes de mi comunidad porque la guerra me ha dejado minusválido. Tdh me ha estimulado para participar en varias actividades con otros jóvenes. Ahora me siento a gusto con los demás y me siento capaz de hacer cualquier cosa por mi pueblo”.
Devolver la confianza a los jóvenes 
Para asegurar la continuidad de las actividades, Tierra de hombres quiere desarrollar las competencias de estos jóvenes ofreciéndoles formación en gestión de proyectos. Igualmente, Tdh financia en parte estos proyectos. En efecto, el acento se pone en la plena participación e implicación de los jóvenes. Tdh les anima a movilizar a su comunidad así como al gobierno para convencerles de que contribuyan a la buena marcha de estos proyectos. Hasta ahora, los clubs de jóvenes han conseguido levantarse desde abajo junto a las comunidades y a las autoridades locales y ahora son reconocidos como actores esenciales en el desarrollo de sus pueblos.
Los niños, niñas y adolescentes implicados en estos proyectos se benefician evidentemente del apoyo de los miembros de la delegación de Tdh a lo largo de toda la puesta en marcha de los proyectos, pero sobre todo están considerados como jefes de sus proyectos y responsables de su propio bienestar y defensores de sus derechos. Gracias a estos proyectos, los jóvenes son protagonistas de su vida y reciben el reconocimiento de sus padres, vecinos, amigos, miembros y jefes de la comunidad pues juegan un papel esencial para su pueblo. En resumen, ganan confianza en ellos mismos y encuentran su lugar en el seno de sus comunidades. Un jovencito de Kalmunai nos confía por otro lado que estos proyectos le han ayudado a aceptarse y a hacerse aceptar por su comunidad: “Antes yo no hacía más que arrastrarme todo el día, burlarme de las chicas y de los ancianos. Era mi único entretenimiento. Después de contribuir en un pequeño proyecto con Tdh, he cambiado de actitud y he obtenido el reconocimiento de la comunidad. Ahora la gente ve lo que valgo, porque sí,  yo valgo”.