jueves, 26 de enero de 2012

Haití - Dos años después del seísmo, Tierra de hombres se queda al lado de los más desfavorecidos

Dos años después del terrible seísmo de enero de 2010 y la terrible epidemia de cólera que ha asolado la isla, unos meses después, Tierra de hombres (Tdh – Ayuda a la infancia) continúa su compromiso junto a los haitianos más desfavorecidos. Presente desde hace más de 20 años en Haití, la primera organización suiza de ayuda a la infancia sigue apoyando a más de 15.000 niños y niñas vulnerables, separados de sus familias, expuestos a riesgos de abuso y de explotación, que sufren desnutrición o que no tienen acceso al agua potable.
 
Cuidar y prevenir
A principios de 2012, cuando muchas organizaciones ponen fin a su presencia en el país, Tdh continúa trabajando en el desarrollo del país, apoyando a las autoridades haitianas y a las asociaciones locales. Estos dos últimos años, Tdh se ha embarcado en la mayor operación humanitaria del mundo de su historia, aportando su apoyo a las víctimas del terremoto que ha destruido una parte del país y causado la muerte a cerca de 250.000 personas en enero de 2010, así como a las poblaciones afectadas por la epidemia de cólera que ha afectado al país meses más tarde, infectando a cerca de medio millón de personas en el país.
En colaboración con otras organizaciones suizas e internacionales, y con el apoyo de las autoridades sanitarias y la protección civil haitiana, Tdh ha trabajado en la puesta en marcha de los centros sanitarios que se han hecho cargo de la epidemia de cólera. La organización ha entregado jabón, cubos y pastillas de cloro a cerca de 35.000 personas para que puedan protegerse mejor de los riesgos de contaminación.
Los equipos móviles de Tdh se han dado cita en los pueblos remotos para informar a la población sobre la forma de transmisión de la enfermedad, para clorar los puntos de agua y desinfectar los espacios contaminados después de la identificación de los casos de cólera, a fin de minimizar los riesgos para los otros miembros de la familia. Equipos especializados en agua y saneamiento han rehabilitado las bombas de agua y construido letrinas para ralentizar la propagación de la bacteria.
Actualmente Tdh, continua informando y previniendo a las comunidades contra esta epidemia que desde ahora parece ser endémica en el país, según dicen los expertos. Igualmente, Tdh prosigue su intervención en más de cuarenta instituciones para niños y niñas (guarderías, orfanatos, internados) a fin de evitar que aparezcan nuevos focos epidémicos.
Hace más de 20 años que la organización vela por la salud y la protección de los niños, niñas y sus familias en este país, uno de los más pobres del planeta. Después del terremoto de enero de 2010, unos diez mil niños y niñas han recibido una consulta nutricional y entre ellos, 2.600 han sido objeto de asistencia. Consejos, complementos alimentarios u hospitalización han sido realizados en función del grado de desnutrición de los menores. Cerca del epicentro del seísmo, una unidad de estabilización nutricional construida por Tdh cuida cada mes de decenas de niños y niñas que sufren desnutrición severa con complicaciones. En el departamento del sur, una unidad similar, dirigida por Tdh, se hace cargo de los menores enfermos en más de seis puestos de salud local apoyados por la organización. Los equipos de la Fundación, asociados con el personal del Ministerio de Salud, continúan al mismo tiempo informando a las comunidades sobre las mejores prácticas para asegurar su salud: presentan a las madres de familia las mejores prácticas para asegurar una alimentación equilibrada a los bebes y a los niños y niñas e indican como prevenir las diarreas y otras enfermedades infantiles.
 
Proteger y garantizar el bienestar de niños y niñas
Para los miles de niños y niñas haitianos abandonados a su suerte, que viven en la calle o en instituciones, que sufren abusos, explotación, obligados a trabajar y privados de educación, las condiciones de vida en el país han sido siempre particularmente dramáticas. Pero después del terremoto, estas dificultades se han recrudecido, afectando todavía a más menores. Separados de sus padres después del seísmo, han sido miles, en los campos de refugiados junto a sus parientes, los que sufren violencias, viven hacinados, con falta de higiene, ausencia de acceso a los servicios sanitarios…
Otros viven en instituciones privadas para niños y niñas, donde más de un tercio de los residentes esperan todavía encontrar a su familia. En colaboración directa con el Ministerio haitiano de Asuntos Sociales, Tdh se afana en hacer este trabajo y velar para que estos niños y niñas sean bien tratados: “Muchos sufren carencias afectivas y tienen riesgo de diversas formas de abusos; otros desaparecen en los mercados de adopción internacional o en las garras del tráfico”, deplora David Dandrés, responsable de los programas de Tdh en Haití. “Nos esforzamos en reanudar los lazos entre estos niños, niñas  o adolescentes y los miembros de su familia. Nuestros equipos han permitido ya a más de 380 niños y niñas regresar junto a sus parientes y otros 80 podrían pronto volver con su familia”.
Tal es el caso de Rose que nos explica en el video de más abajo lo que ella ha sufrido cuando su padre, habiendo perdido todo y no pudiendo atender a sus necesidades, se ha visto obligado a colocarla con otra familia (extraído del film Comment protéger les enfants?).
Tdh refuerza también los mecanismos de protección a la infancia, colectivos o comunitarios, a fin de apoyar al dispositivo estatal haitiano debilitado por el terremoto y con una falta crónica de medios. En relación con los centros de formación, de las comunidades, de los clubs de deporte o de ocio, Tdh aporta su ayuda técnica y material, al personal y a los monitores a fin de que los jóvenes que allí se encuentran estén mejor protegidos, por ejemplo alertando y tomando medidas en caso de maltrato y violencia.
Tdh ayuda a las asociaciones locales a organizarse y gestionarse con el objetivo de reforzar la sociedad civil haitiana. Cada semana, 1.800 niños y niñas toman parte en las animaciones y en las actividades psicosociales que consolidan su autoestima y su confianza en los demás. Paralelamente, las mamás son informadas de la importancia de la lactancia exclusiva y sobre la prevención de enfermedades; las jóvenes madres solteras encuentran consejo y el apoyo necesario para hacerse cargo de sus hijos e hijas. Tdh apoya directamente a las familias más vulnerables poniendo en marcha actividades que generan ingresos s fin de que puedan encarar el futuro con más serenidad. “A causa de la amplitud de las necesidades, Tierra de hombres está lejos de abandonar a los haitianos”, concluye David Dandrés.
Ver video   (extraído del film Comment protéger les enfants?)