viernes, 26 de agosto de 2011

TIERRA DE HOMBRES ESPAÑA ABRE UNA CUENTA PARA AYUDAR A NIÑOS Y NIÑAS QUE SUFREN LA MAYOR HAMBRUNA EN EL CUERNO DE ÁFRICA EN 60 AÑOS.


La misión de ayuda humanitaria de Tdh esta localizada en Kenya, en la frontera con Somalia, y tiene como objetivo principal garantizar la nutrición de los niños y de las niñas de 0 a 5 años.

Tierra de hombres-Ayuda a la infancia (Tdh-Terre des hommes) se encuentra ya en la frontera entre Kenia y el Sur de Sudán, donde lleva a cabo una misión de urgencia suplementaria para distribuir artículos de primera necesidad, una ayuda nutricional y de protección a la infancia. Más de 2 millones de menores corren el riesgo de morir de hambre y cerca de 12 millones de personas están afectadas por la hambruna.
David Dandrés, responsable de la ayuda humanitaria de Tdh en Haití, coordinará en lo sucesivo la acción urgente en el Cuerno de África. Según señala, “organizaremos nuestra ayuda en el noreste de Kenia donde llegan cada día más de un millar de Somalíes. También queremos respaldar a las familias residentes que sufren igualmente y todavía están poco apoyadas por la ayuda internacional, que se concentra en los campos de refugiados. La ayuda nutricional, el acceso al agua, la protección a los menores son nuestras prioridades”.
Habitualmente, la acción de Tdh conduce a una visión del desarrollo a largo plazo. Durante las intervenciones urgentes, Tdh colabora estrechamente con las comunidades, los responsables tradicionales y las autoridades locales y estimula la participación directa de las personas beneficiarias. Estas son las condiciones para que las actividades puestas en marcha perduren más allá de la presencia de Tdh sobre el terreno.
En Kenia, al contrario de otros contextos, Tdh se va a apoyar en los servicios públicos ya organizados. “Primeramente vamos a concentrar nuestros esfuerzos en hacernos cargo de la nutrición de los niños y niñas de 0 a 5 años, que son los más vulnerables. Deseamos reforzar los centros sanitarios existentes y poner en marcha programas terapéuticos ambulatorios. Las familias de los niños y niñas desnutridos recibirán complementos alimentarios y un seguimiento sanitario regular”, señala David Dandrés.
Para llevar a cabo esta intervención de urgencia es necesario 400 mil Euros. Por ello, Tierra de hombres España ha abierto una cuenta específica para colaborar en la recaudación de donativos: Cuenta Tdh La Caixa nº 2100 2112 12 0200645813.
Las donaciones pueden ser realizadas por particulares, empresas, entidades y otras organizaciones a través de transferencia bancaria. Además, si colaboras, puedes desgravar hasta el 25% del importe de tus donativos en tu declaración del I.R.P.F. o el 35% en la cuota del impuesto de sociedades (ley 49/2002).


domingo, 14 de agosto de 2011

La población “Dom” y sus niños y niñas en Líbano

Incluso si no habéis oído hablar nunca de la población “Dom”, es muy probable que los hayáis visto, si habéis ido al Líbano, Siria, Jordania, Turquía o Irak. Quizás hayáis percibido desde lejos la longitud de una gran carretera. Quizás os preguntéis sobre el esfuerzo que supone para estas personas que viven en chabolas improvisadas, hechas de chapa ondulada, de madera y de toldos de plástico. Quizás las hayáis visto más de cerca, cambiando una mirada o una palabra, cuando hayáis sido abordados por una jovencita o un muchachito que pedían dinero o querían solamente limpiar el parabrisas de vuestro coche. 
Lo que es seguro es que la mayor parte de la gente que vive en el Líbano conoce los Doms, pero se quedan perplejos frente al término “Dom” que no forma parte del vocabulario de todos los días. Los llaman comúnmente los “Nawars”, una palabra árabe condescendiente y de connotaciones peyorativas. Esta palabra condiciona las relaciones entre Dom y no-Dom a lo largo del conjunto de  Oriente Medio y deja a la población guiarse por las apariencias, por esta pobreza por la cual los Doms son apartados. Estas apariencias excluyen el reconocimiento de los Doms como un pueblo cargado de historia, de cultura y de tradiciones. Todos se vuelven ciegos frente a sus necesidades.
La delegación de Tierra de hombres en Líbano y la asociación Insan presentan un informe que intenta combatir esta ceguera colectiva y mirar a estos Doms a través de  “ojos humanitarios”. La investigación que ha alimentado este informe es la primera de su género, no solo en Líbano sino en toda la región Árabe. Analiza precisamente las necesidades de los niños y niñas Doms y llena así una laguna importante en la investigación libanesa investigando sobre una de las comunidades más vulnerables y marginales del país.
A fin de determinar los medios de respuesta a las necesidades de esta población y de sus niños y niñas, la evaluación ha analizado todas las violencias que sufren los menores, buscando lo que falta para asegurar su protección e identificar a los actores potenciales de protección a la infancia. La investigación ha sido efectuada en cuatro zonas geográficas: Bekaa, Beirut, Saida y Tyr, a cerca de más de 3.000 Doms.
Sus comunidades están generalmente aisladas de las viviendas principales o situadas al lado de zonas pobres, marginales, como los campos de refugiados palestinos. Más del 72% de las personas que han participado en la investigación son de nacionalidad libanesa, nacionalidad que han obtenido gracias  a la ley de naturalización promulgada en 1994. Esta naturalización ha cambiado sus hábitos de emigración: el 87% de nuestra muestra declara en efecto que actualmente lleva una vida sedentaria. Igualmente, la ley ha mejorado el acceso de los Doms a los servicios públicos, como educación o salud.
Sin embargo, los Doms sufren múltiples vulnerabilidades: una extrema pobreza, el miedo se ser expulsados de sus alojamientos no reconocidos legalmente, viviendas rudimentarias, agua y saneamientos que se apartan de las normas. Los niños y niñas están confrontados a numerosos factores que ponen en peligro su protección y su bienestar: los riesgos sobre su salud son muy elevados, su nutrición muy pobre, falta de instrucción y de sitios para jugar, no tienen papeles de identidad. Los niños y niñas sufren enormemente violencia o negligencia: marginación, discriminación, matrimonios o maternidades precoces, trabajos forzados y peligrosos, delincuencia, prostitución, tráfico.
Frente a una larga lista de riesgos que rodean a niños y niñas, desde las cuestiones de salud y de educación a una multitud de problemas de protección, los esfuerzos para responder a sus necesidades deben estar cubiertos a todos los niveles. A nivel de la comunidad, las estructuras sociales existentes como los diwan o las agrupaciones de mujeres deben estar reforzadas de manera que los líderes comunitarios puedan tener un papel más intensivo en la protección de sus niños y niñas.
Desde que numerosos Doms han adquirido la nacionalidad libanesa, pueden acceder a los servicios, pero este acceso está limitado a causa de la falta de información de la comunidad así como de actitudes discriminatorias por parte de la población libanesa. Por lo tanto, es muy importante comprometer a las estructuras gubernamentales nacionales y locales, tales como el Ministerio de Asuntos Sociales y los Centros locales de Desarrollo Social, como actores claves para asegurar los derechos de la infancia Dom de tener acceso a los servicios, a una identidad y a una protección.
Es esencial también que las ONG locales e internacionales trabajen juntas, en redes y en colaboración, de manera de que todo experto y todos los recursos necesarios sean movilizados para responder a las necesidades  de los niños y niñas Doms.
Buscad todo el análisis y las recomendaciones en el informe The Dome People and their Children in Lebanon

Tierra de hombres en Burkina Faso - La Fundación protege a las jóvenes empleadas domésticas

La mayoría de las personas africanas tienen recursos en los grandes centros urbanos, para las niñas empleadas domésticas, para que efectúen trabajos a domicilio, como la colada, la cocina, barrer el patio y las casas. Ellas, con edades de menos de 14 años hasta alrededor de los 18, trabajan de 12 a 16 horas de media al día, sin contrato claramente establecido, por un salario mísero. Además, a menudo están expuestas a abusos y maltratos (violencia física, psicológica, sexual, privación de comida…),
Guiada por el interés superior de la infancia, la fundación Tierra de hombres (Tdh – Terre des hommes), creada en 1960 en Lausana, Suiza, con delegaciones en más de 30 países en todo el mundo, trabaja en Burkina Faso para la protección de las jóvenes empleadas domésticas y otras categorías de niñas vulnerables, sobretodo con la puesta en marcha de redes de protección y de lugares de encuentro ”Punto de Esperanza”. Permiten a las jovencitas encontrarse una vez al mes para recabar noticias de sus pueblos y encontrar soluciones a los problemas que algunas encuentran en su lugar de trabajo.
Encuentro con Salimata Ouattara, animadora del Programa de Protección de Tierra de hombres de Lausana:
Señora Ouattara, ¿en qué consiste exactamente vuestra misión?
Estoy muy feliz al trabajar con estas jovencitas empleadas domésticas. Invito a los empleadores a tratarlas a la altura de los servicios que les prestan. Organizo habitualmente actividades de reagrupación de las pequeñas domésticas en lugares de encuentro llamados “Punto de Esperanza”. La fundación tiene fichas de identificación, con una regular puesta al día de los datos de cada beneficiaria en seguimiento. Ella les acompaña a los servicios sociales, sanitarios, inspección de trabajo, policía y al Palacio de Justicia. Por otro lado, apoya a los actores comunitarios en la ejecución de sus actividades, asegura la asistencia médica total de las jóvenes empleadas domésticas y les inscribe en los cursos de tarde y en los centros de formación profesional.
Preséntanos a Tierra de hombres y las razones que le han motivado a preocuparse de la suerte de estas jóvenes domésticas.
Tierra de hombres funciona con el apoyo de colaboradores y la generosidad de Suiza que, sensible a las penas de las mujeres y niños y niñas desfavorecidas, se apresuran con los padrinazgos para satisfacer las necesidades fundamentales de las poblaciones. Las principales razones que motivan a la ONG son debidas al hecho de que nuestro país es un país subdesarrollado con una alta tasa de chabolismo y que conoce las dificultades ligadas al no respeto de los derechos infantiles: explotación de niños y niñas, peores formas de trabajo, tráfico, maltrato… Tierra de hombres desarrolla en Burkina Faso tres programas (protección, salud y justicia juvenil) concernientes a la trata de niños y niñas en zonas muy sensibles como el departamento de Toeni, en la provincia de Sourou, que tiene la más alta tasa de emigración de jovencitas hacia los grandes centros urbanos: Ouagadougou, Bobo-        Dioulasso, Koudougou y Ouahigouya.
¿Qué ambiciona la ONG para los niños y niñas explotados laboralmente en Burkina Faso, sobre todo las jovencitas domésticas?
El trabajo doméstico es un noble oficio, pero no es un trabajo para una niña. A veces vemos muchachitas de 12-13 años llegar del campo en busca de algunos francos. Muchos de estas niñas cuentan que han sido maltratadas por los empleadores que generalmente son madres y padres de familia. Insultos, golpes, no pago del salario, hostigamiento, estas niñas no son consideradas como niñas, pues las niñas de la familia van a la escuela. Pero tampoco son adultas pues ¿qué adulto aceptaría trabajar por 5.000 francos CFA al mes de la mañana a la noche?
Lo que desea Tdh es luchar contra la explotación de estas jovencitas previniendo las migraciones precoces, mal preparadas, ayudando a las comunidades de origen a escolarizar a sus hijas, pero también ayudándoles a defender sus derechos. Intentamos responsabilizar a los adultos que las emplean. Los que a menudo actúan de buena fe, pero omiten considerar a estas jovencitas que hacen sus quehaceres domésticos como niñas que son todavía y que ellos son responsables como de todas las niñas que viven bajo su techo. La mayoría de estas niñas no van a la escuela, están mal pagadas. Pero lo más grave, es que los empleadores ven en ellas a trabajadoras y no a niñas. Ellas también tienen necesidad de amor, de afecto. Actualmente la visión de Tdh es la de darles una infancia feliz y una oportunidad de formación profesional para su proyecto de vida.
¿Qué significa el término “Hermana Mayor” que desarrolláis en Tierra de hombres?
La “Hermana Mayor” es una doméstica avispada, respetada, sin timidez y que no tiene miedo de explicarse para defender y proteger sus derechos y las de sus hermanas. Con su experiencia, da consejos a las más jóvenes y a las que llegan nuevas a la ciudad. En una palabra, la gran hermana es una chica líder en su grupo, en su medio de vida. Por extensión, la expresión “Hermana Mayor” es utilizada a nivel de ONG como un concepto que remite a un mecanismo o sistema endógeno de protección.
¿Qué diferencia hay entre las “Hermanas Mayores” que viven de los “quehaceres domésticos” y las que dependen de los inquilinos?
Hay una diferencia: “las hermanas mayores” que viven de los quehaceres domésticos son mucho más despiertas e independientes. Ellas conocen bien la ciudad, llevan ropas modernas. Las que están bajo la tutela de los inquilinos tienen menos libertad, pues están bajo la supervisión de los inquilinos. Estas últimas vuelven sistemáticamente al pueblo cada año, al aproximarse la estación lluviosa, para no volver hasta que acaben los trabajos rurales.
¿Qué es el Punto de Esperanza?
El Punto de Esperanza es un lugar de encuentro de las jóvenes empleadas domésticas. Allí, llevan a cabo actividades psicosociales y lúdicas, charlas-debate, y reciben consejos sobre salud en la reproducción, formación sobre los derechos de la infancia…Se trata de aulas que son utilizadas para estos encuentros.
¿Qué hace Tierra de hombres para acompañar a las Hermanas Mayores?
En tanto práctica endógena, son las propias jóvenes las actrices. Sin embargo, Tierra de hombres les aporta un apoyo técnico con formaciones y sesiones de refuerzo. También se les pone en contacto con los servicios de protección existentes, a fin de que el sistema de filiación marche bien aunque una chica esté en dificultades. Se han creado otras iniciativas para reforzar sus actividades de seguimiento. Por ejemplo, la puesta en marcha de protocolos para el registro de las jóvenes domésticas con las direcciones de sus empleadores.
¿Tienen las jóvenes empleadas domésticas un sistema de autopromoción para prevenir los riesgos a los que les expone la emigración?
Las jóvenes domésticas viajan en grupo para evitar problemas. Cuando tienen una urgencia, ellas pagan a escote para hacer desaparecer la urgencia. Se encuentran cada vez para delimitar otros problemas en el seno del grupo. Este sistema de autopromoción es esencialmente la solidaridad.
¿Cuáles son los problemas a las que se enfrentan estas jóvenes empleadas domésticas en el ejercicio de su profesión?
Los problemas son numerosos y diversos: agresiones, violaciones, explotación laboral, robos, desapariciones, violencias (injurias, malos tratos corporales), salarios impagados, problemas graves de salud, casos de embarazos no deseados… estas situaciones representan para ellas su vulnerabilidad. Y sobretodo, sufren a menudo en silencio en las casas de sus empleadores.
Soy feliz al trabajar con estas jóvenes domésticas e invito a los empleadores a tratarlas a la altura de los servicios que ellas les prestan. Es una directriz muy respetable. Es preciso aproximarles para comprender. Deben ver en estas chicas a personas humanas con todos los derechos que una niña pueda tener.
Aprovecho esta entrevista para lanzar una llamada a los colaboradores que deseen acompañar a la Fundación Tierra de hombres en este trabajo. Este acompañamiento no es financiero sino que comienza con el hecho de cambiar el punto de vista para con estas muchachas y el trato que se les da. No olvidemos que de hecho esto es un trabajo, que primeramente son niñas que tienen necesidad de construirse, de ir a la escuela, jugar, ser amadas y de crecer dignamente.

Afganistán - Dignidad para los niños y niñas encarcelados

Los proyectos de Tierra de hombres (Tdh – Terre des hommes) en justicia juvenil tienen como objetivo evitar la prisión a los menores delincuentes. Tdh ayuda sobre todo a los gobiernos a poner en marcha alternativas a la detención cerrada y ofrecer actividades de reinserción tales como cursos de alfabetización o de formación profesional. Sin embargo, se conoce la situación de menores en algunas prisiones del mundo donde las condiciones de encarcelamiento van en contra del respeto a los derechos fundamentales y a la dignidad humana. En Afganistán, el centro de detención de Kandahar es un ejemplo entre otros. Después, Mazar-e-Sharif, Herat y Jalalabad,  donde el Consorcio para los derechos de la infancia  (CRC), dirigido por Terre des hommes, ha comenzado sus actividades en junio de 2011.
Como en todas las prisiones para niños y niñas del país, en el centro de detención de Kandahar se encuentran un gran número de jóvenes que no deberían estar detrás de los barrotes: la infracción cometida es a menudo mínima, o bien la edad legal para la detención no ha sido respetada; a menudo, el estatus social de los ofendidos juega un papel importante en el tratamiento que se les ha reservado. “Hasta ahora, no se había propuesto ninguna actividad educativa, profesional o recreativa a los jóvenes para facilitar su vida cotidiana y asegurarles una reinserción social al salir”, remarca uno de los empleados de justicia juvenil de Tdh durante una visita a este centro. El director del centro explica que tiene máquinas de coser destinadas para que los jóvenes aprendan oficio pero que el último profesor de sastrería tiene actualmente un puesto diferente en la prisión por razones salariales. Y mientras que el director asegura que por lo menos los libros están a disposición de los jóvenes, ellos carecen formalmente de esta información.
Actualmente, es necesario responder a las necesidades fundamentales de estos niños y niñas. El CRC se compromete pues a procurar material para la formación y la educación de los jóvenes de este centro de detención; por otro lado, se esfuerza por obtener del gobierno que respete sus deberes legales y provea de profesores y formadores competentes a los 24 muchachos y 2 jovencitas actualmente detenidos en Kandahar. Además, el CRC efectúa un seguimiento escrupuloso de los dossieres de los jóvenes detenidos, a fin de asegurar que sus derechos sean respetados, que su pena sea proporcional a su falta, que sus condiciones de detención sean correctas, que tengan un contacto regular con su familia y que se beneficien de un abogado competente. Según Bernard Boëton, especialista en justicia juvenil de Tdh: “Este proyecto no es una simple aproximación humanitaria, es una prestación de servicios junto a un seguimiento de los derechos de los niños y niñas en el centro de detención juvenil; es un trabajo por cada trabajo”.
Las actividades del CRC en el seno de los centros de detención afganos constituyen sin ninguna duda una gran contribución para un mayor respeto de la dignidad de los menores encarcelados y de una mejora de sus condiciones de vida. Sin embargo, la parte más importante del trabajo se efectúa a nivel gubernamental y judicial, para asegurar que la alternativas a la detención sean realmente puestas en marcha a escala nacional para pequeños delitos: que el código penal para menores sea reformado en el respeto de la Convención Internacional de los Derechos de la Infancia; y por fin, que el derecho positivo sea bien aplicado y no sea reemplazado por una justicia tradicional a menudo expeditiva, más severa y cuyo único eje sea el castigo.

martes, 9 de agosto de 2011

Burkina Faso - Insultos, golpes, hostigamiento…el destino de las niñas empleadas domésticas


Todas las grandes ciudades de África del Oeste conocen bien este fenómeno. Cada año, después del monzón, las jóvenes que viven en el campo parten hacia la ciudad para trabajar como empleadas domésticas en el seno de familias de clase media. A menudo, ellas tratan de conseguir un dinero para su ajuar de bodas pero también pasar la estación seca sin menguar los escasos recursos de los terrenos familiares. Muy frecuentemente explotadas, a veces maltratadas, violadas, las jóvenes parten cada vez con menos edad, a veces con menos de 12 años. Las más jóvenes constituyen una mano de obra muy estimada por las damas de la ciudad, más preocupadas de preservar los quehaceres domésticos que de ofrecer a estas niñas una oportunidad de educación.
Tierra de hombres (Tdh – Terre des hommes) acompaña desde hace unos diez años a las jóvenes domésticas originarias de Sourou. La intervención se despliega a lo largo del corredor migratorio, de sus ciudades de origen a las grandes ciudades de acogida y desarrolla acciones de protección y de autonomía de las jóvenes emigrantes.
En Amina, revista femenina de referencia en el Oeste de África, Tdh se dirige a estas mujeres de clase media que emplean a jovencitas a fin de recordarles sus responsabilidades tanto como adultas como empleadoras.
Fuente: Amina

lunes, 8 de agosto de 2011

Burundi - Ocho jóvenes delincuentes se reconcilian con la sociedad


En Gitega, Burundi, el 14 de julio ha sido el símbolo de una gran etapa en la vida de ocho jóvenes. Estos muchachos, delincuentes y en ruptura familiar y social, seguían una reinserción profesional y social con Tierra de hombres (Tdh – Terre des hommes) y su colaborador, la Fundación STAMM. Estos seis últimos meses han sido una lucha permanente, tanto para ellos como para los asistentes sociales de Tdh, para arrancarles de la delincuencia.
Los comienzos de este proceso de reinserción han sido difíciles para cada uno de estos adolescentes, incluso tres han abandonado. Tenían conflictos de varios tipos con sus profesores, sus padres, su comunidad e incluso con ellos mismos. Pero ganando su confianza, los asistentes de Tdh han conseguido que estos jóvenes se volvieran hacia sí mismos cada vez que surgía un nuevo obstáculo. Han podido construir un clima de escucha, de confianza y de intercambio entre estos adolescentes y todos los que le rodean a fin de que puedan encontrar una situación familiar, profesional y social sana. Gracias a esta experiencia, estos jóvenes han llegado a ser extremadamente solidarios entre ellos, como “hermanos” y han aprendido a cuidar los unos de los otros.
Finalmente, el pasado14 de julio, todo el personal de Tdh, en compañía de los padres de estos jóvenes, se reunieron orgullosamente en Gitega para asistir a la entrega de los certificados de aprendizaje de los diferentes oficios que han escogido estos ocho antiguos delincuentes.
Pero a pesar de todo, la lucha está lejos de ser ganada, los asistentes sociales son conscientes que va a hacer falta todavía tiempo para continuar apoyando y seguir a estos jóvenes a fin de sacarlos completamente de la delincuencia.

domingo, 7 de agosto de 2011

Un concurso de dibujo para ayudar a niños y niñas a comprender la igualdad entre hombres y mujeres


“Érase una vez una chica y un chico: juntos querían construir un mundo mejor…”. Este era el tema del concurso internacional de dibujo sobre la igualdad de géneros, organizado por la Comisión Europea por quinto año consecutivo. 40.000 niños y niñas provenientes del mundo entero han sido invitados a explicar su visión en un dibujo sobre la igualdad entre hombres y mujeres. Entre ellos, 400 niños y niñas afganos, apoyados por Tierra de hombres (Tdh – Terre des hommes) han expuesto sus obras al jurado.
El concurso fue lanzado el pasado 8 de marzo con ocasión del Día Mundial de la Mujer. Tenía como objetivo promover la creatividad y la reflexión sobre lo que significa la “igualdad de género” y sensibilizar al mundo en las cuestiones de género en niños y niñas, así como en los adultos. Intentaba también poner fin al debate en el seno de la sociedad civil e implicar a las autoridades nacionales y locales en los países donde se celebraba. La competición de 2011 estaba abierta a niños y niñas entre 8 y 10 años en seis regiones del mundo: África, Asia, Caribe y Pacífico, América latina, Mediterráneo y Oriente Medio, los países europeos que no están en la Unión Europea, comprendiendo a los vecinos de Este de la UE.
En Afganistán, la Delegación de la Unión Europea había organizado este concurso con el apoyo de Tierra de hombres.  Para poder participar, 250 niños y niñas habían recibido papel, lápices, fieltro, sacapuntas, pinturas y gomas. Ellos han realizado un total de 380 dibujos de los cuales 10 fueron seleccionados para pasar ante el gran jurado en Bruselas. Los niños niñas principalmente han explicado sus preocupaciones a nivel de educación, tareas del hogar y la igualdad de la participación en la vida pública.
El jurado de Bruselas finalmente ha recibido 525 dibujos sobre los 25.000 realizados en los 50 países participantes. 106 de estos dibujos, de los cuales dos eran de niños afganos, han sido sometidos al jurado de la Escuela Europea de Bruselas compuesto por 56 niños y niñas, de edades entre 8 y 10 años. El jurado se ha visto impresionado por la imaginación y la creatividad de estos jóvenes artistas. No ha sido fácil para ellos seleccionar  a los 14 ganadores que representan a Zimbabwe, Eritrea, República Centroafricana, Isla Mauricio, Colombia, Méjico, Rusia, Kosovo, Israel, Argelia, Trinidad y Tobago, Camboya y Tailandia. Los dibujos de los ganadores y de los finalistas serán publicados en un librito que será distribuido por todas las escuelas de los países participantes.
El principio de igualdad de trato entre mujeres y hombres es un principio primordial para la Unión Europea, que tiene un papel clave en la búsqueda de la igualdad de géneros y de autonomía de las mujeres. El mundo tiene todavía mucho trabajo para hacer antes que la desigualdad entre hombres y mujeres desaparezca. Las mujeres representan más de la mitad de la población mundial, pero constituyen más del 70% de las personas más pobres del mundo, y los dos tercios de los que no han aprendido nunca a leer o a escribir. No habrá desarrollo humano y económico sin un respeto efectivo de los derechos y de la condición femenina.

viernes, 5 de agosto de 2011

Benin - Todos los representantes del país formados en justicia juvenil restaurativa


210 actores de la cadena penal, situados en las cuatro regiones de Benin (Porto Novo, Lokossa, Parakou, Cotonou),  han seguido los talleres de formación sobre la protección judicial de niños y niñas, llevado a cabo por un equipo de la delegación de Tierra de hombres en Bénin . Organizados “para recordar los deberes de cada uno”, como ha precisado Marie-Elise Gbedo, Ministra de Justicia, Legislación y Derechos de la Humanidad, estos talleres tienen cuatro objetivos. Se trata en efecto, de permitir el encuentro de los actores que intervienen en la justicia para menores: sensibilizar a los participantes en las necesidades de una justicia específica; presentar las herramientas de trabajo existentes; y, además, permitir alertar a los diferentes participantes en la necesidad de respetar los derechos de la infancia.
Durante la Conferencia de prensa de clausura de esta gira, la Ministra de Justicia ha explicado a todos los participantes que el menor en peligro es el que es víctima de malos tratos, de privaciones, de abusos sexuales, el que la seguridad, la moralidad y la educación están comprometidas e incluso el que está en conflicto con la ley. La Ministra también ha tomado nota de la postura que estima que aumenta la responsabilidad de los poderes públicos, privados y de las comunidades para asegurar la protección de los niños, niñas y adolescentes y trabajar en su expansión. Una responsabilidad que ella ha juzgado “esencial”. Según ella, era “imperioso dotar a las diferentes partes del hábito de trabajar juntos y garantizar un seguimiento del niño o niña  y de su familia, además de  las diferentes intervenciones de los diferentes servicios” a fin de “facilitar la detección de las situaciones y sobretodo para acelerar la intervención de las instituciones especializadas y coordinar sus acciones”.
Bajo los auspicios del “Comité de Justicia Juvenil”, del que forma parte Tierra de hombres (Tdh – Terre des hommes), esta formación estaba coordinada por la Unión Europea (BCAT), la Embajada Francesa, Plan Banin, Tdh y UNICEF, en colaboración con el Ministerio de Justicia. Entre los 210 participantes, han intervenido en estas formaciones, magistrados (presidentes de los tribunales, fiscales, jueces de infancia y forenses), oficiales de policía judicial, comandantes de las brigadas de la gendarmería, asistentes sociales jurídicos, agentes sociales de justicia y del Comité de protección social, representantes de ONG, candidatos locales, medios y direcciones departamentales de la familia.
Los participantes han sido formados en las normas e instrumentos jurídicos internacionales y nacionales relativos a la protección de niños y niñas víctimas, testigos y en conflicto con la ley; en las técnicas de investigación relativas a la infracciones cometidas por menores o sobre los menores; en recurrir a medidas alternativas; en la persecución y encarcelación de los menores en conflicto con la ley; y también en el tratamiento de los menores privados de libertad.
Otros temas de la formación se han referido a los juicios de adultos autores de infracciones contra los niños y niñas; al desarrollo psicológico infanto-juvenil; a las técnicas de identificación y de acogimiento de los menores víctimas (auto preventivo, filiación, registro, etc.) y la puesta en marcha de un mecanismo local de referencia de los menores (autores y víctimas de infracciones).
Las personas e instituciones que han participado en esta formación tendrán un seguimiento por parte de los equipos de Tdh para asegurar la buena aplicación de estas enseñanzas. El informe de la formación será difundido mediante 1.500 ejemplares a fin de dar a conocer el modo operativo para una mejor comprensión y aplicación de las leyes.
La delegación de Tierra de hombres en Bénin  ha trabajado para que estos talleres sean pluridisciplinarios y organizados conjuntamente entre los actores institucionales. El formador ha sido invitado por Tdh que además ha puesto a su disposición a su jurista durante toda la duración de la formación. El Consejero técnico y el delegado de Tdh se han comprometido durante toda la duración de la gira con el fin de desarrollar y reforzar los contactos con los diferentes actores del país.

jueves, 4 de agosto de 2011

Togo – “El mal de los niños y niñas es la extrema pobreza de sus familias”

Es difícil de promover o de reforzar los derechos de la infancia en entornos donde las comunidades sobreviven malamente, donde las familias no saben si podrán llenar el plato de sus hijos al día siguiente. Para apoyar a 6 pueblos situados en la prefectura de Vo, a unos sesenta kilómetros de Lomé, Tierra de hombres (Tdh – Terre des hommes) ha acompañado a una organización humanitaria local para favorecer el cultivo de vegetales.
En las numerosas comunidades rurales de Togo, la protección a la infancia difícilmente puede ser prioritaria para las familias. Estas últimas no tienen medios para atender a sus necesidades básicas, buscan ante todo paliar lo más urgente, olvidando a veces el interés superior de sus hijos e hijas.
La delegación de Tierra de hombres en Togo, que trabaja ya en el apoyo comunitario, se está acercando a una ONG local, “Entreprises Territoire et Developpement (ETD)”, para ayudar a estas familias a beneficiarse de una producción hortícola. Gracias a esta agricultura, ellos dispusieron de recursos suplementarios para responder a las necesidades de sus hijos e hijas en términos de alimentación, de escolarización, y de salud. Los rendimientos de estos cultivos permitieron igualmente financiar e intensificar las actividades de los Comités de Protección a la Infancia puesto en marcha por Tdh en estos pueblos.
Las comunidades aprendieron a cultivar sus tierras, alternando por ejemplo, las producciones tradicionales (mandioca, maíz) y los cultivos de legumbres. El riego de las tierras y el aprovisionamiento de abono están garantizados por la organización ETD, que les ayudará igualmente a vender sus productos a precio de mercado.
Este proyecto está financiado por la Embajada de Francia en Togo, a través del programa de Fondo Social al Desarrollo. Durante la ceremonia del lanzamiento del proyecto, el 30 de junio último, M. Merlet, Director del Servicio de la Cooperación y de la Acción Cultural (SCAC) de la Embajada, ha explicado que estas acciones permiten extirpar el mal de raíz: “el mal de los niños y niñas, es la extrema pobreza de sus padres”, ha declarado.
Para M. Etse, jefe del proyecto de Tdh, el desarrollo local permitirá igualmente a las comunidades rurales ser atractivas para sus pequeños, que hasta ahora, estaban tentados o forzados a marcharse a menudo solos hacia zonas urbanas.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Nepal: “Prefiero ser un pájaro libre que un pájaro enjaulado”

Una nueva publicación saca a la luz nuevos métodos para apoyar a las familias en las montañas remotas de Nepal para ayudarles a hacerse cargo ellos mismos de sus niños y niñas antes de colocarlos en instituciones como orfanatos y hogares para menores.
La noticia ha repercutido como un seísmo en el mundo de la protección infantil: “Bal Mandir”, el más antiguo orfanato de Nepal, ha sido traspasado a una ONG australiana. Después de meses de negociación entre la Organización Nepalí para la Infancia (NCO) y la Fundación Mitrataa, la gestión de Bal Mandir ha sido confiada a una organización extranjera, a partir del primero de mayo de 2011 durante 5 años. Las personas voluntarias australianas de Mitrataa han encontrado a los niños y niñas en situaciones dramáticas, algunos de ellos sufrían de desnutrición aguda. Los menores no habían sido inscritos en la escuela a causa de la falta de fondos. Pero esto no es una sorpresa para todos los que conocen Bal Mandir. Este orfanato, el mayor del país (250 menores actualmente) ha sido el centro de varios escándalos en estos últimos años.
El cambio de dirección de Bal Mandir plantea una serie de preguntas: ¿todos estos menores son huérfanos? ¿Tienen verdaderamente necesidad de estar institucionalizados como primer recurso? ¿Es qué la búsqueda de una “buena educación” puede compensar el trauma de la separación de un menor de su familia? ¿Hay soluciones para que los niños y niñas se queden con su familia si esto contribuye al interés superior del menor? ¿Las soluciones pueden ser puestas en marcha en las comunidades? ¿Por qué Nepal conserva esta clase de instituciones mientras que el resto del mundo está cerrándolas?
Quemados vivos
Estos últimos días, varios tristes sucesos nos han recordado la gravedad de la situación. Al comienzo del mes de junio, un testigo ocular ha relatado, que en un orfanato de Katmandu, la principal responsable utilizaba la tortura para “disciplinar” a los menores. Se le ha visto derramando la cera de una vela sobre una chiquilla de 10 años para castigarla por haberse mojado el pantalón. Esto desgraciadamente no es un hecho aislado.
La situación era peor, yo diría incluso de pesadilla, en otro orfanato, Mukti Nepal. Según un agente del Consejo Central de Bienestar Infantil (CCWB), esta institución estaba “muy por debajo de los mínimos”. Esta institución fue cerrada el 20 de marzo de 2011 y los menores salieron de este infierno. 21 niños y niñas habían estado amontonados en una sola habitación, sin separación entre niños y niñas, no estaban regular y suficientemente alimentados, vivían en locales sórdidos, sus papeles de identidad estaban falsificados. Lo peor está todavía por llegar: la directora pegaba regularmente a los niños y niñas con una barra de metal. Un menor murió y otro ha desaparecido. A manera de castigo, una niña ha sido golpeada con la famosa barra metálica y con ortigas antes de ser confinada en aislamiento (en la terraza) durante dos semanas. La directora no le daba bastante de comer y han sido los menores los que se han organizado para llevarle algo de comida, cuando podían. Y luego el drama: la niña fue llevada al hospital por un visitante y murió ese mismo día.
Su nombre era Sangita. Los menores que han sobrevivido están ahora traumatizados y tienen pesadillas continuamente sobre el horror que han vivido en este hogar. Sueñan que vuelve el director y les lleva al Templo de Pashupati donde se hacen las cremaciones y los queman vivos. Los menores cuentan que llegó un niño enfermo hace algunos años y la directora no le pudo proporcionar un tratamiento médico. El niño habría sido quemado vivo.
Otro caso: en un hogar de Jorpati cerca de Katmandu, una niña de 12 años murió misteriosamente. Incluso aunque había sido registrada como huérfana, sus padres estaban bien vivos. Había sido colocada en una institución 5 años antes después de recibir una carta  enviada por un falso comité de desarrollo de un pueblo que aseguraba que ella no tenía padre. El orfanato funcionaba ilegalmente.
En otro gran orfanato, un hombre joven pudo entrar en los locales durante la noche y forzar a las jóvenes adolescentes sordas. Felizmente ellas pudieron advertir a los empleados del orfanato haciendo ruido, sobretodo golpeando sus camas.   
Todos estos casos son síntomas de un problema mayor. Se estima que al menos 4.000 menores viven en establecimientos que deberían estar cerrados. En términos de números y de gravedad de las violaciones de los derechos del menor, estamos frente a una gran crisis de protección a la infancia. En 2008, Tierra de hombres (Tdh – Terre des hommes) ha estimado que el número de menores colocados en instituciones alcanzaba 15.000 en todo el país. Existen al menos 440 instituciones privadas, de las cuales una gran parte están dirigidas por hombres de negocios, como actividad secundaria. Sin embargo, para hacerse realmente idea de la cantidad de instituciones, conviene añadir los establecimientos ilegales, los internados, las instituciones confesionales, así como las “casa de corrección”. La tasa de institucionalización en Katmandú es más elevada que en Camboya (193 por cada 100.000 menores de edades entre 0 y 17 años) o que en China (27). Un gran número de huérfanos no reglamentados son la receta del desastre  para los niños y niñas pero también para la sociedad.
“Estamos desolados por la tragedia de las infancias perdidas
“Nos hemos reunido ahora para presentar las excusas de nuestra nación, para decir que estamos desolados. Desolados porque los niños y niñas hayan sido arrancados de sus familias para colocarlos en instituciones en las cuales a menudo han sufrido violencia. Desolados por los sufrimientos físicos, la carencia afectiva y la fría ausencia de amor, ternura y cuidados. Desolados por la tragedia, la absoluta tragedia, de las infancias perdidas”, palabras de contrición pronunciadas por el Primer Ministro australiano en 2009. M. Rudd ha presentado las excusas de la Nación a cientos de miles de menores que han sido separados de sus familias e institucionalizados en Australia. Muchos de los niños y niñas habían sido colocados en establecimientos religiosos, donde ellos sufrían violencia y negligencia. Estos hogares atraían igualmente a los pedófilos: muchos niños y niñas han confesado haber sufrido abusos sexuales. Otros han descrito su vida miserable, aniversarios y fiestas que pasaban solos, sin ninguna prueba de afecto.
Creemos que algún día el sufrimiento padecido por los menores que viven en instituciones será reconocido en todo el mundo y comprendido en Nepal. Nosotros, los defensores de los derechos de la infancia, estamos también “desolados por la tragedia de las infancias perdidas”. Nos volvemos a países como Australia y muchos otros, que han dado vuelta a esta situación desde hace algunas décadas para sacar a los menores de las instituciones. No hay ya “orfanatos” en el país, solo menores colocados en hogares de acogida o adoptados a nivel nacional.
Tenemos  esperanza. Hace menos de un año, los riesgos inherentes a la institucionalización de los niños y niñas no estaba casi reconocido en Nepal. El Plan de Acción Nacional para Niños y Niñas 2005-2015 proclamaba abiertamente querer “promover los hogares para menores” y recomendaba un “aumento del número de orfanatos”.
Actualmente, la situación ha cambiado. Las instituciones no tienen inmunidad porque estaban protegidas por la Reina Madre o algunos otros políticos. El proyecto de Tierra de hombres  ha identificado 41 familias de acogida en los cuatro distritos de la región de Midwet y ha colocado a 27 menores bajo su responsabilidad. En los años venideros, tales situaciones serán mucho más frecuentes y serán cada vez más frecuentes en los distritos.
Desde la noche de los tiempos, la ruta privilegiada para cuidar y proteger a los huérfanos es confiarlos a su familia lejana. Los lazos de parentesco crean respuestas primarias, que tienen necesidad de ser reforzadas y aseguradas. El reto es asegurar que esta elección respeta el mayor interés del menor y que esta forma de atención contribuye al mismo tiempo a eliminar el trabajo infantil.
La desinstitucionalización es un proceso complejo que necesita muchos recursos –recursos de los cuales se puede aprovechar todo el país. No se trata únicamente de erradicar la institucionalización abusiva, sino de hacer resurgir los reflejos de la toma a su cargo endógena y modernizar el sistema.
Algunos individuos y organizaciones han hecho grandes avances: Tdh, Hope for Himalayan Kids, Next Generation Nepal, The Himalayan Innovative Society y la Fondation Umbrella. Estamos muy ilusionados por la inclusión de la desinstitucionalización en los temas de discusión del Gobierno, particularmente a nivel de la Autoridad Central de Adopción Nepalí y del Ministerio de la Mujer, de la Infancia y del Bienestar social. El Plan de Acción Nnacional para la Infancia ha sido modificado. Varias organizaciones han contactado con Tdh y pedido asistencia y la constitución de grupos de trabajo informales. Tdh ha creado entonces una lista de organizaciones que promueven la preservación de la familia, de acogidas alternativas familiares y la desinstitucionalización.
Un nuevo recurso podría ser útil en este contexto: Tdh se ha unido a la organización “Hope for Himalayan Kids” para realizar un manual práctico que presente diferentes métodos para reducir el número de menores colocados en instituciones y para promover la acogida familiar. El Embajador Suizo en Nepal, H.E. Thomas Gass ha lanzado esta publicación titulada 10 etapas hacia la desinstitucionalización  en presencia de otros embajadores y miembros de diversas Misiones diplomáticas, representantes del Gobierno Nepalí, UNICEF y organizaciones humanitarias que trabajan para la infancia que están en instituciones. La autora principal de este manual es la trabajadora social Deborah MacArthur, ayudada por Aruna Khadka, una pionera en el campo de la desinstitucionalización. La filosofía principal de este documento es que los derechos (y el interés superior) de niños y niñas estén garantizados en las familias antes que en las instituciones.
Un proverbio Humli lo resume bien: “Mejor ser un pájaro libre en las montañas que un pájaro enjaulado”. Esperamos que las jaulas sean cada vez menos numerosas en Nepal y que muchos pajarillos estén apoyados en sus familias en lugar de ser institucionalizados. Para los que lo están ya, Tdh se compromete a ayudarles a volar con sus propias alas gracias a un entorno familiar protector.
Más información sobre la intervención de Tdh Népal

martes, 2 de agosto de 2011

Los miembros del Parlamento Europeo se alían en favor de la infancia


La Alianza del Parlamento Europeo para la infancia, lanzada en marzo de 2011, mira proteger a los menores en la concepción de todas las políticas europeas. Una segunda reunión de los miembros de este grupo tuvo lugar el 12 de julio de 2011 y su objetivo era mejorar las actividades para los derechos de la infancia prometidas por el Parlamento.
Esta reunión era co-dirigida por el Vice-Presidente del Parlamento Europeo, Angelilli, y asistida por numerosos diputados y varias ONG, una de ellas la Federación Internacional Tierra de hombres. La Comisaria Europea de Justicia, de los Derechos Fundamentales y de la Ciudadanía, Viviane Reding, ha presentado la comunicación de la Comisión Europea sobre la Agenda de la Unión Europea para los Derechos de la Infancia  lanzada después del 15 de febrero de 2011.
Ante las preguntas de los diputados, la Comisaria, Reding, ha demostrado su compromiso con acciones concretas a favor de la infancia. Las discusiones han girado en torno a la coordinación entre las políticas internas y externas de la Unión Europea, la ausencia de estrategias relativas a la pobreza de niños y niñas, todo poniendo el acento sobre los menores más vulnerables y la integración de género en la Agenda de la UE.
La Alianza para la Infancia tiene el apoyo de UNICEF y de CRAG (Grupo de Acción para los Derechos de la Infancia) de la que Tierra de hombres forma parte. La iniciativa ha permitido la movilización de numerosos diputados para los derecho de la infancia y la creación de un forum de cambio sobre los diferentes trabajos de los parlamentarios que concierne a los derechos de la infancia, implicando a los miembros del Parlamento Europeo, así como a la Comisión Europea y las ONG.

lunes, 1 de agosto de 2011

Bénin - Los niños y niñas reclaman más familias de acogida

Desde hace seis meses, la delegación de Tierra de hombres (Tdh - Terre des hommes) en Bénin ha decidido confiar a niños y niñas víctimas o expuestos a riesgos de explotación, tráfico y maltrato a familias de acogida antes que llevarlos a un centro para menores. Antes de ser reintegrados en un entorno protector (su propia familia u otra), están protegidos y respaldados por estas familias de acogida y sus comunidades, implicadas y sensibilizadas al mismo tiempo.
Estas familias de acogida son familias beninesas seleccionadas según criterios bien establecidos. Durante la estancia del niño o niña en una de estas familias, los equipos de Tdh buscan a su familia de origen y deciden enseguida si el niño o niña podrá volver al seno de su hogar, según los problemas que haya sufrido. En efecto, tanto los menores que puedan haber sido enrolados en diversos tráficos,  regresarán, salvo excepciones, a sus familias, como los menores que se han fugado para escapar a malos tratos corporales y psicológicos que les hacían sufrir sus tutores. En este último caso, el niño o niña serán confiados a algún familiar lejano o a una familia de acogida.
Actualmente, Tdh colabora con 16 familias de acogida localizadas en la ciudad de Cotonou y en sus inmediaciones. En el transcurso de los 6 últimos meses, 127 niños y niñas han podido encontrar un lugar en el seno de su familia, 10 niños y niñas siguen todavía en familias de acogida.
El papel de estas familias de acogida no se limita únicamente a albergar a estos menores. Además, les ayudan a resocializarse y a volver a ser alegres. “Yo ayudo a los niños que se alojan en mi casa a construir un proyecto individual que deberán realizar cuando ellos vuelvan a sus casas. Me hago cargo de estos niños como si fueran míos, me siento útil”, declara una madre de una familia de acogida. Sin embargo, mientras que su misión es sobre todo la de cuidar al niño, escucharle, para ayudarle mejor, esta responsabilidad no es simple y estas familias son a menudo presas de las dificultades. “Algunos niños o niñas son introvertidos y evitan todo diálogo en los primeros días”, nos cuenta el padre de una familia de acogida. Tdh efectúa un seguimiento permanente de estos menores y las familias para solventar todas las dificultades encontradas.
Estas familias de acogida tienen un papel innegable sobre el bienestar y la protección de estos niños y niñas, y se están seleccionando actualmente nuevas familias para ayudar al avance de éstos.   

Egipto - Minusválidos y artistas


Más de 30 niños y niñas aquejados de diferentes minusvalías se han sentido durante unos días verdaderos artistas. Para explicarse frente a la sociedad y a la población egipcia y mostrar que ellos tienen talento, han presentado sus creaciones durante estos días de fiesta: cantos, pinturas, poemas y objetos artesanales de su creación.
Mientras que todas sus pinturas nos muestran paisajes serenos, granjas, caballos, casas, sus cantos describen la revolución egipcia del 25 de enero último y sus sueños para el futuro. Su artesanía ha sido presentada en una inmensa exposición. Por primera vez estos niños y niñas han sido protagonistas en los medios, las ONG y en su propia comunidad y se han sentido extremadamente orgullosos de ello.
Estos tres días de fiesta han sido organizados por la delegación de Tierra de hombres (Tdh – Terre des hommes) en Egipto  y la organización de personas minusválidas, El Fagr.