jueves, 15 de diciembre de 2011

VIH/SIDA - Millones de personas privadas de tratamiento en Mozambique


A falta de donativos, el Fondo Mundial de lucha contra el sida, la tuberculosis y el paludismo ha suspendido su financiación a favor de los programas de lucha contra estas enfermedades. Esta decisión afecta ya a la salud y a la vida de millones de personas, particularmente en África Austral. Actualmente, en el Día Mundial de  Lucha contra el SIDA, Frederic Baele, delegado de Tierra de hombres (Tdh – Ayuda a la infancia) en Mozambique ha reaccionado y nos pone a todos en el lugar de los mozambiqueños.
Dos millones de personas infectadas por el virus en Mozambique
“En su libro autobiográfico, un experiodista de Reuters, Aidan Hartley, ha escrito que para estar en primera plana es preciso un muerto en Europa, 50 en Asia o 50.000 en África (The Zanzibar Chest)”.
África Austral es la región más afectada por la pandemia VIH/SIDA y Mozambique está en el pelotón de cabeza de los países más afectados.
En 2010, en Bélgica, el Instituto de Salud Pública estimaba que había tres nuevos infectados por día (1.196 nuevos casos al año). Aquí era un record decían las primeras planas de los periódicos –una buena cosa para ellos.
En Europa, 800.000 personas estarían infectadas (de las cuales 22.000 en Suiza). En Mozambique, son cerca de dos millones los que viven con el virus. En 10 años, un millón de mozambiqueños habrán muerto a consecuencia de la enfermedad –entre 140.000 y 170.000 personas al año (MONASO, analiza la situación del HIV/SIDA y da acceso al TARV en Mozambique en 2008).
En la provincia donde Tdh interviene, Sofala, las estimaciones más optimistas hablan de un 20% de la población seropositiva o enferma de SIDA. Las estimaciones más pesimistas determinan que más del 30% de la población sexualmente activa será infectada por el virus (estas estimaciones están basadas sobre las cifras del Banco de sangre y de las campañas de prevención que revelan 70 test positivos sobre 240). Habría más de 500 nuevas contaminaciones diarias.
En Suiza, todos los enfermos de VIH/SIDA tienen acceso al tratamiento retroviral. En Mozambique, el Ministerio de Sanidad estima que 300.000 personas necesitan los retrovirales para vivir. Actualmente, menos de 90.000 personas se benefician de ellos. Hace 5 años eran 19.000. Y las 90.000 personas que pueden ser tratadas actualmente tienen acceso a los retrovirales gracias al Fondo Mundial. Estas cifras son obscenas.
¿Y si Suiza llegara a ser como Mozambique?
Si la misma situación se viviese en Suiza: de cada 4 personas de ese entorno, una de ellas sería seropositiva. Asistirías al año al menos a 3 funerales de amigos, colegas o miembros de vuestra familia, muertos a consecuencia de esta enfermedad. En vuestra comunidad solo una persona tendría acceso al tratamiento.
En África Austral, algunos países ya no tienen stock de retrovirales y de test de prevención (en Zabawe, en Lesotho). En Mozambique, se tiene constancia de que el test y el tratamiento para el VIH/SIDA, así como para la malaria, están cada vez menos disponibles, sobre todo en las zonas rurales. La falta no recae únicamente sobre la suspensión de la financiación del Fondo Mundial, pero su posición actual no hará más que empeorar la situación.
La anulación del “round 11” significa claramente que el país dispondrá de menos recursos para el tratamiento y prevención del VIH/SIDA. Las consecuencias humanitarias están solapadas, y si no son tan visibles como otras catástrofes, son todavía más importantes. Es difícil construir un país con una población enferma, con una esperanza de vida que representa casi la mitad de la de los suizos. Entre 600.000 y 1.000.000 de niños y niñas han perdido a sus padres a causa de la enfermedad, el sector de la educación no consigue formar a suficientes educadores para reemplazar a los que fallecen, el 10% del personal sanitario está también enfermo, etc.
Aidan Hartley ha sido optimista con las últimas cifras, sobre los 50.000 muertos necesarios en África para ser portada en los diarios. Las catástrofes reconocidas en Kenia, Somalia, Sudán hacen inclinar la balanza hacia el millón de personas necesarias para sublevar a los medios y a la población. Pero además es preciso que mueran rápidamente y a la vez.
Texto de Frederic Baele, delegado de Terre des hommes Mozambique