lunes, 7 de noviembre de 2011

Tierra de hombres se une a una marcha por la dignidad de los gitanos en Rumanía

Cientos de personas desfilaron en la primera “Roma Pride”, una marcha por la dignidad de los gitanos en Bulgaria, Rumania, Francia, Italia, Noruega y Dinamarca. Los manifestantes pedían igualdad de derechos para todos los habitantes de Europa, incluyendo a la minoría gitana, víctima de discriminación en toda Europa.
Luchar por su dignidad
En Rumania, que cuenta con la mayor comunidad gitana de Europa (entre 2 y 2,5 millones de personas), alrededor de 300 personas desfilaron por el centro de Bucarest durante el día del “orgullo de ser gitano”, el 1 de octubre de 2011. La delegación de Tierra de hombres (Tdh – Ayuda a la infancia), que lucha para promover el acceso de los niños y niñas gitanos a todos sus derechos fundamentales, se unió a esta marcha. Para Joseph Aguettant, delegado en Rumania, la presencia de Tdh es simbólica pero muy importante: “las poblaciones de habla gitana son de cualquier forma el alma de Europa. El respeto de sus derechos y su inclusión social es el desafío europeo de nuestro tiempo. La manera de cómo les tratamos en Europa del Este, las condiciones que tienen estos niños y niñas en las escuelas del Este, la forma en que las administraciones locales  y nacionales les tratan en Rumania es una medida de nuestra degradada civilización”.
Una protección a los niños y niñas a gran escala
En Europa del Este, Tdh pone en marcha acciones para proteger a los niños y niñas que viven en comunidades vulnerables a la exclusión social, abuso, explotación e emigración en riesgo. Incluso si los Estados declaran querer la integración de las comunidades como la de los gitanos, los servicios gubernamentales a menudo no tienen medios. Tdh se ha lanzado a la construcción de una “red de protección a la infancia”, sobre todo para evitar todo riesgo de tráfico y de explotación infantil con fines económicos en países extranjeros. Se trata de trabajar con los gobiernos y otras organizaciones de defensa a los menores para establecer y aplicar un sistema de protección de los derechos de la infancia. Servicios sociales, judiciales, escolares, sanitarios locales son formados por la organización en actividades de protección y de prevención de la infancia. Entre otros, las familias de las comunidades aisladas son reunidas, apoyadas y aconsejadas. La escolarización de los niños y niñas está igualmente asegurada, así como actividades psicosociales en donde pueden jugar, explicarse y ser escuchados y protegidos por educadores competentes.
Los romaníes también designados en algunos países bajo los términos de gitans, tsiganes, sintis o gente errante, son entre 10 y 12 millones en Europa y constituyen su más importante minoría. Muchos de ellos sufren discriminación y un acceso más o menos difícil según los países a la educación, a la vivienda y al empleo.