martes, 15 de noviembre de 2011

Seis Estados brasileños despliegan la Justicia Juvenil Restaurativa de Tierra de hombres


Desde hace varios años, Tierra de hombres (Tdh – Ayuda a la infancia) trabaja también a favor de los derechos de los niños y niñas delincuentes, víctimas de una justicia represiva, sin consideración por su edad. Tdh intenta convencer a los gobernantes para que adopten y apliquen una justicia restaurativa, que tiene en cuenta el interés de las víctimas y la necesidad de reinserción de los jóvenes delincuentes. En América Latina, Tdh es una organización pionera en materia de lucha para la instauración de esta justicia juvenil. Particularmente en Brasil, este proyecto se puso en marcha en 2009, aprovechando la experiencia y los resultados reconocidos en otros países. Actualmente, gracias a su éxito, el proyecto se ha extendido a seis estados en las regiones norte y nordeste del país, que tienen varios millones de habitantes.
El compromiso del Gobierno para “consolidar la democracia”
En septiembre de 2011, se reunieron representantes de las autoridades judiciales, fiscales, abogados, organizaciones no gubernamentales, adolescentes y familias provenientes de 6 Estados de Brasil. Todos están de acuerdo con el hecho de que la justicia juvenil restaurativa debe ser desplegada en el seno del sistema actual de justicia.
Según Anselmo de Lima, delegado de Tdh en Brasil: “Durante años, el Gobierno ha sido muy autoritario. Aquí, nos muestra por primera vez sus esfuerzos para implicar a la sociedad civil, que es la base para la consolidación de la democracia en Brasil. La conferencia de septiembre nos ha demostrado hasta qué punto quiere implicarse todavía más: los jueces, las autoridades han escuchado de verdad lo que los jóvenes les explicaban. Esta nueva red en los seis Estados puede crear una gran diferencia en el nivel de aplicación de las leyes ya adoptadas pero todavía no aplicadas. El papel de la red de Tdh será ayudar a los Estados a ponerlas en marcha: es preciso estimular y proveer de medios a los Estados para que sepan ellos mismos aplicar sus leyes”.
Acompañar a este Gobierno para poner en marcha sus propias leyes
Tdh será la encargada de orquestar toda una red que reúne a los seis Estados a nivel municipal, cantonal y federal (profesionales de la justicia, de la educación, de la salud, asociaciones de vecinos, educadores sociales, etc.) con el apoyo de otras organizaciones humanitarias y de la población. Para los Estados en cuestión, se tratará de cualificar las medidas socio-educativas para una reinserción social y familiar de los adolescentes en conflicto con la ley a fin de evitar recaídas. Se dispensará a las autoridades  formación e información, así como a la población sobre temas tales como la resolución de conflictos, prevención de delitos, refuerzo de la iniciativa de los jóvenes y de las familias y actividades de formación para que la justicia juvenil sea desde ahora conforme a la aproximación restaurativa y garantizar así los derechos de la infancia.
En efecto, más que reprimir, es necesario insistir sobre la responsabilidad del joven delincuente y sobre su reinserción profesional y social. Por ejemplo, el adolescente debe poder encontrarse con su víctima para comprender los daños materiales y emocionales que ha causado. También debe tener ocasión de reparar los daños cometidos, por ejemplo, efectuando trabajos para la comunidad. Los miembros de las comunidades y los Estados deben también darse cuenta y aprender a no marginar a estos jóvenes sino darles acceso a una educación de calidad.