martes, 1 de noviembre de 2011

Indonesia - Fin de la intervención de Tierra de hombres

Al final del mes de septiembre, Tierra de hombres (Tdh – Ayuda a la infancia) puso fin a 18 meses de intervención en Indonesia. Gracias a todos los que han contribuido en este proyecto, los niños y niñas se benefician ahora de siete centros para la pequeña infancia y 14 comités locales de protección a la infancia.
Un contexto difícil
Este resultado puede parecer bastante modesto. Pero Michela Miele, coordinadora de tdh nos explica que “se trata de hecho de un gran avance en materia de protección a la infancia. Indonesia, comparada con otros países de intervención de Tdh, puede parecer relativamente desarrollada. Sin embargo está comúnmente admitido que la ropa sucia se lava en casa. Lo que significa que los problemas de protección a la infancia nunca son abordados en público. La violencia sexual o doméstica es un tabú. El sistema educativo es también muy duro y los castigos corporales muy extendidos.”
Además, muchas organizaciones llegaron después del terremoto que sacudió a Indonesia en septiembre de 2009. Las poblaciones locales inmediatamente desconfiaron.
Un avance para la protección de la infancia
“Al principio de nuestra intervención, la resistencia era numerosa. Pero no ha durado. Rápidamente, los jóvenes y los miembros de la comunidad en la que nos introdujimos, percibieron que nuestra preocupación principal era la de ayudarles, respetando sus creencias, su cultura y sus necesidades. Inmediatamente se comprometieron con el proyecto, incluso aunque esto significara hacer de voluntario o discutir con sujetos que no estaban muy a gusto.”
Se crearon 14 centros recreativos, en los cuales se llevaron a cabo actividades físicas, creativas y educativas para niños y niñas afectados por el terremoto. Los miembros de la comunidad y sobre todo los clubs de jóvenes, recibían una formación y se hacían cargo de los niños y niñas en estos centros. Se establecieron también 14 comités locales  de protección a la infancia, que permitieron a las personas en contacto con niños, niñas, padres o profesores por ejemplo, saber a dónde dirigirse en caso de problemas ligados a la protección de la infancia.
El porvenir esta en sus manos
18 meses después del comienzo del proyecto, siete de los catorce centros recreativos están dirigidos de manera autónoma por la comunidad y transformados en centros de la pequeña infancia para niños y niñas de 0 a 5 años. El Gobierno ha reconocido su importancia, en un país donde el abandono escolar es un problema muy serio. Los 14 comités locales de protección a la infancia están siempre activos e incluso los representantes de las autoridades sociales. El futuro está ahora en  manos de la población. “Yo me siento bastante confiada”, nos dice Michela. “Hemos invertido enormemente en la formación de los jóvenes, que representan el porvenir. La primera generación de ellos ha abandonado el proyecto para vivir su vida profesional, pero los centros funcionan siempre, pues ellos han transmitido su saber al marchar. Han recibido las herramientas necesarias para desarrollar la protección a la infancia. Lo que hacen ahora es de su responsabilidad”.