miércoles, 30 de noviembre de 2011

Haití - La Escuela Politécnica Federal de Lausanne se alía con Tdh para contrarrestar el cólera


Dos laboratorios de EPFL - Ecole Polytechnique Fédérale de Lausanne se han movilizado con Tierra de hombres (Tdh – Ayuda a la infancia) y han creado un grupo de trabajo para desarrollar herramientas capaces de predecir la diseminación de la bacteria del cólera y organizar de manera eficaz la ayuda sanitaria.
En enero de 2010 un terremoto de magnitud superior a 7,0 destruyó Haití, devastando su capital, Puerto Príncipe, con 230.000 muertos y más de 300.000 heridos. Se decretó el estado de emergencia. Más de 10.000 ONGs se encuentran en el territorio, así como los cascos azules. Humanitarios y fuerzas de mantenimiento de la paz prodigaron los primeros auxilios: distribución de agua potable, asistencia médica, desescombro. Una ayuda que va a ser confrontada, 9 meses más tarde, con los casos de cólera. Los vectores de transmisión de esta enfermedad son las aguas contaminadas, las frutas y legumbres regadas por estas aguas y las manos sucias. Sin una planta de tratamiento de las aguas, todo se vierte a los ríos. Y los cursos de agua en Haití, son lugares estratégicos, allí se lava, se juega, se bebe. Un año y medio después de la catástrofe, la población vive todavía entre escombros y en medio de detritus. 
Una cepa desconocida en América del Sur
No se habían registrado casos de cólera en el país desde hacía 100 años. La población no estaba preparada para sufrir este nuevo golpe del destino. Los estudios han demostrado que la bacteria era idéntica a las encontradas en Asia y que podían haberla contagiado los soldados nepalíes de Naciones Unidas. Antes de su llegada, es poco probable que hayan tenido tiempo de realizar los test. Como la cepa apareció después de que se instalasen, río abajo de su campamento, podría haberse transmitido por sus aguas usadas.
“Si la enfermedad no se trata, el enfermo puede pasar por una horrible diarrea. En los casos severos, se pueden perder 20 litros de agua diarios y los niños y niñas sucumben en pocas horas”, explica Melanie Blokesch, profesora del Laboratorio de microbiología molecular de la EPFL y especialista en la evolución de la bacteria del cólera.
La absorción de una solución salina permite impedir la deshidratación fatídica. Es pues indispensable predecir el desplazamiento de la bacteria a corto plazo a fin de advertir a los organismos sanitarios y proteger a las poblaciones.
Cuando en el entorno se encuentran las ciencias de la vida
Andrea Rinaldo dirige, en su Laboratorio de ecohidrología de EPFL, las investigaciones sobre el papel de las redes fluviales, verdaderos corredores ecológicos, en la propagación de las enfermedades de origen hídrico. Poco tiempo después de la aparición del cólera a finales de 2010, publicó un modelo espacial que permite predecir la distribución de la bacteria patógena, en los lugares, en el tiempo y por la movilidad humana en Haití. “Debemos mejorar el modelo y comprender por qué no corresponde siempre a la realidad y por qué aparecen picos epidémicos inexplicables. Es por esta razón que hemos decidido presentarnos en el lugar y confrontarlo sobre  el terreno”. El grupo de investigadores está compuesto por Melanie Blokesch, microbióloga, Andrea Rinaldo, hidrólogo y Silvan Vesenbeckh, epidemiólogo de Harvard Medical School.
Sobre el terreno los parámetros cambian
Desde su llegada los investigadores van de sorpresa en sorpresa, descubren que los antibióticos son distribuidos a gran escala, de manera profiláctica. Sin directivas claras, algunas ONG hacen lo que les parece justo, a veces lo contrario a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, lo que falsea la representación espacial del problema.
Constatan que la mayoría de las personas no tienen acceso a los aseos y se alivian en la naturaleza. Durante la estación de lluvias, el agua transporta las bacterias fecales hasta los ríos y los contamina. La lluvia tiene otras consecuencias inesperadas “el agua incluso disuelve los carteles de prevención que son de papel, las gentes no los ven y piensan que la epidemia ya está erradicada y olvidan los hábitos de precaución”, deplora Melanie Blokesch. Lo que explica el recrudecimiento de la epidemia en este periodo del año.
La misión de la EFPL era encontrar a los diversos actores humanitarios como Médicos sin Fronteras, Tierra de hombres e incluso a la OMS a fin de tomar en cuenta todos los elementos del terreno. Esto ya está hecho. Pronto una nueva herramienta estará a disposición de las organizaciones para que ellas puedan poner en marcha rápidamente la logística de los cuidados. Pues Andrea Rinaldo tiene claro que la epidemiología del futuro estará basada en la modelización.
Las acciones de Tierra de hombres en Haití
Desde hace más de 20 años en Haití, Tdh desarrolla ayudas para la salud y la nutrición de niños, niñas y madres. Después del terremoto de enero de 2010, Tdh se aplica en mejorar los accesos al agua potable, en construir letrinas y duchas y en sanear las zonas más afectadas. Para asegurar acciones duraderas, las comunidades han sido enteramente implicadas y formadas para saber rehabilitar, perforar y mantener los pozos y las bombas manuales. Desde el comienzo de la epidemia de cólera Tdh ha intensificado las sesiones de promoción de la higiene incluyendo mensajes de prevención y medidas de higiene severas, para hacer frente a la epidemia. Los equipos de Tdh intervienen con la unidad hospitalaria de pediatría de Los Cayos, los centros de tratamiento del cólera, así como con 44 centros residenciales para niños y niñas (guarderías, orfanatos) para prevenir la epidemia. Seis equipos móviles de Tdh, compuestos por especialistas de salud y de higiene, intervienen también en casa de las personas enfermas, aseguran una gran sensibilización en las comunidades, cloran los puntos de agua y desinfectan los espacios infecciosos (baños, duchas, camas, cocinas, suelos, etc).