viernes, 14 de octubre de 2011

Bangladesh - Tres semanas de cuidados intensivos para curar a Akitara

La pequeña Akitara ha sido admitida en la Unidad Especializada de Nutrición de Tierra de hombres (Tdh – Ayuda a la infancia) en Kurigram (Bangladesh). Con 3 años y 8 meses no pesaba más de 8,9 kilos. Su caso es grave, pues además de estar desnutrida, sufría diarrea y necesitaba ayuda médica urgente.
El diagnostico de desnutrición aguda severa realizado esa misma mañana en el centro de salud ambulatorio de Tdh en Kurigram se confirma a su llegada. “Esto quiere decir que su peso está más del 30% por debajo de la media para una niña de su edad”, añade. En Bangladesh, al menos el 12% de los niños y niñas está en este mismo caso. En total, cerca de un menor de cada dos sufre de insuficiencia ponderal moderada y grave.
A las 13 horas, apenas 20 minutos después de su admisión, Akitara recibe ya una preparación de leche terapéutica. Ella será tratada de la diarrea y alimentada de continuo: cada dos horas, su madre le dará de comer una fórmula a base de leche en polvo descremada enriquecida con materia grasa vegetal, maltodextrina, azúcar y un complejo vitamínico y mineral, tanto de día como de noche. En esta fase aguda, es importante estabilizar la salud de la pequeña para salir de la zona crítica cuando su vida está en peligro. Después de tres días, ella ha pasado a ocho comidas diarias, después a seis o sea cada cuatro horas. Es en la segunda fase cuando tiene lugar la recuperación nutricional de la niña: se trata entonces de que suba de peso.
El día de nuestra visita, después de 16 días de tratamiento, Akitara ha alcanzado diez kilos. Ella todavía no corre por todos lados como una niña de su edad que goce de buena salud pero va por buen camino para poder volver a casa dentro de algunos días sin riesgo de una recaída.
Atender a la madre para ayudar a la niña
Durante estas semanas de convalecencia, el estado de salud de la madre también se ha seguido de cerca. Como la mayoría de las otras madres, Labli estaba débil y muy delgada a su llegada. Tdh atiende a la madre pues la curación de la niña mejora con ello. Las madres pueden descansar y hacer comidas equilibradas en común tres veces al día. Ellas no tienen que preocuparse en encontrar algo de comer para la próxima comida.
A su llegada, Labli estaba ansiosa pues había tenido que dejar a su hija mayor, de 6 años en casa. El Doctor Tazul, médico de guardia que reside allí permanentemente, explica que “los otros de la familia no son admitidos en esta unidad especializada pues corren el riesgo de contraer alguna de las enfermedades que padecen los niños o niñas que llegan”. Durante el periodo de hospitalización, es la abuela de Akitara la que cocina y se ocupa de la primogénita de la casa. La familia posee un pequeño trozo de tierra con un huerto pero este último no es suficiente para alimentar a toda la familia. Por eso el padre trabaja como jornalero.
El 26 de junio, con cerca de 18 días de tratamiento, Akitara por fin alcanzó la barrera de los 10,6 kilos y pudo volver a su casa. Es una hermosa victoria pues la madre se ha portado bien y no ha interrumpido el tratamiento ante la luz verde del doctor. La vida de la niñita no está ya en peligro aunque todavía no tenga el peso ideal para su edad, que sería 12,6 kilos. Tierra de hombres va a continuar con el seguimiento de esta familia durante las visitas mensuales a su población. Los agentes de salud van a supervisar la evolución del peso de la pequeña a fin de que no recaiga en la zona roja.
Luchar contra las recaídas es un gran desafío para Tdh
Tdh espera poder abastecer a las madres para que puedan recoger alimentos terapéuticos preparados a fin de proseguir el tratamiento de la desnutrición moderada en casa de forma ambulatoria. Esto disminuirá la alta tasa de recaídas que actualmente se eleva al 15%. Es un reto para la delegación de Tierra de hombres pues actualmente el uso de estos alimentos está restringido y todavía debe ser aprobado por el Ministerio de Salud de Bangladesh que estudia meticulosamente su utilidad en el marco del tratamiento de la desnutrición severa.
Durante toda la estancia, la madre también ha tomado parte en las sesiones cotidianas de información. Ella estará mejor preparada para ofrecer los cuidados y una nutrición equilibrada a sus hijas, incluso con los mismos medios financieros muy  limitados. El tiempo de curación ha sido también aprovechado por las enfermeras y las auxiliares para transmitir conocimientos básicos de salud infantil. Cada día antes de la comida que toman en común se discute en grupo un nuevo tema. Durante estos 18 días, Labli ha sido sensibilizada en higiene personal, en planificación familiar, en desnutrición, en la utilidad de las vitaminas, en las enfermedades infantiles, en infecciones respiratorias, como la neumonía, en los primeros cuidados después del nacimiento y en las vacunas. Igualmente ha recibido consejos de jardinería y de cocina equilibrada como el plato tradicional “Kitchury”. El Kitchury es una papilla a base de arroz y de lentejas, sazonada con cebollas, verdura, calabaza, ajo, jengibre y aceite. Las cualidades nutritivas de este plato de Bangladesh son convenientes para los niños y niñas desde los 6 meses, como complemento a la lactancia materna.
Gracias a estos consejos, Labli va a cambiar las cosas sobre la alimentación de su pequeña al regresar a casa. “He aprendido a alimentar a mi hija más a menudo” explica, “y siempre vigilo el lavado de mis manos antes de preparar y de darle de comer”.

Nuestra acción durante el año 2010:
En Kurigram:
-         300 niños hospitalizados en la Unidad Especializada en Nutrición de Tdh.
-         12.000 niños y niñas atendidos en los centros de salud ambulatoria.
-         18.000 niños, niñas y 13.000 mujeres participan en las sesiones de sensibilización (higiene, matrimonio precoz, seguimiento del crecimiento, enfermedades infantiles, vacunas).
En los Chittagong Hill Tracts:
-         1.205 familias han tenido acceso al agua potable.
-         Mejores prácticas de lactancia y de alimentación de los niños y niñas de corta edad.
-         Mejora de la atención de la mujer embarazada y de su alimentación.
Nuevos proyectos de salud, agua, saneamientos en el municipio de Kurigram y Borguna, una región muy expuesta a los ciclones.