miércoles, 28 de septiembre de 2011

Egipto - Tierra de hombres se compromete contra el trabajo infantil

Para luchar contra el trabajo infantil en Egipto, Tierra de hombres (Tdh – Terre des hommes) abre un proyecto a favor de 4.000 niños y niñas. Retirados de un trabajo agrícola agotador, pueden integrarse en los sistemas de mejora de la educación y volver con sus familias, que se beneficiarán de mejores condiciones de vida.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima en 250 millones el número de niños y niñas que trabajan en el mundo. Entre ellos, 120 millones trabajarán todos los días y dos tercios en el campo – uno de los tres sectores más peligrosos para la salud y la seguridad de los niños. A menudo empiezan a trabajar  a partir de los 5 años, lo que obstaculiza también todas sus posibilidades de ir a la escuela o de seguir una formación que asegure su porvenir.
En Egipto, los niños y niñas que trabajan son unos 7 millones, de los cuales el 83% lo hace en las regiones rurales, principalmente en las provincias de Assiout, Sohag y Beni Suef. Numerosas familias no pueden pasar de los ingresos que sus niños y niñas les aportan. En algunos hogares, el niño o niña es la única fuente de ingresos. En otros, deben reemplazar a sus padres enfermos, en condiciones siempre muy peligrosas para su salud. Y para algunos empresarios el niño representa mano de obra barata, más obediente y maleable que los empleados adultos.
La promulgación de una nueva ley sobre la educación, que intenta retirar a los niños de los campos para integrarlos en el sistema escolar, no ha tenido demasiado éxito en las regiones más pobres. La mayoría de las familias no tienen medios para pagar los gastos de la escolarización, otras no están de acuerdo con lo que se les enseña en las escuelas –una enseñanza que no tiene como consecuencia directa la de ganar dinero. A veces incluso, la calidad mediocre de la enseñanza incita a los niños a volver al trabajo. 
En 2011, Tierra de hombres ha realizado una investigación en la provincia de Assiout, una de las provincias más desfavorecidas de Egipto, donde más de la mitad de la población es pobre y donde el 20% de los niños trabajan en el sector agrícola. Esta investigación ha confirmado que “los derechos de los niños que trabajan en la agricultura son ridiculizados. Ellos sufren de una ausencia de protección y están expuestos a graves riesgos sobre su salud, sobre todo a causa de una exposición al sol durante toda la jornada o la ingestión de pesticidas. Algunos trabajan hasta 10 horas diarias. Muchos sufren accidentes en el camino a su lugar de trabajo o son maltratados por su empleador”.
Frente a esta situación, Tdh abre una acción en tres distritos de Assiout. Este nuevo proyecto tiene como objetivo reducir el trabajo infantil, mejorando sobretodo los sistemas de educación y ayudando a las familias para que puedan responder a sus dificultades económicas. En colaboración con cinco ONG locales, Tdh espera ayudar a 4.000 niños y niñas de edades entre 6 a 16 años a salir del trabajo forzado para volver a los programas educativos y mejorar las condiciones de vida de 1.000 familias.
Las autoridades gubernamentales locales así como las comunidades estarán directamente implicadas en este proyecto. Serán formadas y apoyadas para saber y poder defender los derechos de los niños y niñas y para reforzar los mecanismos existentes de protección a la infancia.
Esta “estrategia de salida” no solamente mira por retirar a estos niños del trabajo sino asegurar su protección y seguridad. Gracias a la prevención, a la mejora de la calidad de la educación, de los servicios sociales y sanitarios, tiene la misión de eliminar progresivamente el fenómeno del trabajo infantil en los tres distritos de Assiout y reducir las posibilidades o las voluntades de comprometer a los niños en un trabajo que no respeta a menudo ni los derechos de los adultos.
En estos últimos años, la problemática del trabajo infantil ha llegado a ser una prioridad en la agenda internacional. Sin embargo, los puntos de vista y las estrategias para luchar contra este fenómeno difieren ampliamente. Por una lado los que apelan por una erradicación inmediata de toda forma de trabajo infantil, mientras que por otro lado, los que defienden la eliminación de la pobreza antes de atacar al trabajo infantil. Una comprensión más profunda ha revelado que el trabajo infantil es un fenómeno más complicado que eso, profundamente arraigado en las estructuras sociales, culturales y económicas. En consecuencia, ha emergido una aproximación más equilibrada en el seno de las redes internacionales, apelando a una eliminación “progresiva” del trabajo infantil, dando prioridad a las acciones que van en contra de las peores formas del trabajo infantil (Convención sobre las peores formas de trabajo infantil de la OIT).