jueves, 4 de agosto de 2011

Togo – “El mal de los niños y niñas es la extrema pobreza de sus familias”

Es difícil de promover o de reforzar los derechos de la infancia en entornos donde las comunidades sobreviven malamente, donde las familias no saben si podrán llenar el plato de sus hijos al día siguiente. Para apoyar a 6 pueblos situados en la prefectura de Vo, a unos sesenta kilómetros de Lomé, Tierra de hombres (Tdh – Terre des hommes) ha acompañado a una organización humanitaria local para favorecer el cultivo de vegetales.
En las numerosas comunidades rurales de Togo, la protección a la infancia difícilmente puede ser prioritaria para las familias. Estas últimas no tienen medios para atender a sus necesidades básicas, buscan ante todo paliar lo más urgente, olvidando a veces el interés superior de sus hijos e hijas.
La delegación de Tierra de hombres en Togo, que trabaja ya en el apoyo comunitario, se está acercando a una ONG local, “Entreprises Territoire et Developpement (ETD)”, para ayudar a estas familias a beneficiarse de una producción hortícola. Gracias a esta agricultura, ellos dispusieron de recursos suplementarios para responder a las necesidades de sus hijos e hijas en términos de alimentación, de escolarización, y de salud. Los rendimientos de estos cultivos permitieron igualmente financiar e intensificar las actividades de los Comités de Protección a la Infancia puesto en marcha por Tdh en estos pueblos.
Las comunidades aprendieron a cultivar sus tierras, alternando por ejemplo, las producciones tradicionales (mandioca, maíz) y los cultivos de legumbres. El riego de las tierras y el aprovisionamiento de abono están garantizados por la organización ETD, que les ayudará igualmente a vender sus productos a precio de mercado.
Este proyecto está financiado por la Embajada de Francia en Togo, a través del programa de Fondo Social al Desarrollo. Durante la ceremonia del lanzamiento del proyecto, el 30 de junio último, M. Merlet, Director del Servicio de la Cooperación y de la Acción Cultural (SCAC) de la Embajada, ha explicado que estas acciones permiten extirpar el mal de raíz: “el mal de los niños y niñas, es la extrema pobreza de sus padres”, ha declarado.
Para M. Etse, jefe del proyecto de Tdh, el desarrollo local permitirá igualmente a las comunidades rurales ser atractivas para sus pequeños, que hasta ahora, estaban tentados o forzados a marcharse a menudo solos hacia zonas urbanas.