lunes, 27 de junio de 2011

Las víctimas del conflicto armado en Colombia tendrán derecho a una reparación


El pasado 24 de mayo, el Senado colombiano ha adoptado un texto de ley que habla de “reparación en beneficio de las víctimas del conflicto armado en Colombia”. Este texto pretende, entre otras cosas, restituir las tierras a los campesinos expulsados de sus casas mediante la violencia del conflicto que golpea a Colombia desde hace más de 50 años. El presidente colombiano lo considera una prioridad. Sin embargo, la puesta en marcha de esta ley se presenta difícil.
Esta ley pretende hacer justicia a más de tres millones de personas desplazadas. Intentará que todos sus bienes les sean restituidos.
Pero desgraciadamente esto es más fácil decir que hacer pues los terrenos han cambiado de manos durante su desplazamiento. Las parcelas pertenecen actualmente a grandes empresas agrícolas. Circulan muchos falsos títulos de propiedad y el origen de los bienes está a menudo disimulado, sobre todo en las regiones controladas por grupos armados. Este es el gran reto que le espera al Gobierno: ayudar a las víctimas a probar que son los propietarios legítimos de sus bienes.
La restitución de las tierras, deseada por la ley, se tropieza con otro obstáculo, el de la seguridad. A pesar de los esfuerzos del Gobierno para desarmar a los paramilitares y combatir a la guerrilla, todos estos grupos siguen todavía en activo.
Tierra de hombres desarrolla acciones a favor de las personas desplazadas por el conflicto armado desde 1999. La delegación de Tdh en Colombia interviene actualmente en el corazón de las zonas donde se establecen estas poblaciones en los Montes de Marie a fin de garantizar a los niños y niñas los derechos más elementales: el derecho a la salud, a la educación y a la protección. A través de la formación de agentes comunitarios y el consejo aportado a las autoridades locales, Tdh mejora la situación de los niños, niñas y sus familias, les garantiza un mejor acceso a la salud y a la educación y previene la violencia intrafamiliar. Tdh ofrece así a las comunidades la posibilidad de gozar de los derechos de los cuales han sido privados.