miércoles, 25 de mayo de 2011

Marruecos - País de tránsito para miles de mujeres, niños y niñas emigrantes

Marruecos no es solo un país de emigración. Miles de emigrantes del África sub-sahariana utilizan cada año las carreteras marroquíes para llegar a Europa. Primero lugares de tránsito, las principales ciudades del reino han llegado a ser ahora lugar de residencia para los emigrantes del Oeste de África, bloqueados a veces durante años detrás de las barreras cada vez más altas de la “fortaleza Europea”. Entre ellos, mujeres solas, embarazadas o con niños y niñas pequeños: los más vulnerables a los riesgos inherentes a la emigración clandestina.  
Estos últimos años, la relación entre emigración y los derechos humanos ha sido ampliamente reconocida en el plano internacional. En 2008, los Estados miembros de la Unión Europea adoptan el Pacto europeo sobre emigración y asilo, que prevé los principios fundamentales a respetar en materia de emigración, en interés del país de acogida, del país de origen, del tránsito y de los emigrantes mismos. La dimensión exterior de la política migratoria de la Unión Europea pretende una colaboración con terceros países como Marruecos como país emisor pero también de tránsito.
Con el apoyo de la Unión Europea, Tierra de hombres (Tdh – Terre des hommes) y sus colaboradores marroquíes GADEM y Oum El Banine estrenan una nueva acción de protección a las mujeres, niños y niñas emigrantes y de promoción de los derechos de los emigrantes en Marruecos. Este proyecto se va a llevar a cabo durante casi tres años de actividades para acudir en ayuda de los emigrantes más vulnerables. Esta nueva fase va más allá de los muros de Rabat, la capital, para llevar sus acciones al camino de los emigrantes hacia Europa: Tánger y Oujda.
El objetivo es reducir la vulnerabilidad de las mujeres, niños y niñas emigrantes en Marruecos, mejorar sus accesos a los servicios sanitarios, de educación, y de justicia. Es decir, a los derechos inherentes resultantes de las diferentes convenciones internacionales ratificadas por Marruecos.
Tdh ha abierto un centro de cuidados para mujeres emigrantes embarazadas y con bebes, en un barrio de Rabat donde se reagrupa una gran parte de la población emigrante. El personal médico de este centro informa y aconseja a estas mujeres y adolescentes sobre la salud reproductiva, la planificación familiar, la nutrición del niño/a y la higiene. También tienen la posibilidad de intercambiar y explicarse con un trabajador/a social o un grupo de ellos, sobre los traumas que ellas han vivido, sea en su país de origen, sea durante el transcurso de la emigración. Y si se les detecta un problema de salud a ellas o a sus hijos/as, se les orienta hacia los diferentes servicios ofertados por el Ministerio de Salud e instituciones médico-sociales.
Tdh y sus colaboradores van a intervenir también en el seno de las familias y de las escuelas públicas a fin de que los niños/as emigrantes puedan tener acceso a la educación. En efecto, los emigrantes que esperan pasar a Europa no tienen interés en hacerles aprender a sus hijos/as una lengua que no utilizarán nunca. Desgraciadamente, cada vez más familias de emigrantes están instaladas en Rabat desde hace años y ahora lamentan no haber permitido a sus hijos/as ir a la escuela y tener la suerte de estar integrados. Por otro lado, algunas escuelas no quieren matricular a estos niños y niñas que consideran en situación irregular, aunque la ley nacional les defiende. Tdh y sus colaboradores informarán e intentarán convencer a las familias emigrantes y al personal de las escuelas públicas de la importancia de la educación formal, de los intercambios interculturales y del derecho a la educación.
Actualmente, a pesar de la adopción en 2003 de una ley que defiende a los emigrantes (Ley 02-03 relativa a la entrada  y estancia de extranjeros), los emigrantes encuentran dificultades en el ejercicio de sus derechos. Esta Ley y los procedimientos a seguir son poco conocidos por las instituciones, asociaciones de apoyo e incluso por los mismos emigrantes.
Los colaboradores de Tdh sensibilizarán a los actores gubernamentales sobre los derechos de los extranjeros con el objeto de reconciliar el marco jurídico con los textos nacionales e internacionales. Las asociaciones e instituciones serán informadas para acompañar mejor a los emigrantes sobre el terreno, en conformidad con sus derechos, de las leyes nacionales e internacionales. A nivel judicial, los abogados y los jueces serán formados para poner en marcha aplicaciones concretas de los derechos de los emigrantes.
Tierra de hombres continuara igualmente reforzando la “plataforma protección” que ella ha creado en 2009. Este grupo reunirá a numerosas asociaciones especializadas en el campo de la emigración, de los derechos de la mujer, del niño/a, que tienen como único objetivo una mejor protección a las mujeres, niños y niñas emigrantes víctimas de abusos y de violencia. Los miembros de esta plataforma suministrarán también asesoramiento jurídico individual a las personas emigrantes y permite sobre todo crear jurisprudencia en el campo de los derechos de los extranjeros.