viernes, 6 de mayo de 2011

Albania - Enseñar buena educación

Actualmente la educación es más difícil y muy diferente de lo que era antes. Muchos padres y madres bien intencionados todavía aplican modelos de educación ya superados y que no funcionan siempre. Las familias se encuentran frustradas, estresadas y a menudo se sienten culpables. Los que viven en medios socioculturales desfavorecidos se sienten más frustrados porque no pueden responder a las necesidades más primarias de sus hijos/as, como la alimentación, un alojamiento conveniente o darles acceso a asistencia médica apropiada. También a causa de estas dificultades los niños/as pueden verse abocados a una mala vida, huyendo de sus familias y de su apoyo, el cual debe ser esencial
En el marco de la colaboración que tiene con la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa- OSCE, Tierra de hombres se dirige a las comunidades para impulsar a las familias menos favorecidas a construir una educación que conducirá a sus hijos/as a una buena vida. A pesar de todos los problemas a los que deben enfrentarse, sus hijos/as no pueden pasar si tener unas nociones de respeto, responsabilidad y de compasión.
En el mes abril, los agentes de Tdh se han reunido en Vlora, Albania, donde 35 personas les han escuchado: padres o madres, interesados en compartir los retos comunes y sus dificultades. Después de haber presentado las diferencias en materia de educación entre los modelos autoritarios, liberales y democráticos, se les ha animado a los participantes a discutir y compartir sus experiencias personales a fin de definir los métodos positivos y los negativos.
“Es tan duro ser una madre soltera, tener dos empleos, y que aún así no sea suficiente para cubrir las necesidades básicas de mis niños/as, que me impide pasar más tiempo con ellos y saber lo que hacen. Algunas veces, estoy tan agotada que soy incapaz de prestarles la atención y el apoyo que ellos merecen”, explica una madre durante el seminario.
Algunos padres y madres han admitido que imponen una educación estricta a sus hijos/as e incluso a veces recurren al castigo corporal para garantizar su obediencia. Finalmente los padres y madres han convenido que estos castigos no deben ser considerados un medio para resolver los problemas de comportamiento de sus hijos/as o como un recurso para disciplinarlos. Los agentes de Tdh les han explicado cómo las formas más comúnmente utilizadas como disciplina o sanción pueden conducir a excesos y solo enseñan a los niños/as la manera de no dejarse coger otras veces. Tales medidas disciplinarias llevan a resultados incoherentes, alejando a los niños/as de sus padres/madres y de sus consejos y no les pueden enseñar de sus errores.
“Ser un buen padre o madre no es fácil, ha declarado uno de los participantes, en particular los padres/madres jóvenes deben hacer gala de mucha paciencia, de una comunicación abierta y de abnegación a fin de que sus hijos/as sean correctamente educados”. Los padres/madres habrán aprendido que las relaciones positivas con los hijos/as siempre deben favorecerse y facilitarse para que los niños/as puedan tener una buena imagen de ellos mismos, confianza en sus padres/madres gracias a la comunicación frecuente y constructiva y que puedan tener capacidad de escoger y de decidir.
“Realmente, aprecio lo que he aprendido hoy. De alguna manera, esto ha sido como un sueño para mí para comenzar a establecer una nueva relación con mis hijos/as. El cambio que debo hacer no necesita gran cosa solo paciencia y perseverancia”, ha declarado una de las participantes al acabar el seminario.