jueves, 14 de abril de 2011

La exposición fotográfica "Another Me - El Otro Yo" - Transformación del sufrimiento en energía

La exposición fotográfica presenta retratos de mujeres y muchachas jóvenes que escaparon del tráfico y la prostitución. Son visiones imaginativas de las mujeres sobre sí mismas como  humanas, animistas  y seres divinas de poder, amor, venganza y libertad.
En un proyecto único concebido y puesto en marcha por Tierra de hombres, el fotógrafo Achinto Bhadra y el consejero Harleen Walia dirigieron a 126 muchachas y mujeres por un viaje curativo de transformación psicológica. Los retratos de Achinto registran a las supervivientes de tráfico las visiones imaginativas de ellas mismas como humanas, animistas y seres divinas de poder, amor, venganza y libertad.
Estas no son historias de tráfico y prostitución. Estas son las historias de vulnerabilidad. Ellas dejan constancia de cómo la frágil red de protección de una niña se rompe por la violencia doméstica, la pérdida de un padre, madre o un prematuro matrimonio, y cómo aquella vulnerabilidad es explotada por maridos, tías y tíos, vecinos y finalmente, propietarios de burdeles. Las historias nos llevan más allá de la pobreza como “la causa del tráfico”, para muchas de las niñas, aunque pobres, la infancia era feliz. En cambio, nosotros vemos repetidamente la disfunción familiar, el chismorreo del pueblo, la poligamia y la confianza inmerecida como la causa de la caída de una joven en una situación sumamente vulnerable, de la cual el traficante se aprovecha fácilmente.
Sus historias no se fijan en sus vidas en el burdel. La mayoría no quiso hablar de ello. Ellas quisieron contar como llegaron y lo que les hicieron. Estas son historias de resistencia y derrumbamiento. Algunas muchachas y mujeres en Sanlaap tienen una fuerza increíble, luchando, empujando contra una sociedad que las ha explotado; unas están inertes, mudas, dañadas severamente por la experiencia del burdel. 
Muchas han pasado años en el centro de acogida después de su rescate, víctimas del retraso de la ley. Otras están en el centro porque no tienen ningún lugar seguro a donde ir. Son demasiado jóvenes, o quizás mentalmente o físicamente discapacitadas, o rechazadas por sus familias porque eran prostitutas… o buscadas por sus familias para que puedan ser enviadas de nuevo a la prostitución. 
Cuando ellas alcanzan los 18 años y sus casos en los tribunales terminan, casi todas son libres para dejar el centro de acogida. Sus historias raras veces hablan acerca del futuro. Para muchas, es incierto y espantoso. Sus destinos son historias futuras.
La exposición de fotografía "El Otro Yo " está ahora disponible en el sitio web www.anotherme.org