viernes, 9 de abril de 2010

Oeste de Darfour (Sudán), estudio sobre las personas refugiadas y las reglas sociales

Este estudio trata sobre las condiciones y las implicaciones de la participación de las comunidades en un contexto como el de los campos de refugiados de Ardamata, Dorti y Riyad, próximos a la capital de Darfour Oeste, El Geneina, en Sudán, donde Tierra de hombres interviene desde 2004. Se sitúa en una perspectiva comparativa: el modelo de la participación comunitaria implica divergencias fundamentales con el sistema tradicional de los jeques que mantienen su poder gracias al sistema de jerarquía social de la sociedad tribal y tradicional de Darfour, basada en dos directrices principales, a saber: el género y la edad.

En el contexto de los campos, se expresa bajo una nueva forma que coloca a los jeques en una posición de centralidad entre los refugiados y los organismos externos. La participación comunitaria apunta a la casa de los refugiados y a la responsabilización de otros actores y grupos sociales en la gestión de los campos. El paso del sistema de jeques a la participación comunitaria cuenta con la resistencia por parte de los jeques, mientras que los grupos sociales se organizan diversamente según los campos.

Los resultados muestran diferencias en la aceptación por los jeques de la presencia de los jóvenes, pero sobre todo de las mujeres en las instancias de coordinación de los campos. La proximidad respecto a la ciudad de Geneina juega un papel mayor. El acceso al trabajo de los jóvenes y las mujeres en el centro urbano además de la influencia de los valores de la ciudad parecen contribuir para mejorar su estatus. Los jeques se oponen a la presencia de mujeres en la coordinación de los campos pero ceden frente a las presiones de los jóvenes que empiezan a usar la fuerza contra los jeques corruptos. Las encuestas cuantitativas realizadas a los refugiados muestran su interés por la gestión de los campos y explican su voluntad a ser consultados para las grandes decisiones que les conciernen.
El estudio termina con recomendaciones a la vez estratégicas y operacionales para mejorar la participación comunitaria.