martes, 14 de diciembre de 2010

Tierra de hombres y la infancia en los conflictos

Cada dos minutos un niño o niña muere en un conflicto armado. Más de 200.000 niños y niñas mueren por este motivo cada año. Tierra de hombres (Tdh) lleva su ayuda a las víctimas de los conflictos armados: más de 400.000 niños y niñas y sus parientes, cerca de un tercio de los beneficiarios, están afectados por un conflicto.
Tierra de hombres trabaja en numerosos países de intervención donde hay un conflicto o una guerra. Los niños y niñas sufren particularmente y son las primeras víctimas. 250.000 niños soldado son enrolados en el mundo entero. 43 millones de personas han debido huir de los conflictos, la mitad de ellos son niños y niñas. Éstos sufren de falta de alimentación ó son explotados. Además, los desplazados o refugiados están profundamente afectados psicológicamente porque han vivido durante la guerra o su huida.
Para los niños y niñas que son víctimas de los conflictos, la ayuda se concentra principalmente en el apoyo psicosocial. Tierra de hombres se ocupa también de la gestión de los campos de refugiados y de la distribución de material de primera necesidad; atiende a los niños y niñas desnutridos; sensibiliza a los padres, madres y el entorno del niño/a en temas de salud y protección; instala sistemas de agua potable y construye letrinas. Los niños/as y su familia se benefician igualmente de asistencia médica. Tierra de hombres favorece una ayuda que cambia la situación de manera duradera. Es por esto que prima el trabajo en colaboración con organizaciones locales y las autoridades locales. El voluntariado formado en el marco del proyecto continúa promoviendo las buenas prácticas hacia la población.
Tierra de hombres pone en marcha centros para los niños y niñas donde estos se benefician de un acompañamiento psicosocial. En estos lugares protegidos, ellos pueden practicar actividades educativas, jugando, haciendo deporte, dibujando, haciendo teatro. “Después de un suceso traumático, la palabra no es el mejor medio para comunicarse con los niños y niñas. Ellos se explican más fácilmente mediante el juego y el dibujo”, explica Maria Bray, psicóloga y responsable de los proyectos psicosociales de Tierra de hombres.
Los niños y las familias se encuentran a menudo aislados cuando su comunidad es dispersada por un conflicto. En estos centros recreativos, pueden de nuevo volver a ser niños/as y asimilar mejor las experiencias traumáticas de las que son víctimas. Tierra de hombres trabaja con el entorno del niño/a para reconstruir su entorno social y reforzar a la comunidad.
Tierra de hombres rehabilita a los niños y niñas afectados por los conflictos gracias a actividades educativas, juegos, bailes y deportes en Sri Lanka, Afganistán, Sudán, en los Territorios Palestinos, Líbano, Siria/Jordania y Colombia.