miércoles, 24 de noviembre de 2010

Una sonrisa para Haití


Desde las primeras semanas siguientes al seísmo, en medio del caos total, Tierra de hombres-Ayuda a la infancia (Tdh) en colaboración con la organización Payasos sin Fronteras-España organizó pequeños talleres de actividades y propuso espectáculos en todas las comunidades en las cuales trabaja Tdh, ofreciendo así algunas horas de diversión y de risas a los niños, niñas, familiares y comunidades. Esta aproximación ha tenido un gran éxito: en un primer momento, sorprendidos, los haitianos habían seguido rápidamente el juego de las bromas y de las acrobacias de los payasos.
Gracias a esta bella experiencia, 8 meses después, Tdh en colaboración con  Payasos sin Fronteras-USA ha organizado cursos de formación con los técnicos del circo para los formadores de Tdh, monitores y grupos de niños de los centros de tiempo libre comunitarios y colaboradores asociados. Según Ana Zastrow de Payasos sin Fronteras-USA, “El objetivo de este proyecto era nuevo para Payasos sin Fronteras. Normalmente hacemos muchos espectáculos en las comunidades, llegamos, actuamos y nos marchamos. En esta colaboración con Tdh hemos hecho espectáculos con la gente y un paso más, para la gente. Me ha gustado mucho, ha sido fantástico
Los niños y niñas, así como los adultos de la comunidad, han sido directamente implicados en los juegos de los payasos y han podido participar también como actores en los diferentes espectáculos que han clausurado esta nueva misión: “Hemos tomado la iniciativa de fundar un club para los niños y niñas  porque a la salida de la escuela y durante las vacaciones, los niños/as  no hacen más que quedarse en la calle, y eso no es seguro para ellos. Gracias a Tdh y a los payasos hemos aprendido muchas cosas que no conocíamos y que vamos a continuar practicando con los niños/as  para tenerlos ocupados durante su tiempo libre”, comenta Jean Fritznel Duprevil, presidente de la Organización para el desarrollo de Ciudad Delmas.
Gracias a esta formación de formadores de Tdh y de los animadores, la misión de los payasos no termina allá. Actualmente cada uno tiene un poco de payaso en él. Ceridor Hervens, formador de Tdh explica: “En el marco de nuestro trabajo, hemos recibido sesiones de formación en las cuales hemos aprendido a trabajar con la cabeza, el corazón y el cuerpo. Actualmente, gracias a los payasos hacemos todo sonriendo. Hemos podido asociar los nuevos métodos a las actividades que desarrollamos con los niños y niñas”.