martes, 26 de octubre de 2010

El aviso de los expertos - El mercado mundial de los niños y niñas hambrientos

La llegada de alimentos terapéuticos listos para consumir para los casos de malnutrición extrema ha sido un gran progreso. Por desgracia, el sector agroalimentario, en busca de nuevos mercados, intenta imponer sus productos para los casos menos graves.
La lactancia materna exclusivamente, durante los seis primeros meses de vida, continúa ganando terreno en los países en desarrollo. Después de más de 30 años de lucha llevada a cabo por profesionales de la salud y la sociedad civil, este éxito es frágil. La industria alimentaria, a la que le merece más la pena promocionar las leches artificiales para la nutrición, busca actualmente nuevos mercados.
La voluntad de la industria alimentaria es introducirse en el mercado de la alimentación infantil. Y es la que interviene en el Alimento Terapéutico listo para consumir (ATPE), todavía escrito en singular, pero hay riesgo de que más adelante tome formas –e indicaciones de utilización- más variadas.
El concepto de este producto industrial –creado al principio para tratar la Malnutrición Severa Aguda (MAS) mientras se conserva el apetito del niño - representa un importante avance en salud pública. El ATPE permite en efecto, cuidar de forma ambulatoria (en casa con consultas semanales en el centro de salud) a los niños/as, que si no tendrían que ser hospitalizados por períodos de 3 ó 4 semanas. Alrededor de las tres cuartas partes de los niños/as con MAS pueden ser cuidados fuera del hospital; para la cuarta parte restante les queda el tratamiento hospitalario. Curarse en su casa, en su comunidad es una mejoría incontestable, pues el hospital, aunque cuida y cura, es desgraciadamente también un lugar de posibles contagios de enfermedades infecciosas que se contraen específicamente en el medio hospitalario. Otra gran ventaja de esta nueva aproximación terapéutica, es que permite cuidar a los niños/as a pesar de la pobreza de sus familias o de la distancia de las estructuras sanitarias. Esta forma de tratamiento de la malnutrición aguda severa permite aumentar ampliamente la cobertura terapéutica.  Más información.

Por Jean-Pierre Papart y Michel Roulet, especialistas en nutrición y salud materno-infantil de Tierra de hombres (Tdh).Traducción del artículo publicado en “Le Temps” el 24 de septiembre del 2010.