jueves, 8 de julio de 2010

Haití: poner fin a los abusos en las adopciones internacionales

En los orfanatos 7 niños/as de cada 10 tienen parientes vivos. La ley debe impedir el tráfico infantil bajo la tapadera de adopción en Haití, y los organismos de protección de la infancia deberán tomar parte en la vigilancia de la oficina nacional de adopciones que se va a crear. El experto de Tierra de hombres (Tdh) regresa con una misión que le permite reencontrar actores claves, ante el examen que ha hecho el Senado haitiano de la ley sobre adopciones. Tdh procura cuidados y protección a 30.000 niños y niñas y a sus familiares, cerca del epicentro del terremoto de enero y en el sur, a donde se han dirigido unos 50.000 refugiados.

“El 70% de niños/as que se encuentran en instituciones haitianas, a menudo llamadas guarderías u orfelinatos, tienen al menos un pariente biológico vivo” evalúa Marlene Hofstetter, jefa de los servicios de adopción de Tdh a su regreso de la misión. En relación con las agencias internacionales relacionadas, ella se ha esforzado en convencer a los senadores y a otros responsables haitianos para reforzar el proyecto de ley para poner fin al comercio de niños. Es preciso incluir en la ley una evaluación social de la familia biológica, antes de autorizar la adopción. Después del seísmo y del caos que siguió, cerca de 1.800 niños/as han sido objeto de evacuaciones a Canadá, Estados Unidos, Francia, Países Bajos o Suiza, sin que los procedimientos de adopción estén claramente terminados. Marlene Hofstetter pone el dedo en la llaga: “Se informa rara vez a los parientes de los niños haitianos que la adopción internacional rompe los lazos con la familia biológica y creen que los niños regresarán a su lugar de origen al alcanzar la edad adulta”.

En los orfelinatos próximos al epicentro del terremoto, Tdh ha documentado los casos de 438 niños/as, a fin de prevenir las desapariciones, evaluar el nivel de acogida, buscar eventuales lazos familiares, conocer las causas de su situación o abandono y definir el apoyo que hay que dar a las familias por acoger a sus niños.

Muchas chicas y chicos sufren abusos y tropelías tanto en el interior como en el exterior de la familia. La catástrofe sísmica ha incrementado todavía más la fragilidad de los menores. Basada en la experiencia y en los instrumentos ya probados, tierra de hombres dio en junio en la isla dos seminarios de formación a organizaciones humanitarias suizas y extranjeras para prevenir cualquier forma de abuso y de violencia en los menores. En los departamentos del Oeste y del Sur, Tierra de hombres ayuda a las familias afectadas en cuatro campos de actividad:
- Cerca de 17.000 personas han recibido ya un refugio o bienes de primera necesidad (kits de higiene, bidones para gasolina, utensilios de cocina, cocinas económicas de carbón, mosquiteras o toldos)
- Más de 4.500 personas se benefician de acceso al agua potable y gestionan sus redes de agua con comités comunitarios: se han construido 500 letrinas, 400 personas han sido formadas en higiene.
- Cerca de 9.000 niños/as y madres han sido objeto de un examen nutricional, de los cuales dos tercios eran menores de 5 años: 300 niños/as gravemente desnutridos han sido tratados.
- 2.000 jóvenes entre 6 y 12 años han podido ser registrados y toman parte de las actividades de expresión y movimiento mirando por su desarrollo psico-afectivo, en 8 centros comunitarios; 145 niños disponen de un seguimiento individual de protección, en concertación con otras organizaciones especializadas.