viernes, 9 de julio de 2010

Adopción: los Estados reunidos en La Haya admiten la existencia de comercio de niños y niñas en la adopción internacional

La Comisión Especial de La Haya, una especie de Asamblea General de los Estados que ha ratificado la Convención de La Haya sobre la adopción internacional ha llegado a su fin después de 9 días de debates intensos y apasionantes. Estos debates y las resoluciones que han seguido tendrán ciertamente un impacto importante en la protección de los niños privados de familia y servirá, esperemos, para mejorar las prácticas de adopción en un futuro. Por primera vez en la historia de la Convención, en efecto, los Estados han admitido la existencia de raptos, ventas y tráfico infantil en el marco de la adopción internacional y han debatido abiertamente este asunto –una oportunidad histórica creada por la Oficina Permanente pero también por los Estados que son la vanguardia de la adopción ética, tales como Alemania, Australia, Bélgica, Canadá. Estos Estados son poco numerosos, pero son los primeros de la clase en sus declaraciones y en los hechos.

En el transcurso de los debates, Tierra de hombres (Tdh) ha defendido los derechos de la infancia y de sus padres y madres en La Haya con la declaración siguiente:

1.El número de intermediarios, es decir, de agencias acreditadas para la adopción debe estar necesariamente limitado de acuerdo con el número de niños disponibles para su adopción y de su situación en cada país de origen. Autorizar un número importante de intermediarios crea una situación malsana de competición entre los implicados y de presión sobre los países de origen para “conseguir más niños/as”. Tdh defiende pues una responsabilidad conjunta entre Estados para que por un lado el país de acogida pueda prever un procedimiento de autorización a los intermediarios acreditados para trabajar en un país donante concreto y, por otro lado, el país de origen pueda también limitar el número de intermediarios. Hay que señalar que los Estados Unidos no disponen de este procedimiento con lo cual no regula el número de intermediarios por país. Esto crea una situación de demanda excesiva de menores que en la práctica es una puerta abierta para toda clase de tráfico.

2.El principio según el cual las adopciones no deben dar lugar a ningún beneficio indebido, debe mantenerse y elevarse al estatus de regla común no derogable. Si los abogados americanos están autorizados a ocuparse de las adopciones y a sacar un beneficio, lo que nosotros lamentamos, deberán ser aceptados y autorizados en base a la posibilidad de que sea un hecho el hacer pasar estos dossieres bajo su cuota “pro-bono”. No harán pagar más que lo esencial y nunca sacarán beneficio.

3. Existe una tendencia perniciosa a nuestro parecer, que es la de considerar la adopción internacional como la única alternativa posible cuando la adopción nacional no es factible. Esto es contrario al principio de subsidiaridad afianzado en la Convención de La Haya que prevé colocar al niño dentro de su familia extendida, en una familia de acogida o cualquier otra alternativa antes que la adopción internacional. Estas alternativas son simplemente ignoradas o denigradas por algunos de los actores de la adopción internacional a fin de aumentar el número de niños adoptables en el extranjero. Tdh denuncia estas prácticas que contribuyen a satisfacer las expectativas de beneficio a través de la adopción internacional y la creciente demanda del “mercado de adopción”. Consideramos que existen buenas opciones en el país para la adopción nacional y que estas prácticas endógenas de acogida y de responsabilidad comunitaria deben reforzarse.

La Comisión Especial de La Haya ha decidido en base a una iniciativa de las autoridades australianas, crear un grupo de trabajo que se va a ocupar de los abusos, del tráfico y de las disfunciones que envuelven a las adopciones internacionales. Tierra de hombres ya ha sido invitada a participar en este grupo. Esperemos que esta herramienta suplementaria nos ayude a defender los intereses superiores de los niños/as en la adopción.

Al término de estos nueve días de sesiones, Marlene Hofstetter, especialista en adopciones de Tdh, se siente aliviada. La posición de Tierra de hombres es cada vez más reconocida y está fuertemente apoyada por los Estados citados más arriba. Marlene es también consciente del trabajo que nos espera y de nuestras responsabilidades: “Un trabajo importante nos espera a fin de poder garantizar a cada niño sus derechos y su dignidad en el proceso de adopción que le concierne. El niño no ha pedido nada, son los adultos los que deciden por él, a ellos hay que pedirles responsabilidades”.

Publicado por Darcissac, Marion 2 de julio del 2010