martes, 19 de junio de 2018

Los niños y niñas empleados normalmente en la industria del automóvil y de la electrónica


Investigaciones llevadas a cabo por Terre des hommes – Holanda (Tdh – Ayuda a la infancia) sobre la industria minera mundial de mica, mineral con brillo y propiedades refractarias y aislantes únicas, que se usa habitualmente en la industria de automóvil y de electrónica. La industria minera de la mica ha recurrido en gran escala al trabajo infantil y la demanda de ese mineral no hace más que crecer. Es indispensable una aproximación conjunta de los gobernantes, empresas y ONG.
En su informe, «La industria minera de mica en el mundo y el impacto sobre los derechos de la infancia», Tdh examina el volumen de producción de mica en 20 países y la violación de los derechos de la infancia durante su extracción.  La extracción de mica en hojas, el tipo de mica utilizado en electrónica, constituye un trabajo intensivo, trabajo que es realizado por los más pobres y sus hijos e hijas. En India, Madagascar, China, Sri Lanka, Pakistán y Brasil es donde el riesgo de violación de los derechos de la infancia en las minas de mica es más fuerte. India y Madagascar, con hasta el 90% de minas ilegales son los principales exportadores de mica en hojas del mundo. Solo en India, más de 22.000 niños y niñas trabajan en las minas de mica. Las condiciones de trabajo en las minas ilegales son duras. Los colapsos no son raros. El polvo de mica liberado durante el provoca silicosis pulmonar.
La mica forma parte de 15.000 componentes de los coches
La industria de la electrónica (incluyendo los componentes electrónicos de los coches) es el mayor comprador de mica con el 26%, seguido por la industria de la pintura y de revestimientos con el 24%. La mica es utilizada en aparatos eléctricos tales como secadores de pelo, y maquinillas de afeitar, pero también en los smartphones, en los ordenadores portátiles, PCs y todo lo que contengan circuitos impresos. Uno de los constructores de automóviles interrogado ha identificado la presencia de mica en 15.000 piezas de automóvil. La mica sintética, que se utiliza principalmente en la industria cosmética, representa un 10% del mercado. Los análisis muestran que la mica sintética no constituye por el momento una alternativa viable.
Sector privado
Según Aysel Sabahoglu, de Tdh: «Es chocante ver cómo las empresas ignoran mayoritariamente el hecho de que sus productos contienen una materia prima extraída por niños y niñas.  Algunas empresas que son conscientes de ello no ponen en marcha ninguna estrategia para remediarlo. Son necesarios muchos más esfuerzos y presiones para crear minas legales donde los adultos puedan trabajar con total seguridad por un salario equitativo y que sus niños y niñas puedan frecuentar la escuela».
Ahora es el momento para que las empresas de electrónica y del automóvil en particular, tomen medidas. Tdh pide a estas empresas que efectúen las verificaciones necesarias a nivel de su cadena de aprovisionamiento con el fin de asegurar la procedencia de la mica que utilizan en sus productos. Las empresas no deberían aceptar recursos procedentes del trabajo infantil y deberían desterrar a los proveedores que recurren al trabajo infantil.
Tdh ha recurrido al Stichting Onderzoek Multinationale Ondernemingen (SOMO) para llevar a cabo esta investigación que se ha realizado en colaboración con Tdh. 
Fuente original: http://bit.ly/2yoia93
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jueves, 14 de junio de 2018

Asia: luchar contra la explotación infantil en la industria del algodón


Los niños y niñas que trabajan en las cadenas de valor mundiales están entre los más vulnerables del mundo. Sea en agricultura, en producción industrial, en extracción de minerales o en servicios, nosotros los consumidores del producto final, estamos implicados. Por eso Terre des hommes - Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia) apoya y protege a la infancia en riesgo o afectados por la explotación, además de procurar condiciones de trabajo decente para jóvenes.
Ciento cincuenta y dos millones de niños y niñas en el mundo son explotados, de los cuales 72 millones en actividades peligrosas  (Organización Internacional del Trabajo (OIT), 2017). En India, el salario diario de un menor que trabaja hasta doce horas diarias en condiciones extremas en una granja de granos de algodón es inferior a 1,50 $. «Los niños y niñas que viven en medios desfavorecidos a menudo solo pueden elegir trabajar para apoyar económicamente a su familia», nos confía Anna Lazar, delegada de Tdh en India. «Los niños y niñas a menudo trabajan en condiciones de inseguridad y peligrosas para su salud, las largas horas bajo el sol o expuestos a productos químicos que tiene un impacto negativo para su bienestar y su desarrollo.» Además, los niños y niñas que emigran buscando un trabajo caen a menudo en las garras de traficantes o explotadores sexuales sobre todo las niñas.
Proponer alternativas  
Los niños y niñas y sus familias son el centro de atención de las actividades de Tdh. Además de procurarles los servicios básicos, Tdh anima a los niños y niñas afectados o en riesgo de explotación a dirigirse hacia alternativas adaptadas como la educación o la formación profesional para ellos o sus familias.
Es con este espíritu con el que Tdh ha emprendido un trabajo a todo lo largo de la cadena de valor del algodón en Asia. Según nuestras investigaciones, las condiciones de trabajo en esta industria tienen un efecto nefasto en el bienestar, la protección y el desarrollo de los niños, niñas, jóvenes y sus familias. Nuestra aproximación se concentra en varias etapas de la cadena de aprovisionamiento del algodón en el continente asiático. En India, por ejemplo, nos concentramos primeramente en la producción. En Bangladesh, las fábricas de hilados y las subcontratas de la industria de ropa constituyen los sectores en riesgo. En Myanmar, se impone en el sector textil, en plena expansión, una mayor vigilancia del trabajo infantil.
Marcar la diferencia juntos
«La contribución de las empresas que comparten nuestra visión es esencial si se quiere prevenir la explotación infantil en las cadenas de aprovisionamiento. Estas empresas colaboran con los actores locales y las comunidades para elaborar y poner en marcha soluciones avanzadas que contribuyan a resolver este problema mundial», explica Peggy Herrmann Ljubicic, responsable del programa de lucha contra la explotación infantil de Tdh. Una cooperación con los actores de la oferta y la demanda de la cadena de valor del algodón permitirá alcanzar soluciones duraderas: por un lado, actividades adaptadas a los niños y niñas y a sus familias (mejora de los medios de subsistencia, ofrecer formaciones profesionales y apoyo de las comunidades); por otro lado, colaboración con las empresas para establecer fundaciones que impongan sobre todo la integración de los derechos de la infancia en las políticas de transparencia y códigos de conducta con respecto al trabajo infantil.
Para poner fin a la explotación infantil en la cadena de valor mundial se necesita ante todo un esfuerzo colectivo. Es así como hemos conseguido reducir la distancia entre los consumidores y los productos, los dos extremos de la cadena de valor, con la ayuda de soluciones innovadoras y contextuales. Con ocasión del Día Mundial contra el Trabajo Infantil, no nos olvidamos de los niños y niñas explotados en el mundo. Juntos podemos marcar la diferencia.
Fuente original: http://bit.ly/2ya386N 

lunes, 11 de junio de 2018

Panamá: adaptar la justicia a los niños y niñas


Terre des hommes – Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia), líder mundial en materia de promoción de la justicia juvenil restaurativa, co-organiza el Congreso Mundial 2018 sobre la justicia para los niños y niñas. Uno de los objetivos: sensibilizar a los diferentes profesionales en la importancia del estatus de los menores en estos procesos. En Panamá, Tdh ha puesto en marcha este objetivo en la justicia llamada “indígena”, invitando a los actores de las comunidades a adoptar sus sistemas de justicia a los niños y niñas y a los jóvenes.
Los niños y niñas deben seguir siendo niños y niñas ante la justicia  
En la mayoría de los países de América latina, coexisten dos sistemas de justicia: el sistema del Estado y el sistema indígena ancestral. En el seno de las siete comunidades   indígenas de Panamá no existe ningún procedimiento específico para los menores: aunque sean menores, la ley costumbrista considera que estos últimos deben ser tratados como adultos. Nosotros nos estamos entrevistando con los jefes de las comunidades indígenas panameñas, que se han mostrado interesados por la puesta en marcha de un sistema de justicia adaptado a los niños y niñas y basado en el derecho.
Un proyecto innovador que reúne a todos los actores vinculados
La justicia juvenil restaurativa tiene como fundamento restablecer los lazos rotos entre el autor de la infracción y la víctima o la comunidad. Para identificar los medios para conseguir este objetivo hemos organizado 20 talleres con 640 jueces tradicionales y representantes de la autoridad de las siete comunidades indígenas y 110 estudiantes indígenas de universidades de Panamá en 2017. Los participantes que provienen de diferentes horizontes han aprendido primeramente los dos sistemas de justicia y han reflexionado juntos sobre las formas de desarrollar los sistemas para garantizar el respeto de los derechos de la infancia.
«Este proyecto es innovador pues muy pocos eventos fomentan la participación de los jóvenes indígenas de las diferentes comunidades», declara Yanisbeth Daira González, estudiante de la Facultad de Derecho de la Universidad de Panamá.
Hacia el desarrollo a escala regional de este proyecto   
En colaboración con la Fundación para la Promoción del Conocimiento Indígena (FPCI), hemos organizado un Semanario nacional sobre justicia juvenil indígena, que ha atraído a más de 130 participantes: los representantes de la autoridad de las siete comunidades indígenas, estudiantes y especialistas internacionales en justicia juvenil. Los participantes han intercambiado oportunamente buenas prácticas para mejorar la protección a la infancia y a la adolescencia indígena en conflicto con la ley, conforme a la Convención relativa a los derechos de la infancia. Este proyecto piloto realizado en Panamá ha servido de trampolín para nuevas iniciativas con vista a un despliegue a escala regional.
Visionad el vídeo completo sobre nuestros proyectos de justicia juvenil.
Fuente original: http://bit.ly/2y1VjQq

lunes, 4 de junio de 2018

Los medios sociales al servicio de los niños y niñas emigrantes


¿Cómo proteger mejor a los niños y niñas emigrantes gracias a las redes sociales? Este es el tema escogido por Terre des hommes – Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia) para el Hack 4 Good, su primer Hackathon.
Contracción de "hack" et "marathon", un hackathon es un evento en el cual los equipos desarrollan soluciones a una problemática dada en un corto período de tiempo. Del 13 al 15 de abril de 2018, 13 participantes provenientes de Siria, Camerún, Irán e incluso de Sudán se han reunido durante el fin de semana en Ginebra para elaborar soluciones innovadoras con ocasión del Open Geneva, un Festival de 30 hackathones sobre Innovación Abierta. Un equipo de cuatro mentores de perfiles complementarios (design thinking, communication, protection, IT) también estaban presentes para ayudar a los equipos.
«La motivación sin fallos de los tres equipos y su remarcada implicación ha permitido la emergencia de ideas variadas que han obtenido la atención no sólo de Tdh sino también del Open Geneva», declara Fleure Maricaux, coordinadora del hackathon. Durante ese fin de semana se han desarrollado tres ideas.
1. Drawing Bridges, Crafting Common Stories: la puesta en marcha de una plataforma web (safe space virtuel) para compartir material creativo (dibujos, música, canciones, etc.) entre los escolares de las comunidades de acogida y los niños y niñas migrantes con el fin de desarrollar la empatía y una narrativa común a largo plazo.
2. MOVE ! «You’re in safe hands»: desarrollo de una aplicación móvil on line de contenido recargable, tal como cartas, léxicos, informaciones legales y guías de primeros auxilios con el fin de dar información a los emigrantes como alternativa a los servicios ofrecidos por los traficantes.
3. Migrant 4 Migrant (M4M): creación de un MOOC (Massive Open Online Course) sobre los derechos humanos, los derechos de la infancia, así como la igualdad de géneros con el fin de favorecer que los jóvenes emigrantes puedan hacer algo y hacer un llamamiento a la gente influyente de la población de origen para que difundan el contenido a través de las redes sociales.
Aunque todos los equipos se han distinguido por su trabajo y por la calidad de sus presentaciones, la elección, aunque difícil, ha recaído sobre M4M que ha sabido integrar las redes sociales a su idea, como sugería el reto. Las próximas etapas incluyen para el equipo ganador un estudio de mercado, sesiones semanales con Tdh y una participación en un Bootcamp de cuatro días en Budapest para seguir desarrollando su idea.
El equipo Drawing Bridges había sido seleccionado durante el Hackathon por Open Geneva y ha podido presentar su idea en Ginebra ante los inversores, empresarios, innovadores y académicos, paralelamente a otros siete equipos de los 30 hackathones del Festival.
Fuente original: http://bit.ly/2LlJeHK

jueves, 31 de mayo de 2018

Albania: aligerar la carga de las familias que entran en el país


En Albania, la situación socioeconómica empuja a la población a migrar. Estos últimos años, el número de migrantes que vuelven al país ha aumentado considerablemente, decenas de miles de albaneses han visto rechazado el asilo en los países de la UE. Numerosos niños y niñas repatriados y sus familias tienen dificultad para rehacer su vida en Albania. Terre des hommes – Lausana (Tdh- Ayuda a la infancia) les ayuda en su día a día.
Nos encontramos en un rastrillo en el centro de la ciudad de Lezhë, un municipio en el norte de Albania. Alma y su marido Agim, que forman parte de la comunidad egipcia de Albania, saludan cortésmente a los clientes delante de los calcetines y gorros de su puesto. Sus sonrisas esconden los vestigios de un duro viaje: partieron para volver a empezar en Europa del Oeste y han sido obligados a quedarse en Albania.
La familia ha abierto este pequeño comercio gracias al apoyo de Tdh, que ofrece hasta 500 euros a los emigrantes repatriados. En 2017, 80 familias albanesas han aprovechado esta ayuda financiera, una cifra que todavía será mayor este año. Gracias a esta clase de apoyo, los emigrantes que vuelven no deben comenzar su vida de cero. Además de mejorar sus condiciones de vida, la ayuda refuerza la confianza en sí mismos y facilita su reintegración social. «Esta actividad nos permite ganar un poco de dinero para la alimentación y el material escolar de nuestras hijas y si conseguimos ahorrar un poco, quizás un día podamos tener nuestra propia casa», declara Agim.
Gracias a Tdh, las chicas han podido aprovecharse de un apoyo psicológico y de medidas de inserción social al regresar a Albania. En 2017, 2.700 niños y niñas y 380 familias han podido participar en las actividades de nuestros cuatro centros comunitarios de Albania para desarrollar sus competencias, asegurar una reinserción tranquila y prevenir la emigración de riesgo. «Es un lugar donde las familias repatriadas y las familias que piensan emigrar pueden compartir sus experiencias y sus inquietudes», explica Lindita Marku, representante de uno de los centros. Actualmente, Alma y Agim prefieren mirar al futuro esperando que sus adolescentes encuentren un buen empleo en el país.
Esta familia albanesa no es la única que ha vivido esta experiencia. Mal preparada, la migración provoca peligros y vuelve a los niños y niñas vulnerables. Pero no va a disminuir mientras las perspectivas de futuro en el país no sean favorables. El aumento del número de solicitantes de asilo albaneses estos últimos años coincide con la “crisis” de los refugiados en la Unión Europea. La gran mayoría de los migrantes son considerados como emigrantes económicos y su petición es denegada. Vincent Tournecuillert, director del programa Migración de Tdh para Europa, explica: «Nosotros no discutimos la legitimidad de expulsar a los emigrantes cuya demanda de asilo ha sido denegada. Lo que pedimos, es una serie de servicios apropiados que aseguren la dignidad de las condiciones de regreso. Los derechos de la infancia deben ser tenidos en cuenta para garantizar una repatriación segura y adaptada a los niños y niñas».
Tdh se compromete a continuar aligerando el fardo de los repatriados que deben empezar de cero. Dicho esto, en primer lugar deberán movilizarse recursos locales e internacionales para asegurar una protección apropiada a los niños y niñas emigrantes.
Fuente original: http://bit.ly/2xwf4PP

martes, 29 de mayo de 2018

Un “viaje hacia la vida” bajo la mirada de periodistas


En el marco del programa de atenciones médicas especializadas de Terre des hommes – Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia), más de 200 niños y niñas son operados en Suiza cada año.  La vuelta de un “viaje hacia la vida” no es como las demás:  la de Fatimatou, diez años se ha desarrollado bajo la atenta mirada de periodistas.
Tenía ganas de seguir el recorrido de un niño o niña de la casa de convalecencia de Terre des hommes Valais, adulaba Chantal Dervey hace un momento. Fotógrafa de la redacción de Aigle del periódico 24 heures, pasa a menudo cerca de la casa de Massongex. Ella se pregunta sobre el recorrido de vida de los niños y niñas que ve jugar bajo la cubierta. ¿Quiénes son sus familias? ¿Cómo viven la ausencia de sus hijos e hijas?
Tras los pasos de Fatimatou
Chantal se puso en contacto con su colega Flavienne Wahli Di Matteo. Juntas, hablan con el redactor jefe del periódico: ellas realizarán un gran reportaje sobre el recorrido de un niño que sufre una cardiopatía. Poco antes del verano, Carlos Royo, médico del programa de atenciones médicas especializadas de Tdh, descubre sobre la mesa de su oficina una demanda proveniente de Bénin. Fatimatou tiene diez años y vive en Cotonou con su mamá y su hermanita. Hace un año que la familia se prepara para una intervención en Suiza.
En la delegación de Cotonou, cada uno se moviliza para entregar a las reporteras las etapas esenciales a seguir para transferir a un niño a Suiza para operarlo. La aproximación es muy profesional. Sobre el terreno, las periodistas se encuentran con todos los que intervienen en el proyecto. ¡Sobre todo con Fatimatou! La niña está preocupada e impaciente. La presencia de las periodistas añade un punto de excitación a la aventura.
Copos y colchones de plumas.
A Fatimatou le da miedo el frío. Ella imagina las montañas, la nieve. Descubre con delicia el confort de los colchones de plumas. Las periodistas la acompañaron durante los dos meses de su hospitalización en el CHUV con el profesor René Prêtre – cirujano cardíaco y miembro de nuestro Consejo en la fundación – y durante el regreso a su país. Ellas harán un reportaje magnífico, desgranado en cuatro ediciones. Fatimatou recordará cada segundo de este viaje. «Estoy contenta de ser una niña de Tdh. Para mí es un sentimiento de alegría. Cuando sea mayor seré doctora y volveré a la Casa de Massongex. A mí me ha salvado alguien, ahora yo también quiero salvar a alguien.»
El reportaje de 24 horas lo podéis descubrir aquí.
Fuente original: http://bit.ly/2ky4rmk

lunes, 21 de mayo de 2018

El monzón en Cox’s Bazar: «Todo puede colapsar en un instante»


850.000 rohingyas refugiados en Bangladesh afrontan las primeras lluvias en tiendas de campaña. El próximo Monzón representa un reto humanitario de gran envergadura en el campo de Kutupalong, donde la situación sanitaria va empeorando e impacta en la salud de los niños y niñas ya vulnerables. En este contexto de crisis, Terre des hommes – Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia) se prepara para las inclemencias y los ciclones, que tienen fama de devastadores en la región.
Al sureste de Bangladesh, se está esperando precipitaciones y ciclones de afamada virulencia sin parangón de abril a septiembre. Las sucesivas inundaciones en las rutas de acceso al campo de Kutupalong, a veces estrechas pistas de tierra deslizante, van a complicar la llegada de la ayuda a los 850.000 rohingyas que han huido de la violencia en Birmania. El 91% de ellos dependen actualmente del aprovisionamiento humanitario. Las familias próximamente van a tener que afrontar tres grandes problemas: acceder a la comida, dormir secos y resistir a las epidemias.
La malnutrición es el problema de salud número uno actualmente en el campo. 400.000 niños y niñas viven allí. La cuarta parte de ellos está desnutrido y la mayoría tienen menos de cinco años. «Hemos formado a un centenar de jóvenes rohingyas para identificar los casos importantes. Ellos recorren el campo todos los días e informan a estos niños y niñas sobre uno de nuestros siete centros de nutrición. En este momento se les hace un seguimiento a unos 2.000 y 3.000 niños y niñas enfermos», explica Martin Morand, nuestro experto en urgencia humanitaria. Las dificultades de acceso a la alimentación a causa de las inclemencias del tiempo y de la ausencia de diversidad alimentaria a su disposición aumentan los riesgos de malnutrición agua y de defunciones en una población ya vulnerable.
Los vetustos refugios en los cuales viven los rohingyas corren el riesgo de degradarse rápidamente. Están hechos de una simple estructura de bambú apoyada en el suelo, recubierta con una lona de plástico a través de la cual corre el agua. «Es difícil saber de antemano qué refugio va a resistir y cuál no, pues es el primer monzón para este campo superpoblado. Lo que es cierto, es que va a ser una catástrofe. Todo puede colapsarse y volar en un instante. No hay allí fundaciones, no se puede construir en firme. Estamos consolidando nuestros centros de salud y de acogida de los niños y niñas para ofertar refugios sólidos para cuando los refugios más precarios se derrumben», detalla Martin Morand.
Tenemos reservas de colchones, kits de higiene y alimentación desecada, y también  material médico contra el cólera, las diarreas agudas y el dengue. Tdh supervisa la construcción de letrinas y pozos e insiste en las campañas de lavado de las manos para prevenir epidemias.
Los rohingyas también necesitarán cuerdas, bambú y lonas después del paso de los ciclones. «Estamos reuniendo estas cosas. Equipos de confianza podrán gestionar el acceso al material en el caso de que los vehículos de avituallamiento no puedan acceder a la población», precisa Martin Morand.
Fuente original:  http://bit.ly/2kdbzVd

lunes, 14 de mayo de 2018

Siria: lo que queda por hacer


Tuvo lugar en Bruselas el 24 y 25 de abril, la segunda conferencia internacional sobre el futuro de Siria y de la región. Una ocasión para Terre des hommes – Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia) de recordar en Bruselas las necesidades urgentes y los gritos de los niños y niñas afectados por la crisis siria.
Sobre el terreno, los desafíos son inmensos. Tanto en Siria como en los países limítrofes, los niños y niñas conviven con la inseguridad, la pobreza, la ausencia de futuro. No se les ha escatimado ninguna forma de violencia.
En los países vecinos, Líbano y Jordania, Tdh ha puesto en marcha  un nuevo proyecto* para apoyar a los niños y niñas más vulnerables y a sus familias. Antes de comenzar nuestras actividades, evaluamos las necesidades de las poblaciones sobre el terreno.
Abu Ahmed**, sirio nacido en Idlib, se ha instalado con su mujer y con sus siete hijos e hijas en un campo de la llanura de Bekaa, en el Líbano, desde 2014. Desde su tienda se ven las montañas que delimitan la frontera con Siria.
Toda la familia vive en este barrio de chabolas al lado de un centenar de otros refugios que comparten una parcela de tierra en medio de los canales de riego. Abu Ahmed paga 400 dólares por su trocito de tierra al propietario libanés que se lo alquila. A esto se añade los costes de la electricidad.
Abu Ahmed ante su refugio con uno de sus siete hijos
«Nosotros hemos pasado de todo a nada», resume Abu Ahmed, con aspecto fatigado. Este antiguo carpintero no puede ejercer su oficio en Líbano, le falta el permiso de trabajo. Podría encadenar pequeños empleos no declarados, pero no tiene ya fuerza ni física ni moral. Mientras tanto es su hijo mayor, de 15 años, quien toma el relevo . Trabaja como temporero en las explotaciones agrícolas o como almacenero en una fábrica de aluminio, expuesto diariamente a los pesticidas y otros productos químicos. La familia vive de sus 30 dólares de sueldo semanal y de las ayudas humanitarias que reciben.
Sobre los siete hijos de Abu Ahmed solo tres van a la escuela. «¿Por qué? Porque la escuela está lejos, es preciso pagar el transporte, está por encima de nuestras posibilidades», nos explica. De momento, en el campo no hay apoyo escolar, ni actividades psicosociales para los menores. Padres, hijos e hijas no tienen otra cosa que hacer que aceptar trabajar en los campos y esperar la llegada de tiempos mejores.
A través de sus actividades en la llanura de Bekaa, Tdh propone hacerse cargo de los niños y niñas más afectados por la crisis siria, sean sirios, palestinos o libaneses. En colaboración con un colaborador local***, nuestros equipos de psicólogos y de trabajadores sociales aseguran un seguimiento individual psicológico y social a los niños y niñas más vulnerables, proponen actividades de educación informal, recreativas o deportivas y sensibilizan a las familias en la necesidad de proteger a los niños y niñas.
Nuestro objetivo: que los niños y niñas de Abu Ahmed y otros cientos, tanto en Líbano como en Jordania, puedan llevar una vida de niño o niña como cualquier otro en el mundo, divertirse, reír y soñar con un futuro posible.
*Proyecto en Líbano y Jordania, con los fondos de la AFD y la participación financiera de la UE. El presente documento ha sido elaborado con la ayuda financiera de la Unión Europea. Las opiniones aquí expresadas no deben considerarse en ningún caso como un reflejo de la posición oficial de la Unión Europea.
**El nombre ha sido cambiado 
Fuente original: http://bit.ly/2GfY5Ax

viernes, 4 de mayo de 2018

Sudán del Sur: prevenir la malnutrición en un conflicto que provoca hambruna


Sus campos son terrenos de guerra, numerosos habitantes de Yei, en Sudán del Sur, trabajan un pequeño trozo de tierra para poder subsistir en el centro de la ciudad. Terre des hommes – Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia) apoya a las familias con huertos urbanos para prevenir la malnutrición infantil. Reportaje.
El 4x4 traquetea por el camino de tierra rojiza. Alrededor, un verde brillante domina bajo el sol de la mañana. «La región de Yei era el granero de Sudán del Sur», nos cuenta  Ladu Jackson, empleado  de Tdh. «También era un enclave comercial».
El granero del país ahora es tierra de guerra. Y Yei, una ciudad asediada. El conflicto que estalló en 2013 ha sumergido al Estado más joven del planeta en una grave crisis alimentaria. Seis millones de personas, o sea, la mitad de la población, están afectados. «Al principio de la guerra civil estábamos protegidos, pero el frente se desplazó hacia aquí en 2016», prosigue Ladu. Más de 200.000 personas, de las cuales el 15% son menores, sufren actualmente malnutrición aguda o están afectados por la inseguridad alimentaria de la región.
Pillajes y exacción
El coche se para en el patio de una casita. Una mujer de aspecto fatigado trabaja su trozo de tierra. La llamaremos Sofia*, ella con sus hijos de 15 y 16 años forman parte del millón de refugiados sur-sudaneses en Ouganda. La frontera se encuentra a solo 57 kilómetros. «Pero el viaje por la selva es demasiado peligroso», dice ella.
Sofia y sus hijo e hija, Anna et Roger ahora pueden hacer dos comidas al día
Las fuerzas del gobierno han aislado la ciudad, declarando que cualquier persona que se encuentre fuera del perímetro de “seguridad” de 2,5 kilómetros será considerado como rebelde. Por lo tanto, Sofía y sus hijos no están seguros. Pillaje, violaciones, terror: los beligerantes de los dos bandos tienen en común las exacciones perpetradas sobre los civiles. «Los soldados entraron a la noche y me dieron una paliza delante de mis hijos porque no había nada para robar», recuerda ella. «Nosotros ya no encendemos la luz por la tarde para estudiar», dice su hijo. «No queremos llamar la atención…»
La mayoría de los 350.000 habitantes de Yei la han abandonado, el 70% de las 50.000 personas que la han repoblado desde 2016 huyeron de sus pueblos para vivir en las casas del centro de la ciudad. Como las mujeres que cosechan berenjenas a algunos kilómetros, bajo la luz agobiante del mediodía.
Evitar las carencias
Nosotros apoyamos alrededor de 4.500 familias en Yei. El proyecto de los huertos urbanos ha sido lanzado en colaboración con otra ONG suiza, Eper, presente ya en la región desde hace varios años con un socio local especializado en agricultura. Diez gramos de semillas son suficientes para producir miles de legumbres. «El cultivo de hortalizas tiene la ventaja de necesitar poco espacio y de ofrecer una alimentación rica en nutrientes que previenen las carencias», comenta el asistente del programa de la ONG sur-sudanesa Muwjo Development Organisation (MDO).
Pero en la ciudad faltan terrenos para conseguir la auto-subsistencia y la inflación hace que los productos vendidos en los mercados sean inaccesibles. «Muchos de los alimentos del mercado son importados de Ouganda», explica Rachid. «Los convoyes deben pasar por el norte, por Juba. Esto hace que suban los precios.»
Son las 16 horas. Los dos niños de Sofia vuelven de la escuela para ayudar a regar la huerta y preparar la comida. La segunda de hoy. El año pasado, solo comían una ración diaria. Todavía es lo normal para muchos habitantes de Yei. «Cuando visitamos a las familias, sus hijos e hijas no gozan de buena salud, a menudo se ven signos evidentes de malnutrición», se inquieta Rachid. Los dos adolescentes se alegran por la comida. Esta tarde, será «una sopa de guisantes del jardín.»
Fuente original: http://bit.ly/2rlkwPv

lunes, 30 de abril de 2018

Congreso Mundial sobre Justicia para Niños, Niñas y Adolescentes. Por el fortalecimiento de los sistemas de justicia


Desde este sábado día 28 hasta el día 30, la Casa de la Unesco (París) acogerá el Congreso Mundial sobre Justicia para Niños, Niñas y Adolescentes (NNA). Este congreso que busca fortalecer los sistemas de justicia para los NNA, ha sido organizado por Fundación Terre des Hommes junto al Instituto de Formación Judicial de Bélgica, la Red de Información sobre los Derechos del Niño, la Reforma Penal Internacional, la Defensa de Niñas y Niños Internacional y la Asociación Internacional de Magistrados de la Juventud y la Familia.
Bajo el patrocinio de la UNESCO, este Congreso Mundial sobre la Justicia para los niños, niñas y adolescentes abordará tres cuestiones principales: la tendencia mundial hacia la participación de los niños, niñas, adolescentes y jóvenes en el extremismo violento y las posibles respuestas, la necesidad de formas más efectivas de reducción de la delincuencia juvenil y de la reincidencia, y la mejora de los mecanismos de protección para los niños, niñas, adolescentes y jóvenes vulnerable, incluyendo estrategias de prevención temprana.
Con más de 100 ponentes y 600 participantes, el objetivo es por tanto involucrar a profesionales y partes interesadas con el fin de compartir sus apreciaciones sobre la justicia juvenil y de familia, así como la prevención de la delincuencia y del extremismo violento, con el fin de mejorar la situación de los niños, niñas y adolescentes en todo el mundo.
Fuente original:  http://bit.ly/2vX7Kw7

martes, 24 de abril de 2018

Sudán del Sur: preservar a los niños y niñas de la hambruna que está por llegar


Los expertos afirman que en 2018, el 90% de la población de Sudán del Sur  sufrirá inseguridad alimentaria, de los cuales más de un millón son menores. Para acrecentar las cosechas, aprovisionar los mercados y favorecer el intercambio, Terre des hommes – Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia) distribuye semillas en la ciudad asediada de Yei.
Según las proyecciones del IPC*, más de un millón de niños y niñas van a sufrir malnutrición aguda en Sudán del Sur en 2018. Desde hace dos años la línea del frente se ha desplazado hacia el sur y los campesinos se han visto obligados a huir, dejando las regiones fértiles del país abandonadas. Bajo la presión de los conflictos, los stocks de comida han desaparecido. Los precios de los productos agrícolas suben mientras que la moneda pierde valor día a día.
«Estoy muy preocupado. Las crisis se suceden y la situación no deja de empeorar. Esperamos que desde ahora hasta finales de junio nueve personas de cada diez sufran hambre. La estación agrícola acaba de empezar. Si no se planta nada ahora, vamos hacia una catástrofe», previene Martin Morand, experto en urgencias humanitarias de Tdh.
Hemos distribuido semillas de maíz, de guisantes y de soja a 4.500 habitantes de la ciudad asediada de Yei. Reemplazamos las herramientas perdidas o robadas. Las necesidades en la región son enormes: «La situación es peor en la selva, donde el conflicto es más duro», constata Martin Morand. «Vamos a aprovecharnos de un embrión de acuerdo de paz para contactar con las familias más vulnerables que viven fuera de Yei y que no han recibido nada desde hace más de un año». 
*Integrated food security Phase Classification
Fuente original: http://bit.ly/2qVO6eb
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martes, 17 de abril de 2018

Ofrecer una nueva vida a los niños y niñas gracias al deporte


El 6 de abril fue la 5ª Jornada internacional del deporte al servicio del desarrollo y de la paz. A fin de proteger a los niños y niñas en caso de crisis humanitaria o de situaciones precarias en el mundo, Terre des hommes – Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia) hace hincapié en el deporte, y particularmente en el fútbol, que tiene una influencia psicológica y social muy positiva. Nuestro nuevo embajador Roman Bürki, portero del equipo suizo, comparte nuestra visión. Descubrid nuestras actividades en imágenes.
«El deporte crea vínculos. El fútbol, y también otras disciplinas deportivas, tienen su propio lenguaje. Se comprende de entrada si se es o no parte del equipo. Para mí es un elemento muy importante de la infancia poder atar lazos, poco importa quién eres o de dónde vienes», se entusiasma Roman Bürki, actualmente portero del Borussia Dortmund y embajador de Tdh.
Integración mediante el fútbol en Egipto
En Egipto, la práctica de fútbol no sólo enseña el deporte a los niños y niñas refugiados y a los que provienen de medios desfavorecidos, desarrolla también competencias esenciales para la vida y les ayuda a integrarse y a mirar hacia el futuro. Khozayma Mohamed Mando, entrenador sirio de fútbol constata: «A muchos niños y niñas les falta confianza en sí mismos y se sienten rebajados. Probablemente encuentran muchas dificultades pero poco a poco vuelven a tener confianza en ellos mismos. Me han sorprendido por su comportamiento y su implicación.» Un muchacho sirio de 16 años añade: «Aquí, dejamos de lado nuestra nacionalidad. Somos todos iguales.»
Promoción de los valores en Colombia
En el departamento de Córdoba en Colombia, que acoge a numerosas familias desplazadas del interior del país a causa del conflicto armado, Tdh organiza partidos de fútbol para mejorar la vida de los niños y niñas desfavorecidos. Los partidos se someten al Golombiao, reglas que promueven la no violencia, la igualdad de género y la buena conducta. Para que los menores aprendan equidad e igualdad, se han constituido dos equipos con la misma cantidad de chicos y de chicas y los goles deben ser marcados por turno. Como las reglas son decididas y puestas en marcha con la cooperación de todos, se respetan mucho más. El objetivo del juego no es ganar sino promover el espíritu de equipo.
El proyecto “Move together “ en Rumanía  
Nuestro proyecto Move together en Rumanía se sirve del deporte para estimular el diálogo intercultural y consolidar las relaciones entre los refugiados y las comunidades de acogida. «Muchos rumanos no han tenido nunca contacto directo con los migrantes: jamás les han hablado ni se han encontrado. Deseamos una mayor aproximación entre estas comunidades», explica  Kirsten Theuns, delegada de Tdh en Rumanía y en Ucrania. Así, los niños y niñas de las dos comunidades tendrían ocasión de aprender los unos de los otros, de instaurar un clima de confianza y aprender a confiar en unos y otros.
Fuente original:  http://bit.ly/2ESn8cg