jueves, 18 de octubre de 2018

Crisis de los rohingyas: balance un año después del comienzo


En Bangladesh, más de 900.000 refugiados rohingyas viven siempre en campos superpoblados y mal equipados para hacer frente a las lluvias del monzón. Entre ellos, más del 50% son niños y niñas. ¿Cómo responde Terre des hommes – Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia) a los tres principales peligros que les acechan?
El 25 de agosto de 2017, la violencia extrema estalló contra la minoría rohingya en el Estado de Rakhine, en Myanmar, incitando a cientos de miles de personas a atravesar la frontera para refugiarse en Cox’s Bazar, en Bangladesh. Así, se han reunido con los refugiados que ya habían huido de la violencia durante las últimas décadas. Tdh inmediatamente ha constituido un equipo de intervención de urgencia. Un año más tarde, las personas refugiadas viven todavía en condiciones deplorables. Para reducir las causas de mortalidad como la propagación de enfermedades y mejorar sus condiciones de vida, Tdh responde a los tres principales riesgos que acechan a los niños y niñas en los campos.
*Riesgo no1: la malnutrición
Un año después del comienzo de la intervención, Tdh  prosigue con sus actividades en el campo de la nutrición pues más del 15% de los niños y niñas que viven en los campos sufren malnutrición aguda severa. Tdh dirige siete centros de tratamiento de la malnutrición en el campo de Kutupalong, gracias a los cuales hemos podido acudir en ayuda de más de 35.000 niños y niñas menores de cinco años y a las mujeres embarazadas o en periodo de lactancia. Hemos formado a 140 personas voluntarias comunitarias en los campos para que puedan reconocer los síntomas e identificar los casos de malnutrición en los niños y niñas y en sus madres. Enseguida los difieren hacia los centros de tratamiento de Tdh, donde se les hace un seguimiento y reciben los cuidados de salud apropiados. Las madres en período de lactancia son sensibilizadas sobre los aportes nutricionales que necesitan los bebes para desarrollarse correctamente. Los niños y niñas de seis meses a cinco años reciben alimentos terapéuticos durante diez semanas que les aportarán todos los nutrientes necesarios para volver a tener una buena salud física.
*Riesgo no2: la propagación de enfermedades a causa del monzón
Debido a los deslizamientos de tierra y a las inundaciones provocadas por las lluvias del monzón, la calidad del agua se degrada. El equipo de Tdh ha intensificado sus esfuerzos para tratar las fuentes de agua con cloro a fin de asegurar el aprovisionamiento de agua potable de los refugiados rohingyas y atenuar el riesgo de epidemias. Por otro lado, las letrinas se llenan más rápidamente durante las fuertes lluvias lo que refuerza el riesgo de contaminación y de enfermedades diarreicas como el cólera. Para responder a este problema, Tdh ha centrado sus actividades en la rehabilitación, conservación y vaciamiento de las letrinas, así como el desmantelamiento de las instalaciones inadaptadas. Nosotros trabajamos en estrecha colaboración con la comunidad de los refugiados para mejorar sus prácticas en materia de higiene. Para hacer esto, difundimos mensajes de sensibilización puerta a puerta o durante los eventos comunitarios, mediante obras de teatro por ejemplo. Hasta ahora, Tdh ha cubierto las necesidades de agua, saneamiento e higiene de más de 30.000 refugiados en el campo de Kutupalong.
*Riesgo no3: dificultades para superar las experiencias traumáticas 
Tdh ha formado a alrededor de 1.200 empleados, voluntarios, miembros de la comunidad y adolescentes en las buenas prácticas de protección a la infancia a fin de reforzar sus conocimientos y su capacidad para proteger a los niños y niñas y a los jóvenes. En nuestros seis espacios destinados a los niños y niñas que acogen cada uno alrededor de 500 niños y niñas al día, nuestro personal ofrece un lugar seguro donde pueden beneficiarse de actividades psicosociales que favorecen su desarrollo emocional, sus facultades motrices y su creatividad. «Estos espacios son esenciales para los niños y niñas en un contexto de crisis. Les ofrece la oportunidad de volverse a poner en pie. Verdaderamente es impactante ver cómo la energía es diferente aquí y como los niños y niñas están felices», explica Nicola Griffiths, coordinadora de la protección de la infancia de Tdh sobre el terreno. «Esto también ha tenido un enorme impacto en las personas que trabajan con los niños y niñas. Hemos visto que los menores nos han hecho aprender mucho sobre resiliencia,  sobre algunas capacidades y emociones. Tenemos tendencia a olvidar y a menudo ellos nos lo recuerdan.»
*Perspectivas: apoyo en las comunidades de acogida 
Mientras que en un primer momento, la ayuda humanitaria se ha concentrado en la intervención de urgencia para salvar vidas en los campos, progresivamente pasamos a una aproximación más perdurable destinada a atenuar el impacto de la afluencia de refugiados en las comunidades de Bangladesh. Por eso hemos abierto una nueva base en Teknaf, donde unos 130.000 refugiados viven en los campos en el seno de las comunidades de acogida. Así nosotros podemos aportar una ayuda a la vez a las comunidades de acogida y a los refugiados gracias a las instalaciones de aprovisionamiento de agua y de saneamiento, a un puesto sanitario y a las actividades de protección a la infancia.

lunes, 8 de octubre de 2018

Tsunami en Indonesia: Terre des hommes socorre a las poblaciones afectadas


Un poderoso seísmo provocó un tsunami cuya ola golpeó la isla Celebes, en Indonesia. Unos segundos han sido suficientes para destruirlo todo. Las cifras hablan de más de 1.400 víctimas y de 70.000 desplazados, pero el balance no cesa de aumentar. Cerca de 1,5 millones de personas viven en la región y podrían estar afectadas, particularmente en las localidades de Palu y Donggala. 200.000 de ellos necesitan una ayuda humanitaria urgente. Las autoridades han tocado la alarma y piden apoyo internacional.
Artículos de primera necesidad
A su paso, la ola de varios metros ha destruido casas, escuelas, hospitales, puentes, infraestructuras de agua y de electricidad. Los servicios básicos no están asegurados y las necesidades son enormes. La población se encuentra sin agua, sin comida y sin techo. Los niños y niñas y las mujeres embarazadas están entre las personas más vulnerables en esta clase de situaciones.
Un elemento agravante, es el difícil acceso para la ayuda humanitaria. Los vuelos están sujetos a restricciones, los principales puertos están destruidos y las comunicaciones terrestres están parcial o enteramente dañadas por las consecuencias del tsunami, aislando así a las poblaciones de las zonas más afectadas.
Terre des hommes - Lausana se moviliza 
Vista la extensión de las necesidades, hemos movilizado inmediatamente un equipo de especialistas en crisis humanitarias para preparar una respuesta urgente.  «La amplitud de la catástrofe reclama una intervención inmediata. Debemos cubrir las necesidades básicas de las personas afectadas rápidamente, teniendo en cuenta las necesidades específicas de los niños y niñas en estas situaciones. Nuestra sólida experiencia en este campo no es preciosa», declara Steven Fricaud, director de Ayuda Humanitaria de Tdh. Terre des hommes se pone en marcha para llegar a las personas más afectadas por la catástrofe.
Vuestra ayuda puede salvar vidas
Necesitamos ahora de vuestro apoyo para responder rápidamente a esta catástrofe. Con un donativo de 105.- francos suizos, nos permitís por ejemplo obtener una ayuda clave y distribuir bienes de primera necesidad como cubiertas de lona, mantas y kits de higiene para una familia de 5 personas. Vuestro donativo es extremadamente importante para llevar nuestra ayuda a un máximo de niños y niñas y familia

Fuente original:http://bit.ly/2ykMdva
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miércoles, 3 de octubre de 2018

En la frontera Venezuela-Colombia, «las necesidades son enormes y la respuesta humanitaria casi inexistente»


La crisis que sacude Venezuela obliga a miles de habitantes a abandonar su país. Muchos de ellos, son familias y menores no acompañados que atraviesan la frontera hacia Colombia y se encuentran en condiciones de vida espantosas. Marion Prats, especialista en protección de la infancia en las crisis humanitarias, está sobre el terreno y nos da su testimonio.
El hundimiento de la economía, la hiperinflación, la falta de acceso a la alimentación y a los medicamentos, la ausencia de servicios básicos como hospitales y escuelas, Venezuela está asolada por una crisis política, social y económica. Con la esperanza de huir de esta situación, decenas de miles de venezolanos atraviesan cada día la frontera de su país. Su número varía según las fuentes: 462.000 son registrados oficialmente en Colombia, pero las estimaciones más corrientes hablan de más de un millón. Es altamente probable que la cifra aumente de manera explosiva de aquí a fin de año.
Llegados a la costa colombiana, con solo algunos efectos personales, a menudo de manera irregular, las familias emigrantes se encuentran en situaciones de vulnerabilidad extrema. «La mayoría de estas personas no tienen acceso a la asistencia sanitaria básica y les falta información sobre cómo gestionar su llegada al país. Tienen muchas dificultades para encontrar un lugar donde alojarse y se encuentran durmiendo en la calles o confinados más de treinta en una habitación. Para sobrevivir, deben vender todos sus bienes, realizar pequeños trabajos informales, recurrir al tráfico o cometer pequeños actos delictivos. Las mujeres a menudo no tienen más elección que vender su pelo (para el mercado de extensiones capilares) y prostituirse», nos cuenta Marion Prats, especialista en protección a la infancia en las crisis humanitarias de Terre des hommes – Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia), que se ha dado cita en Villa del Rosario y en Puerto Santander, al norte del país.
Una parte de los emigrantes son menores, muchos de ellos se encuentran solos, sin sus padres. «La situación de los niños y niñas es alarmante. A menudo son obligados a trabajar, a veces desde los seis años, y están confrontados a la estigmatización y a enormes riesgos de violencia sexual sobre todo. Ellos no tienen acceso a la escuela, ni a un alojamiento digno. También hay casos de tráfico, de venta e incluso de alquiler de niños y niñas», prosigue Marion.
A pesar de la gravedad del contexto y de la amplitud de las necesidades, pocas organizaciones están presentes para aportar un apoyo. «Las necesidades son enormes y la respuesta humanitaria casi inexistente. A la gente – sobre todo a los niños y niñas – les falta de todo.» Los equipos de Tdh se movilizan actualmente para sensibilizar al público y a los donantes con el fin de aportar lo más rápidamente posible una ayuda adecuada y proteger a los niños y niñas más vulnerables.
Fuente original: http://bit.ly/2IAJTol

jueves, 27 de septiembre de 2018

¿Y si los niños y niñas vulnerables llegaran a ser vuestros herederos?


En Suiza, seis personas de cada diez mueren sin hacer testamento. Sin documento oficial y sin familia próxima, sus bienes y haberes serán distribuidos a parientes lejanos o al Estado. ¿Por qué entonces no pensar en una alternativa, como un testamento en favor de los niños y niñas? Este es el caso de Thomas*, un empresario de Zurich que ha decidido legar su fortuna a Terre des hommes – Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia) en beneficio de los niños y niñas necesitados.
Thomas ha sacrificado una gran parte de su vida por su trabajo. Hombre de negocios cumplidor, gestionaba una gran multinacional suiza. Durante su vida, raramente hacia donativos a organizaciones caritativas, porque se sentía relativamente poco involucrado.
Contrariamente a su fructuosa carrera, sufrió varios golpes duros en su vida privada. No pudo tener hijos con su esposa. Gravemente enferma ella murió muy joven dejándolo viudo. Estos sucesos reforzaron en Thomas el deseo de contribuir con algo positivo. Su elección fue la ayuda a la infancia.
Los proyectos de Tdh le han convencido por su profesionalidad y su eficacia. «Entre todas las ONG que he encontrado, Tdh es la que me ha dado mejor impresión. Ella me ha propuesto un excelente servicio, ofrece un acompañamiento personalizado y garantiza la confidencialidad», nos había confiado. Él ha decidido inscribir a Tdh entre sus deudos.
La suma recibida después de su muerte ha permitido apoyar nuestras actividades con los niños y niñas en Palestina durante cuatro años. «Hemos podido ayudar a salir de la calle o de situaciones de explotación a más de 3.000 menores y que vuelvan a la escuela. Al acceder a un aprendizaje, ellos devuelven a la sociedad el apoyo que han recibido», subraya Joseph Aguettant, antiguo jefe de la delegación de Tdh en Jerusalén.
*Nombre ficticio
¡Vuestro último regalo será el más hermosos!
Al incluir a Tdh en vuestro testamento, apoyáis a los niños y niñas vulnerables del mundo y les aseguráis un futuro duradero. Nosotros os acompañamos en vuestro proyecto y garantizamos una discreción total. Podéis solicitar gratuitamente la documentación sobre las leyes y las herencias u obtener una simulación de vuestra situación sucesoria en  www.tdh.ch/testament.
Fuente original: http://bit.ly/2OY9qup  

miércoles, 19 de septiembre de 2018

Terre des hommes - Ayuda humanitaria


Los niños y niñas son las primeras víctimas de las catástrofes naturales y de las guerras que arrasan numerosos países, privándoles de poder satisfacer sus necesidades más elementales. Un tercio de los 200 millones de personas afectadas cada año por las catástrofes naturales son niños y niñas según la ONU. Son más de 357 millones los que viven en zona de guerra en 2017, es decir, un niño-niña de cada seis (1), lo que representa un aumento del 75% desde comienzos del año 1990.
La duración de los conflictos, así como la concentración de la violencia en las zonas urbanas hacen que los efectos sobre los niños y niñas y sus familias sean todavía más devastadores. Una investigación francesa sobre los conflictos armados (2) revela en efecto que las guerras se desarrollan cada vez más en contextos urbanos, exponiendo más y más a los civiles y destruyendo sus casas, las infraestructuras hospitalarias y las escuelas.
Estas inquietantes evoluciones van a la par de una degradación constantes del respeto del derecho internacional humanitario. Tanto las familias como los trabajadores humanitarios que acuden a ayudarles son tomados como señales para acceder a las zonas afectadas que son cada vez de acceso más difícil. Más de 4.000 de ellos han sido víctimas de importantes ataques en estos últimos 20años (3).

(1) Informe The War on Children, Save the Chilfren 2018
(2) Instituto de Relaciones Internacionales y Estratégicas 2017
(3) Aid Worker Security Report 2017

Por primera vez en nuestra historia, los proyectos de Tierra de hombres – Lausana en el marco de las crisis humanitarias han sobrepasado el millón de beneficiarios. Destrucciones, epidemias, angustia psicológica: porque las consecuencias de las crisis humanitarias para los niños y niñas son múltiples, la fuerza de nuestra acción en las situaciones de urgencia reside en nuestra aproximación multisectorial. Tres ejemplos:

Irak: bienes de primera necesidad y protección
En Irak, hemos distribuido bienes de primera necesidad a 39.000 familias obligadas a huir de los combates entre las fuerzas iraquíes y el grupo Estado Islámico. Nuestros nuevos espacios de acogida dedicados a los niños y niñas han permitido a 13.000 de ellos reponerse de su estrés psicológico. La primera organización de ayuda a la infancia apoya a las familias cerca de la línea del frente, también Tdh está allí para apoyarles en su regreso. El fin proclamado de la guerra contra el Estado Islámico a finales de 2017 no ha acabado con las necesidades humanitarias de las familias: muchas de ellas han encontrado su casa en ruinas. Ofrecerles un techo es unos de los mayores retos para 2018.

Nigeria: acceso al agua, a la higiene y a la salud
Aún más cerca de las zonas de combate en Nigeria, Tdh ha lanzado una ayuda de urgencia al norte del país, allá donde las necesidades son más acuciantes. Hemos apoyado a 5.300 niños y niñas ayudándoles a reconstruirse después de los ataques de Boko Haram. La violencia desatada por el grupo terrorista ha obligado a 1,7 millones de nigerianos a huir de sus hogares. Frente a los numerosos casos de desnutrición y de cólera, nuestros proyectos se han concentrado en la prevención de las enfermedades, mejorando las condiciones sanitarias. En 2017, hemos instalado puntos de lavado de manos, organizado sesiones de sensibilización a la higiene y mantenido las estructuras sanitarias para más de 26.000 personas. También hemos procurado asistencia a 1.100 niños y niñas malnutridos.

Grecia: alojamiento e integración
Resiliencia, del latín resilire y salire, rebotar y superar. Es el reto de miles de víctimas de las crisis que se eternizan: numerosos niños y niñas nacen y crecen en el exilio. Generaciones de refugiados se encuentran en situaciones de extrema precariedad, como en Grecia, donde Tdh ha ofrecido soluciones de alojamiento a 120 personas, en 30 apartamentos destinados a familias vulnerables como alternativa a los campos de refugiados. También hemos dado la posibilidad de seguir una educación informal a 360 jóvenes para apoyarles en su integración y puesto en marcha un proyecto innovador para desarrollar sus competencias.

Proteger a los niños y niñas refugiados somalíes en Kenia
En 2017, Tdh ha aportado una ayuda significativa a cerca de 4.000 niños u niñas somalíes en el campo de Hagadera, cerca de la ciudad de Dadaab, al este de Kenia. Generaciones de refugiados viven allí desde que la guerra civil estalló en Somalia, hace 27 años. Muchos de ellos no están escolarizados y la inseguridad expone a los niños y niñas a la violencia y a los abusos sexuales. Nuestras actividades psicológicas y sociales también han apoyado a más de 2.500 niños y niñas que han vuelto de su tentativa de regresar a Somalia -incitados por el gobierno keniata que deseaba cerrar los campos de  refugiados situados alrededor de la ciudad de Dadaab, mientras que el país seguía todavía inmerso en la guerra civil.

Fuente original: Memoria 2017 Tdh Suiza

jueves, 13 de septiembre de 2018

Terre des hommes gana el Premio Balzan: un millón de francos suizos para niños y niñas recién nacidas

La Fundación Tierra de hombres en Suiza ha sido galardonada con el Premio Balzan a la Humanidad, la Paz y la Fraternidad por el proyecto de ayuda a la infancia SIMESON en Malí. Este proyecto  capacita a trabajadores de la salud en la región de Ségou, en Mali, para salvar la vida a recién nacidos y sus madres, reduciendo así las tasas de mortalidad y morbilidad materno-infantil. 

El Premio Balzan se otorga, al menos, cada tres años y es el premio de la paz más importante después del Premio Nobel. Los ganadores anteriores han incluido a la Madre Teresa y al Abbé Pierre. "Estamos encantados de recibir este premio. No es frecuente que se reconozca que nuestro trabajo contribuye a la paz mundial ", ha dicho Vito Angelillo, CEO de Terre des hommes.

Al otorgar el Premio Balzan, el Presidente de la Fundación Premio Balzan, Enrico Decleva, destacó el compromiso de Terre des hommes "para mejorar la vida cotidiana de los más vulnerables y salvar a millones de niños pobres en todo el mundo ".

Por su parte, Riccardo Lampariello, Jefe de Programas de Salud en Terre des hommes, se muestra encantado con este galardón: "Este es un reconocimiento del espíritu de innovación que nos impulsa en Tdh. Gracias a este premio, podremos ayudar a más niños y sus madres. Es una noticia maravillosa.

Este premio ha supuesto un millón de francos suizos y la recompensa al trabajo realizado por los equipos de Tdh en la lucha contra la mortalidad materna e infantil y se preve que el proyecto SIMESON pueda ser replicado en otros países y desplegado a gran escala.

FUENTE ORIGINAL: http://bit.ly/2CSplsq


miércoles, 5 de septiembre de 2018

Terre des hommes - Protección a la infancia

La extrema precariedad y las situaciones de migración representan las mayores apuestas para la protección de la infancia. La pobreza y las guerras en efecto, obligan a numerosos niños y niñas en el mundo a abandonar su hogar: en 2017 eran 50 millones. La ruta de la migración está repleta de numerosos peligros para los niños y niñas, a menudo blancos de la violencia y de la explotación.
Los derechos de la infancia a la salud, a la educación y a la justicia, así como el respeto a su interés superior, son a menudo tomados a broma. Por ejemplo, 152 millones de menores trabajan en el mundo, y cerca de la mitad en condiciones que amenazan su bienestar. Aunque el número de niños y niñas obligados a trabajar ha bajado de 94 millones desde el año 2000, el problema sigue siendo objeto de grave preocupación. El acceso a la justicia tanto para las víctimas como para los infractores es un gran reto, con más de un millón de menores en el mundo privados de libertad. Mientras viven la migración, defender sus derechos representa un reto suplementario: a menudo desamparados a su llegada a un país donde no conocen el idioma ni el sistema administrativo, numerosas familias y niños y niñas necesitan ayuda para hacer valer sus derechos.
Terre des hommes – Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia) trabaja para la protección de la infancia desde hace más de 55 años. Nuestro trabajo de protección descansa en la promoción del bienestar y del respeto de los niños y niñas migrantes, de los menores que trabajan y de los que están en conflicto con la ley siguiendo los objetivos del desarrollo duradero.
Animar a la participación de los niños y niñas
Cuando un menor ve su vida trastornada por la migración, la explotación o las disputas con la justicia, las consecuencias sobre su bienestar pueden ser graves y duraderas. En 2017, hemos protegido a 270.000 niños y niñas vulnerables gracias sobretodo a una ayuda psicosocial que combina apoyo psicológico y actividades sociales, lo que les permite reponerse de un posible trauma y seguir adelante. Interactuando con otros niños y niñas en actividades deportivas y artísticas, aprenden a adaptarse a su nuevo entorno y a integrarse en la comunidad. Con ocasión de la cuarta edición de los Role Model Award de la Football Is More  Foundation de Liechtenstein, Tdh ha sido premiada por sus proyectos de ayuda psicosocial mediante el deporte.
Dos veces más actores claves formados para la protección de la infancia
Gracias a los expertos de nuestra plataforma on-line para la protección de la infancia en Europa del Este ( www.chilhub.org ) hemos reforzado las competencias de más de 600 profesionales en la protección a la infancia gracias a los navegadores de nuestra web, a los cursos on-line, a una conferencia regional y a numerosos talleres. En América Latina, el certificado de estudios avanzados sobre justicia juvenil restaurativa ha permitido formar a 46 expertos en la región. En 2017, hemos formado así a más de 160.000 educadores, trabajadores sociales y miembros de la comunidad en protección a la infancia, lo que representa dos veces más individuos que el año pasado. Intentamos reforzar las capacidades de protección a los actores claves teniendo en cuenta la eficiencia, el impacto y la durabilidad: ahora formados y mejor equipados, estas personas están más capacitadas para proteger ellos mismos a los niños y niñas vulnerables.
Comprensión del contexto local e inclusión del derecho de costumbres
Nuestra experiencia se traduce en una comprensión del contexto local y una colaboración con las autoridades del Estado y los jefes tradicionales para promover los derechos de la infancia. Hemos llevado a cabo una investigación participativa sin precedentes con actores de la justicia informal en Afganistán, Burkina Faso, Egipto, Jordania, Líbano y Palestina. Quinientos jefes tradicionales o religiosos han asistido a las sesiones de información sobre temas como los derechos de la infancia, los principios de la justicia juvenil y la justicia restaurativa. Más de la mitad de estos jefes también han participado en mesas redondas al lado de los representantes de las autoridades judiciales del Estado para mejorar la coordinación y el acceso de los niños y niñas a la justicia.
Protección a los niños y niñas emigrantes
En 2017, las actividades de Tdh han permitido apoyar a a más de 130.000 niños y niñas afectados por la migración en 16 países. Nosotros hemos informado a los menores y a sus familias antes de su partida para prevenir las migraciones precoces y peligrosas. También les hemos protegido durante el desplazamiento y en los campos de refugiados. En los países de destino, Tdh ha contribuido a la integración de los jóvenes participando en los consejos jurídicos y el acceso a los establecimientos de enseñanza y formación.
Prevención de la trata de niños y niñas entre Ecuador y Colombia
Atraídos por falsas promesas de un futuro mejor, numerosos niños y niñas de familias indígenas de las regiones rurales continúan siendo víctimas de la trata de personas en América Latina. Nosotros hemos llevado a cabo campañas de sensibilización junto a 1.900 niños y niñas, padres y miembros de la comunidad sobre las medidas para localizar y prevenir los riesgos que les acechan. También hemos formado a 38 personas miembros de una red contra la trata de seres humanos y ofrecemos un apoyo técnico para la puesta en marcha de una ley que intenta proteger a los niños y niñas emigrantes y explotados. Esto ha permitido crear un registro de casos y poner en marcha mecanismos de prevención de la trata y de apoyo a las víctimas.
Protección a los niños y niñas refugiados sirios
Más de cinco millones de refugiados sirios han huido al país vecino. La mitad de ellos son menores. A menudo desescolarizados a causa de la extrema precariedad en la cual viven sus familias, estos niños y niñas son las primeras víctimas de la violencia, de la explotación y de los matrimonios precoces. En Jordania, Líbano y Egipto hemos protegido a 90.000 niños y niñas refugiados y a los que viven en las comunidades de acogida contra estos riesgos por medio de actividades psicosociales, deportivas y educativas. Nos hemos hecho cargo de manera individual de 11.000 niños y niñas particularmente desamparados y hemos reforzado las capacidades de 4.100 expertos, voluntarios y miembros de la comunidad para acudir en ayuda de los menores emigrantes.
Reinserción de los niños y niñas emigrantes en Europa del Este
La pobreza, la exclusión social y la insuficiencia de servicios suponen retos considerables para los emigrantes que regresan a su país de origen. En Albania y Kosovo hemos mejorado el bienestar y el acceso a la educación de 5.000 niños y niñas emigrantes que han regresado a su país con actividades psicosociales y extra escolares. Hemos reforzado la autonomía económica de 92 familias ayudándoles a realizar sus propias actividades remuneradas, lo que ha permitido mejorar sus condiciones de vida y también facilitar su reintegración. Con el fin de vigilar la durabilidad de este proyecto 44 profesionales han sido formados para acudir en ayuda a las familias emigrantes que regresan al país.
Entre riesgos y perspectivas de futuro: los niños y niñas emigrantes en África del Oeste
En Africa del Oeste el 80% de los movimientos migratorios de los niños y niñas y de los jóvenes están ligados a la pobreza, a la inseguridad o a los factores culturales. Estos menores emigran hacia las ciudades o a los lugares de producción, como las minas de oro o las plantaciones de cacao. La migración expone a los menores a riesgos de explotación, barbarie y trata.
Gracias a nuestro proyecto CORAL (Corredor Abdijan-Lagos) puesto en marcha con nuestro colaborador local Movimiento Africano de los niños y niñas y jóvenes trabajadores (MAEJT), hemos protegido a más de 2.500 niños y niñas a lo largo de su trayecto de emigración entre la Costa de Marfil y Nigeria. Nuestro objetivo es reducir la vulnerabilidad de los niños y niñas emigrantes entre su punto de partida y su destino permitiéndoles tener acceso a la educación u obtener un trabajo:
- 4.800 niños y niñas han sido informados de los riesgos de una migración precoz.
- 2.500 niños y niñas han sido protegidos en alguno de nuestros 39 Puntos de Esperanza.
- 240 niños y niñas se han beneficiado de una educación o un aprendizaje.
En nuestros Puntos de Esperanza en Costa de Marfil, Gana, Togo, Benín y Nigeria, los niños y niñas emigrantes han podido tomar parte en actividades psicosociales y recreativas. Los centros representan un puerto donde descansar, jugar y obtener servicios básicos sobre todo orientación jurídica y asistencia médica. Los niños y niñas también obtienen información sobre su país de destino y personas con las cuales contactar para facilitar su integración.
Tdh ha sensibilizado a cerca de 7.000 personas de los riesgos ligados a la migración precoz y ha formado a 1.200 actores comunitarios e institucionales sobre todo a policías y miembros de organizaciones y de asociaciones cuyo papel es crucial para facilitar la integración de los niños y niñas y asegurar su seguridad.
“Yo he visitado el Punto de Esperanza en Cotonou, porque me divierto aquí: se baila y se canta. También he recibido consejos sobre higiene y salud reproductiva”, nos cuenta Grace, 15 años, de Benín.
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Fuente original: Memoria 2017 Tdh Suiza

lunes, 20 de agosto de 2018

Terre des hommes - Salvar a los niños y niñas rohingyas en Bazar de Cox

Es una de las mayores crisis humanitarias de 2017. A finales de agosto, una nueva ola de violencia sobre la minoría rohingya ha estallado en el Estado de Rakhine, en Myanmar. Esas exacciones han obligado a más de 600.000 personas a atravesar la frontera para refugiarse en Bangladesh, en la región de Bazar de Cox, juntándose así con otros 220.000 refugiados ya instalados.
Un equipo de urgencia de Tdh ha sido desplegado el año pasado para salvar vidas. Con una gran experiencia de más de 40 años en Bangladesh   - Terre des hommes – Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia) lleva a cabo proyectos de salud en las regiones norte y sur del país-  hemos puesto en marcha actividades de salud materno infantil, de prevención y de tratamiento de la malnutrición, de higiene y de saneamiento y para finalizar, de actividades psicosociales junto a los niños y niñas más afectados por el conflicto.
En Bazar de Cox, por ejemplo, hemos formado voluntarios para que identifiquen los casos de malnutrición en las casas de los niños y niñas y mujeres embarazadas o que amamantan. A los rohingyas que viven en el campo de Kutupalong se ha podido informar a las familias en su propia lengua. En total, 2.100 personas han recibido cuidados contra la malnutrición. También hemos ofertado un apoyo psicológico y social a 950 niños y niñas. Más de la mitad de las 820.000 personas que pueblan los campos de refugiados son niños y niñas de los cuales 140.000 tienen menos de cinco años.
*Próximo reto: prepararse para la estación de las lluvias
La situación de los rohingyas podría empeorar todavía más en 2018. La estación de las lluvias que comienza en marzo y culmina durante el verano con el monzón y posibles ciclones se anuncia como una verdadera catástrofe. Las inundaciones amenazan a medio millón de niños y niñas de los campos de refugiados al aumentar la insalubridad y la propagación de enfermedades, tales como la disentería, las diarreas agudas y la difteria. Nuestras actividades en materia de higiene, saneamiento y acceso al agua permitirán prevenir los riesgos de enfermedades a unas 50.000 personas.
Fuente original: Memoria 2017 Tdh Suiza
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miércoles, 8 de agosto de 2018

Sudán de Sur: agricultura urbana para sobrevivir al asedio


En Yei, Sudán del Sur, la malnutrición no es debida a la sequía ni a las malas cosechas, sino a la guerra que arrasa al país desde 2013. Más de 200.000 personas, de las cuales el 15% son niños y niñas y en 2017 estaban en estado de malnutrición aguda. Este conflicto ha sumido al Estado más joven del mundo en una grave crisis alimentaria.
En Sudán del Sur hemos podido mejorar los medios de subsistencia de 4.000 familias (más de 24.000 personas) gracias a nuestro proyecto de agricultura urbana y nuestras actividades de cash for Work en la asediada ciudad de Yei en 2017. Hemos distribuidos millas y herramientas agrícolas a 2.000 familias (12.000 personas) particularmente vulnerables en Yei. Las mujeres solas con niños y niñas y los desplazados internos han podido así encontrar un medio de subsistencia. También les hemos enseñado técnicas de cultivo y de almacenamiento. La agricultura urbana ayuda a subsistir en situaciones de asido: “Las fuerzas gubernamentales han aislado Yei, una ciudad de 50.000 habitantes a finales del año 2016 declarando que toda persona fuera de un perímetro llamado de seguridad de 2,5 km será considerado como que apoya a los rebeldes“, describe Cynthia Winkelmann, encargada de los programas de la división ayuda humanitaria de Tdh. Con alrededor de diez gramos de semillas se puede hacer crecer miles de plantas de tomate.
Diversificación alimentaria
Nuestros equipos han lanzado este proyecto en colaboración con otra ONG Suiza, EPER, ya presente en la región desde hace treinta años colaborando con una organización local especializada en agricultura.
La elección se ha hecho sobre los tomates para obtener una cierta diversidad en la alimentación de los habitantes de la región. Los huertos también cuentan con berenjenas, coles, cebollas y okras. “Una alimentación suficiente, pero sobre todo variada es esencial”, explica Martín Morand, responsable de las operaciones para Sudán del Sur. “Particularmente para las madres y sus hijos e hijas durante los primeros días de vida, es decir desde la concepción hasta los primeros años de la infancia. Las carencias pueden exiliar a los niños y niñas frente a las enfermedades y perjudicar a su desarrollo.
Fuente original: Memoria 2017 Tdh Suiza

jueves, 2 de agosto de 2018

La educación en Irak: un primer paso hacia la reconstrucción


A finales de 2017, Irak ha anunciado el fin de la guerra contra el Estado Islámico (EI) después de la liberación de las últimas zonas ocupadas por el grupo yihadista. Un conflicto que ha durado tres años y obligado a cientos de miles de familias a huir de la violencia. ¿Qué ocurre ahora con los niños y niñas y su educación en este contexto de postguerra?
Comienza un nuevo capítulo para más de 3,6 millones de personas al volver a su casa en Irak, las familias se ven confrontadas a la destrucción y devastación. «En la cultura iraquí una casa es algo más que cuatro paredes. Ante todo es un lugar lleno de recuerdos», explica Intisar Rashid, agente de enlace de Terre des hommes – Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia) en Irak. Para los niños y niñas que se ven privados de estos lugares de recuerdos y que han vivido tres traumatizantes años, la situación es difícil.
Zonas como Al-Anbar y Tal Afar han sido ocupadas por el EI durante tres largos años. Los niños y niñas han sido expuestos a la violencia, han sido adoctrinados en las escuelas dirigidas por el grupo yihadista o han sido escondidos por sus padres, que querían protegerles de este adoctrinamiento. La guerra en Irak es el origen de múltiples exposiciones a experiencias traumáticas para los niños y niñas, debido al desplazamiento, la violencia o la no escolarización.
La educación de los niños y niñas es el punto de partida del resurgimiento después del conflicto. E incluso aunque el conflicto esté siempre presente en el espíritu de la población que necesitará tiempo para sobreponerse al trauma, garantizar el acceso a la educación e impedir el abandono escolar constituye el primer paso para asegurar un futuro perdurable para el país.
Sobreponerse a las experiencias traumáticas
Además de distribuir material para ayudar a las familias a regresar a sus casas, Tdh da prioridad a asegurar el acceso a la educación en un contexto donde las clases sobrecargadas donde se reúnen niños y niñas de todos los niveles. En las escuelas donde nosotros damos actividades, empezamos por evaluar en qué punto el educador está marcado por el conflicto. «Hay un temor general en las escuelas de ver al EI regresar o atacar de nuevo mediante combatientes ocultos entre la población», explica Cynthia Winkelmann, nuestra especialista en ayuda humanitaria. Los profesores, que juegan un papel crucial en la vida de los niños y niñas y de la comunidad, reciben un apoyo psicosocial para ayudarles a hacer frente a la situación. También se les forma para asegurar una acogida adaptada para los niños y niñas que han sufrido traumas en lugares que deberían ser seguros. «Nosotros apoyamos la resiliencia para facilitar el regreso a su casa, y les ayudamos a adquirir algunas competencias esenciales que podrán aprovechar para sobreponerse a las experiencias traumáticas.» confía Marta Alberici, nuestra coordinadora encargada de la protección y de la educación de los niños y niñas en Irak.
Para intentar obtener un efecto duradero, los profesores aprenden también a dar eficazmente sus lecciones en contextos de urgencia o a numerosos niños y niñas con importantes lagunas, sobre todo a enseñar competencias elementales de comunicación o a gestionar sus emociones. Nuestro principal objetivo consiste en construir un entorno inclusivo que esté adaptado a los niños y niñas para impedir que abandonen la escuela. Incluso se dispensan lecciones suplementarias después de las clases para permitir a los niños y niñas que no estaban escolarizados o que frecuentaban escuelas dirigidas por el EI a alcanzar el nivel con el fin de que puedan proseguir su escolarización.
Fuente original: http://bit.ly/2KrjYyO

martes, 24 de julio de 2018

Congreso Mundial sobre Justicia Juvenil 2018: «El Congreso es el comienzo de un movimiento sólido»


El Congreso Mundial sobre Justicia para la Infancia ha tenido lugar en París del 28 al  30 de mayo de 2018. El tema de este año era reforzar los sistemas de justicia para la infancia: retos, sobre todo ligados a los desencadenantes de la violencia extrema. El evento está coorganizado por Terre des hommes – Lausana. Kristen Hope, consejera de investigación y defensora del Programa Acceso a la Justicia de Tdh ha respondido a nuestras preguntas.
-¿Cuál ha sido el impacto del Congreso?
El Congreso Mundial sobre Justicia para la Infancia de 2018 en París ha sido un éxito. Más de 800 participantes de 95 países diferentes han asistido al evento durante estos tres días. Algunos de los mejores representantes internacionales de una aproximación centrada en los derechos de la infancia frente a la violencia extrema estaban presentes. Ellos provienen de diferentes especialidades, desde profesiones jurídicas, organizaciones internacionales de derechos humanos, y las Naciones Unidas. También estaban presentes representantes gubernamentales e incluso los mismos jóvenes. Esta diversidad y esta complementariedad han conducido a intercambios muy ricos.
La justicia a menudo no es lo primero que la gente piensa cuando se habla de los derechos de la infancia. Sin embargo, es la tercera vez que ha tenido lugar un congreso mundial que ha reunido a tantas personas diferentes para hablar de justicia para los niños y niñas. El tema de este año -la violencia extrema - es muy pertinente pero también controvertido. La lucha fundamental en favor de los derechos de la infancia  como prioridad absoluta en cualquier acción que intenta contrarrestar o prevenir la violencia extrema es primordial.
Hemos creado una plataforma donde estas ideas pueden se expresadas. El Congreso no es un objetivo en sí mismo sino un medio eficaz para lograr un cambio perdurable en la vida de los menores que están en contacto con el sistema judicial. Es el comienzo de un movimiento sólido para contrarrestar algunos de los principales prejuicios vinculados a los jóvenes implicados en la violencia extrema.
-¿Podría contarnos algún momento fuerte para usted?
Es la manera en que los jóvenes han participado. Un grupo de jóvenes de diferentes países de Europa que habían tenido contacto con los sistemas judiciales estaban presentes en el Congreso Mundial de París. Ellos han participado en una sesión sobre la participación de los niños y niñas y de los jóvenes en los procesos judiciales con adultos que trabajan en los sistemas judiciales formales e informales.  Fue una discusión abierta y muy honesta sobre lo que se debería cambiar y como estos actores podrían escuchar mejor y valorar los puntos de vista de los menores en los sistemas judiciales.
El grupo de jóvenes enseguida ha hecho una presentación plenaria, donde han insistido en el hecho de que no es suficiente que los jóvenes expongan sus punto de vista, sino que es primordial que sean escuchados y que sus necesidades sean tenidas en cuenta. Las 800 personas presentes en la sala se han levantado para aplaudir su intervención. En el futuro, debemos implicar tanto como sea posible a los niños y niñas en la fase de desarrollo de iniciativas legales y de su realización.
-¿Cuáles son las siguientes etapas para Tdh?
Acabamos de finalizar la Declaración de París en colaboración con los miembros del consorcio. Se trata de una herramienta defensiva para todos los que luchan en favor de los derechos de la infancia en los sistemas judiciales y de los acusados de violencia extrema. La declaración subraya la primacía de los derechos de la infancia frente a una aproximación secundaria. Los niños y niñas tienen el derecho de no ser encarcelados, una medida que no debería ser utilizada más que como último recurso y durante un breve período de tiempo. Es un elemento fundamental de la Agenda de 2030 para el desarrollo perdurable en el que todos tenemos la responsabilidad común de vigilar para que ningún menor sea olvidado. En el transcurso de los próximos meses y de los próximos años, Tdh proseguirá abogando para cambiar las prácticas en los diferentes países y las conductas de los actores judiciales que trabajan diariamente con niños y niñas. 
Fuente original: http://bit.ly/2mEFB5t 
 
Vídeo: ¿Qué es la justicia juvenil restaurativa?
 

lunes, 16 de julio de 2018

El choque de la migración


En 2017, cincuenta millones de niños y niñas en el mundo han huido de la guerra, de la violencia, de la pobreza o de la inseguridad. Desarraigados a su pesar, viven la migración o el desplazamiento como un choque que afecta particularmente a cinco aspectos de su vida.
  • El sentimiento de seguridad y de protección: lejos de su hogar, se encuentran en situaciones de estrés y han perdido sus referentes que son indispensables para el buen desarrollo del menor
  • Sus relaciones y su entorno: la migración a menudo deteriora la relación de los niños y niñas con su familia y su comunidad. Ellos no pueden ir a la escuela, no tienen espacio para jugar y sufren a veces de aislamiento.
  • El respeto de sus derechos: mal informados o no hablan la lengua local, los niños y niñas emigrantes no conocen sus derechos y no saben a quién dirigirse para pedir ayuda.
  • Su identidad y sus roles: los niños y niñas adquieren muchas responsabilidades muy pronto, como por ejemplo trabajar para ayudar a cubrir las necesidades de la familia.
  • Las perspectivas de futuro: enfrentados a dificultades económicas y de integración los niños y niñas desplazados a menudo deben renunciar a sus sueños y ambiciones.
Nuestros especialistas en protección a la infancia trabajan con los niños y niñas, sus familias y sus comunidades para limitar las consecuencias psicológicas y sociales de la migración. Les ofrecen un tono protector, les transmiten competencias claves y mejorarán así sus perspectivas de futuro.
África del Oeste 
Nuestros puntos de esperanza ofrecen un espacio protector a los niños y niñas migrantes a lo largo del camino entre Costa de Marfil y Nigeria. Gracias a las actividades psicosociales, nuestros equipos refuerzan algunas de sus competencias. Los juegos de sociedad les permiten por ejemplo trabajar sobre sus emociones mientras que las actividades artísticas y creativas como la danza, el canto o la percusión aumentan su autoestima.
Jordania
Para apoyar y proteger a los niños y niñas más vulnerables afectados por la crisis siria en Jordania, nuestros equipos reintroducen en la vida de los niños y niñas lo que debería ser esencial: el juego. A través de juegos de construcción, del teatro y de los cuentos creados por niños y niñas para niños y niñas, les devolvemos el gusto de reírse y de imaginar otra realidad y les devolvemos la esperanza que la situación en Siria les ha robado.
Irak
Tdh ha lanzado un proyecto piloto “You Create” para mejorar el bienestar, la resiliencia y la cohesión social de los niños y niñas desplazados por el conflicto en Irak. Nuestros equipos forman y encuadran a los jóvenes y a los niños y niñas para que desarrollen y organicen ellos mismos actividades artísticas para sus pares. Bricolaje, jardinería, escultura, escritura o creación de un blog forman parte de las actividades que permitirán reforzar la protección, la participación y la autonomía de 2.000 jóvenes y niños y niñas.
Albania
En Albania, utilizamos el teatro como medio para apoyar a los niños y niñas emigrantes que regresan a su país y prevenir la migración de riesgo. Nuestros especialistas ayudan así a los menores a explicar sus sentimientos, a compartir sus experiencia y a gestionar positivamente sus emociones. Más de 500 niños y niñas y jóvenes participan regularmente en estas actividades organizadas en las escuelas y en los centros comunitarios en colaboración con las autoridades locales.
Fuente original:http://bit.ly/2LmBDsM