viernes, 22 de julio de 2011

Togo/Nigeria: Mawule, niña maltratada, atendida por todo un país

Mawule tiene casi 15 años después de la muerte de su hermana mayor, ella se ve en el papel de la mayor, asumiendo la responsabilidad de sus tres hermanas pequeñas. Todas van a la escuela en su país de origen, Togo. Pero Mawule no ha tenido esa suerte, y fue llevada a Nigeria en enero de este año para trabajar. Es su tío el que la ha ido a buscar a su pueblecito lejos de Togo. Prometiéndole que ganará dinero, aprenderá un oficio y un nuevo idioma, ha sabido convencer a sus padres para que le confíen a esta jovencita y la dejen partir a Abeokuta.
Llegada a Nigeria, Mawule ha pasado las tres primeras noches en casa de su tío antes de que él la lleve a casa de una mujer como empleada doméstica. Desde el principio esta mujer la pegaba, la obligaba a retirar su vestido para que los golpes fueran más fuertes. No habla la lengua local y no puede quejarse a nadie. Alguno de los vecinos, todos testigos de la situación,  no se atreven a intervenir. Este calvario duró cuatro meses.
Un día de abril después de recibir otra vez nuevos golpes, Mawule, por fin, pudo huir de esta casa, y finalmente fue socorrida por los vecinos que la llevaron a un hospital. La policía fue inmediatamente avisada y el “ama” de Mawule fue arrestada y detenida.
El equipo de Tierra de hombres – Ayuda a la infancia (Tdh), con base en Abeokuta, fue advertido por el Ministerio de la Promoción de la Mujer, de la presencia de una jovencita víctima de heridas violentas en el hospital. Tdh se reunió con ella en el hospital, le proporcionó la ayuda necesaria  para su restablecimiento y previno a su familia en Togo.
Pero algunos días más tarde, Tdh descubrió que la policía corrupta, quería volver a llevar a Mawule a casa de su agresor.
Tdh alertó al Ministerio de las intenciones de la policía y el Ministerio dio la orden de que la jovencita abandonara el hospital por razones de seguridad y fue alojada en un centro dirigido por el Estado donde solo Tdh tenía autorización para visitarla. Actualmente, Tdh continúa su seguimiento y le ha mostrado varias actividades a fin de que ella pueda rehabilitarse. Ella rápidamente ha revelado poseer un talento artístico increíble y desea llegar a ser peluquera.
En este asunto, el papel desempeñado por el equipo de Tdh no era solo de actuar, sino de apoyar al Estado en la protección de una niña en una situación de maltrato. Bajo los consejos de Tdh, el Ministerio de Promoción de la Mujer ha movilizado a varios actores y creado un comité ad-hoc compuesto por representantes de la policía, de los servicios de inmigración, del Departamento de Asuntos Sociales, de Tierra de hombres, así como de los vecinos y del médico que ha tratado a la joven.
Después de seis semanas de deliberación, el asunto ha sido transferido al Departamento de los Derechos de los Ciudadanos, el objetivo era encontrar servicios jurídicos gratuitos para Mawule. Este departamento ha propuesto dos procedimientos: entre el litigio y la mediación entre las partes. El comité ha examinado atentamente estas opciones y ha optado por la mediación, que en este caso era lo que mejor respetaba el interés de la niña. Después de la mediación, la última semana, Mawule recibió la suma de 300.000 Nairas nigerianos (alrededor  de 1.700 francos suizos) a titulo de indemnización. El agresor ha pedido y presentado abiertamente sus excusas a la joven en presencia de los miembros del comité y frente a una cámara de video. Igualmente ella se ha comprometido a no ser jamás brutal con otras niñas, sobre todo sus propias hijas, y ha autorizado  un seguimiento durante dos años. En cuanto al tío de la jovencita, ha confesado que no había acudido nunca en su ayuda porque estaba en situación irregular en Nigeria y tenía miedo de ser arrestado por los servicios de inmigración. Después de este asunto, finalmente él ha sido enviado e interrogado por estos servicios sobre las circunstancias de la llegada de su sobrina, a fin de determinar si este hombre estaba metido en una red de trata infantil.  
Según Olapeju Osoba, miembro del equipo de Tdh en Nigeria, “Mawule estaba muy trastornada cuando la encontramos la primera vez y tenía marcas por todo el cuerpo. Ella ha seguido un tratamiento psicológico y actualmente va muchos mejor. Está preparada y presta a afrontar a su agresor y a aceptar sus excusas. Ahora es feliz y se siente muy reconocida hacia los extranjeros que han acudido en su ayuda”.
A pesar de todo, Mawule desea quedarse en Nigeria, para aprender un “verdadero” oficio. Tdh ha apoyado al Ministerio de Promoción de la Mujer en la redacción de las actas del compromiso para respetar el dispositivo de protección puesto en marcha al rededor de la jovencita. El Ministerio le ha concedido un permiso de residencia para que pueda seguir un curso de peluquería. Con el permiso firmado de su padre, ella será confiada a una familia de acogida y se ha conseguido un arreglo para permitirle ir a visitar frecuentemente a su hija de Togo a Nigeria.
Este asunto prueba hasta que punto las instituciones gubernamentales nigerianas pueden y quieren actualmente movilizarse para proteger a los niños y niñas en situaciones de abuso, independientemente de sus orígenes. El interés superior del niño ha sido privilegiado. El nuevo Secretario Permanente se ha comprometido personalmente a lo largo de todo este asunto. El ha pedido que se organice un encuentro oficial entre el Ministerio de Promoción de la Mujer y Tdh para fijar y perpetuar este tipo de colaboración.